VIGESIMOQUINTO DOMINGO

Monición de entrada

Servidores de los hermanos.- E1 hombre recto no tiene una vida fácil: es perseguido y muerto (1ª lect y Ev ). La experiencia confirma plenamente el texto bíblico. Lo que interesa no es la justicia sino el prestigio, la grandeza y el poder (Ev). Para conseguirlos se ambiciona, se litiga e incluso se acude al asesinato (Ev). El cristiano no debe comportarse asi; debe regirse por otros criterios de conducta, y estar al servicio de todos (Ev)

 

Canto de entrada.- Aleluya. El Señor es nuestro Rey.

¡Aleluya, aleluya! El Señor es nuestro Rey (2)
(Cantoral Litúrgico Nacional: n° 5 15)

 

Aspersión del agua bendita

o bien:

Acto penitencial

 

- Tu, que te has entregado en manos de los hombres.

- Tu, que te has hecho el servidor de todos.

- Tu que has resucitado al tercer día.

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Primera Lectura.-
"Lo condenaremos a muerte ignominiosa" Sab2,12.17-20

Las tentaciones del hombre.- La sabiduría presenta la actitud permanente del malvado en contra del justo. Su presencia, sus reproches y su conducta resultan incómodos Por ese motivo lo condenaron.

 

Salmo responsorial.- Sal 53,3-4.5-6y 8.

 El Señor sostiene mi vida.
(Libro del Salmista: pgs. 293 y2943)

 

Segunda Lectura.

"Lo que procuran la paz están sembrando la paz y su fruto es la justicia". Sant.3,16-4,3

Un comportamiento diverso.- Santiago describe la vida social fundada en la justicia y la paz, pero quebrantada a menudo por los conflictos y enfrentamientos de unos contra otros, productos de la codicia y la ambición.

 

Evangelio. - "El Hijo del hombre va a ser entregado " Mc 9, 29-36

La muerte del Justo.- Jesús continua anunciando su Pasión y Muerte, y da a sus discípulos una lección de humildad y servicio. Servir a los niños y a los pobres es servir al Señor.

 

LITURGIA EUCARÍSTICA

Canto de Comunión.- Te damos gracias, Señor (Salmo 137))

Te damos gracias, Señor, de todo corazón.

Te damos gracias, Señor, cantamos para ti. (Cantoral LitúrgicoNacional n°531)

 

 

Reflexión

En todo tiempo el hombre se afana para conseguir prestigio, poder, los primeros puestos en la política y en la sociedad mirando solamente al interés personal.

Los Apóstoles aparecen victimas de los mismos afanes. Mientras el Maestro profetiza su Pasion y Muerte, ellos discuten sobre quien sera el primero, el mas importante.

Las exigencias de Jesús atacan las tendencias egoistas del corazón humano y desencadenan una revolución contra el afán de ser el mas importante y el de tener mas, incluso a costa de los otros. Jesús se presenta como el servidor de todos y da ejemplo.

Hoy todavía nos enzarzamos en discusiones y en afanes de poder y dinero mientras existen guerras y los hombres se matan entre si, mientras hay hambre en el mundo y el dolor corre por las calles de los pueblos y entra en las casas de los mas pobres. El "servidor", el que ayuda al hermano necesitado, este es el primero.