Jean-Pierre de Caussade
El abandono en la divina Providencia
I.- Cómo Dios nos habla y cómo debemos escucharle. Dios habla hoy como ayer. María, abandonada en Dios. Dejémonos llevar por Dios en cada instante. Es camino para todos.
II.- Modo de actuar en el estado de abandono y pasividad, y antes de que se haya llegado a él. Estado activo y estado pasivo. Tiempo de abandono. Es ya Dios quien obra en el alma. Voluntad divina ya expresada y voluntad divina providente. Almas llevadas por Dios providente. Parecen despreciables e inútiles. Desasidas y entregadas a Dios. El momento presente. Caminando bajo la guía de un amigo. Vía pura y sencilla. No faltan contradictores. Perseverando en la paz. Dirección espiritual.
III.- Disposiciones para el abandono y sus efectos. Docilidad a la voluntad de Dios. Fidelidad a la gracia del momento. Contradicciones. De guiarse a sí mismo a ser guiado por Dios. Un reproche continuo. Pero Dios obra en el centro del alma. Dios oculto y disfrazado.
IV.- El estado de abandono, su necesidad y sus maravillas. Voluntad divina, fiesta continua. Impulso continuo de gracia. Camino llano y recto del abandono. Vivir muriendo. El justo vive de la fe. Fuerza y fidelidad de la fe. Fe y abandono entre tormentas. Dios es quien escribe nuestra vida. Confiados, dejémosle hacer a Dios. Abandono y paz en todas las cosas.
V.- El estado de pura fe. En pura fe. En puro amor. Abandono confiado, camino universal. Todos llamados a la santidad. Lo de menos es tener o no talentos. Todos los estados son santos y santificantes. Con gracias extraordinarias o sin ellas. Contentos con el don de Dios. Paz bajo la guía de Dios. Tobías. Un corazón puro. Llave de los tesoros celestiales. Dios reina en un corazón puro.
VI.- Pura fe y abandono a la acción divina. El Amigo oculto que nos guía en todo. Todo es para bien. Guiados por mociones, más que por ideas. La fidelidad a la obligación lleva a la libertad del amor. Crisis dolorosa. Humillación. Crece el corazón como gusano de seda. De día y de noche, sin saber cómo.
VII.- El orden de la Providencia es el que nos santifica. Pequeñez de esta ordenación en aquellos que Dios santifica sin brillo y sin esfuerzos. Ordenación divina providente. Interior instinto, no reflexiones o libros, . La ciencia del momento presente. Voluntad divina siempre benéfica. Hace crecer en Cristo día a día. Todo es nada sin la voluntad de Dios. Indiferencia espiritual. Templos de la Trinidad. Quietistas. Dios da un camino a cada alma. El pan vivo del momento presente. Pobre apariencia de la presencia divina. Contentos con el pan que Dios nos da.
VIII.- Hay que sacrificarse a Dios por amor al deber. Fidelidad para cumplirlo y parte del alma en la obra de la santificación. Dios hace todo el resto Él solo. Ofrenda sacrificial continua. Voluntad divina obligante y voluntad divina operante. El abandono es fidelidad a toda clase de voluntad divina. Santo desasimiento. Amor puro es puro don de Dios. Amor puro es total indiferencia. Vacío de sí, abnegación perfecta. Vía simple y universal. Pasividad fielmente activa. La Pasión del Señor. Cara fea y cara bella del tapiz. Fieles a los mandamientos, dóciles a la ordenación providente. Deberes generales y deberes particulares. Camino fácil hacia la santidad. Lienzo o piedra que se abandonan al artista. Dejémosle hacer a Dios. Siempre fieles a los deberes propios. Quietismo insensato. No más santos por hacer esto o lo otro. Jesús, María y José. Hay tres deberes. No querer sino lo que Dios quiera. Si se conociera este camino... . Misionero de la voluntad divina.
IX.- La voluntad de Dios y el momento presente. Tesoro de la voluntad divina. Tesoro del momento presente, . Guiarse por la fe, no por los sentidos. María, Jesús, los Magos, los pastores. María, la Virgen fiel. Dios habla en la Escritura y en la vida. Dios sigue hablando en el presente. Aprender a leer en los sucesos diarios. Palabras de Dios escritas no en libros, sino en el corazón. La fe de los santos sabe leer en la vida. Más atención al hoy que al ayer. Atención al Maestro interior. Inmensidad de la acción divina. ¿Por qué se ignora tanto todo esto? . Fecundidad grandiosa de la acción divina. Todos podrían llegar a la santidad por esta vía. El Espíritu Santo sigue escribiendo historias sagradas. Eterno plan de Dios hoy, en el tiempo. Felices con el plan de Dios. Vana curiosidad espiritua. Ciencia suprema del plan divino. El justo vive de la fe. El momento presente. Lo único necesario: santificar el nombre de Dios . Job, David. El Padre nuestro. Con libros o sin ellos, con medios o sin medios. Encontrar a Dios en todas las cosas. Con más o con menos talentos. Contentos con lo que Dios dispone. Oyendo a Dios, que nos habla en cada cosa.
X.- El secreto de la espiritualidad está en amar a Dios y servirle, uniéndose a su santa voluntad en todo lo que hay que hacer o sufrir. Ver al Señor en todo lo que sucede. Esta fe nos guarda en la paz y el gozo. En la simplicidad del abandono. El abandono todo lo simplifica. La estatua imponente del mundo, hecha de oro y bronce, hierro y barro. El Espíritu divino vence siempre a la Bestia mundana. La victoria cierta de la fidelidad. Lucifer es la rebeldía contra la voluntad de Dios providente. El alma sencilla reconoce y acepta en todo la voluntad de Dios. La ciencia suprema: conocer y aceptar la voluntad de Dios.
XI.- En el puro abandono en Dios todo lo que parece obscuridad es actividad de la fe. Caminando a ciegas, en total seguridad. A obscuras, en la paz del abandono. Un cántico nuevo: todo va bien. En tinieblas absolutas. Soñando o despertados por Dios, 72. Trucos del Amor divino providente, 72. Quietistas, 72. En pura fe, en un purgatorio. Un guía amigo nos guía en la noche. Dios conduce en la noche a sus santos. Abandono perfecto de Jesucristo, . Camino fácil, sencillo, recto. Camino oculto y obscuro. Evangelio vivo y diario, que sigue escribiendo el Espíritu Santo. La fe sabe leer este Libro de Vida. Espíritu Santo, enséñame a leer el momento presente.