PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO
Monición de Entrada:
La vigilancia como espera y construcción.- La salvación está cerca. En este primer domingo se ofrece una respuesta a las incertidumbres de cada hombre. Espera que los males cotidianos desaparezcan de su vida El profeta no espera la salvación de los hombres ni de los poderes políticos, sino de Dios.
Esta oferta va acompañada de una invitación al pueblo para que "camine a la luz del Señor" (1ª lec.).
Quien cree en El está llamada a una novedad de vida (2ª lec.)
La venida de Cristo es imprevisible, pero cierta y, por este motivo condiciona nuestro presente
Canto de entrada: Tiempo de Esperanza
Tiempo de espera, tiempo de esperanza.
Es el Señor el que llega
¡Ven a salvarnos, Señor!
Acto Penitencial:
- Tú, que nos enseñas tus caminos
- Tú, que nos invitas a dejar las obras de las tinieblas
- Tú , que nos invitas a estar en vela.
LITURGIA DE LA PALABRA
Primera Lectura: "El Señor reúne a todos los pueblos en la paz eterna del Reino de Dios" Is. 2,1-5
Venid, Subamos al monte del Señor: Isaías, el profeta del Adviento, habla de la era mesiánica en la que se caminará según la luz, se trabajará por la paz y se conseguirá la unidad de todos los pueblos.
Salmo Responsorial: R/ "Qué alegría cuando me dijeron: 'vamos a
la casa del Señor`
(libro del salmista: págs 23,24 y 25J
Segunda Lectura: "Nuestra salvación está más cerca" (Rom 13,11-14)
La salvación está cerca: La luz anunciada por el profeta se ha hecho realidad en Jesucristo. Adviento es una llamada a espabilamos, a caminar por la senda del Reino. San Pablo advierte la necesidad de aprovechar el tiempo para vivirlo según Cristo, con dignidad, en la luz.
Evangelio: "Estad en vela para estar preparados" Mt.24,37-44
Estad en vela.- Jesús anuncia el fin del mundo y su venida en gloria. Este anuncio es siempre una llamada a la vigilancia. Esta vigilancia significa fidelidad a la voluntad de Dios y servicio generoso a los hombres. Quien así vela puede esperar la venida del Señor en cualquier hora.
LITURGIA EUCARÍSTICA
Canto de Comunión: "Hacía ti, morada santa"
Hacia Ti, morada santa,
hacía tí, tierra del Salvador,
peregrinos, caminantes,
vamos hacia ti.
Reflexión:
Decimos que mientras hay vida hay esperanza. No es fácil la esperanza. ¿Cómo creer las palabras del profeta: "Las espadas se volverán arados y las lanzas podaderas mientras los hombres destruimos la vida?
Adviento es anuncio apasionado de la esperanza. Cristo es la esperanza de los hombres. El es la paz anunciada.
Puede que andemos, como en tiempos de Noé, demasiado ocupados en lo "nuestro" y no sintamos su llamada y su presencia. El está entre nosotros abriéndonos camino y disipando con su luz las tinieblas que impiden el amanecer del nuevo día. No es tiempo de dormir, es hora de vigilar. Si queremos dar la razón de nuestra esperanza, despojémonos de nuestras falsas seguridades y revistámonos de las armas de la luz y de la paz. ¿A quién esperamos? ¿Cómo lo esperamos? ¿Dónde alimentamos nuestra esperanza que dé sentido a nuestro vivir cotidiano?