SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO

Monición de entrada:

Dar frutos de conversión.- El Señor vendrá en la justicia. El presente domingo ofrece las lineas fundamentales para crear una sociedad fundada en la paz, en la justicia y en la unidad.

¿Es posible una sociedad perfecta en nuestros tiempos? Isaías anuncia que el descendiente de David va a crear una situación de paz y armonía (1° lec)

Sólo será posible desde la perspectiva de la comunión. (2° Lect.)

Pero la comunión no consiste en un pacto de no hacerse la guerra entre las personas, ni en las seguridades adquiridas, sino en la conversión continua, en el perdón y en el compromiso cotidiano. (Ev)

Canto de Entrada: Preparad los caminos

!Ven, Salvador¡ !Ven a salvar tu pueblo¡
¡Ven, Salvador¡ ¡Ven a librarnos, Señor!
(Cantoral Litúrgico Nacional n°23)

Acto penitencial:

- Tú, que nos infundes el espíritu de ciencia y de piedad.
- Tú que bautizas con el Espíritu Santo.
-Tú, que quieres que permanezcamos en esperanza y en comunión.

LITURGIA DE LA PALABRA

Primera Lectura: "Con equidad dará sentencia al pobre " (ls 11,1-lo)

La sociedad perfecta.- El profeta anuncia la venida del Mesías. Su presencia en medio de su pueblo será una presencia de paz y de justicia. Inaugurará el nuevo tiempo. No es un utopía.

Salmo Reeponsorial:

R/ Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente."

(Libro del Salmista: págs.29-30)

Segunda Lectura: "Cristo salvó a todos los hombres" (Rm 15,d-9j

La sociedad como comunión.- San Pablo indica cómo construir la unidad entre los hombres. Anima a los creyentes a mantenerse firmes en la esperanza y unánimes en la alabanza hasta el retorno del Señor.

Evangelio: "Haced penitencia, porque se acerca el reino de los cielos"(Mt 3,1-12)

Convertíos.- Juan, el Bautista, llama a la conversión. Convertirse es preparar los caminos a la venida del Señor.

Los frutos de la conversión son la unidad, la paz y la justicia.

LITURGIA EUCARÍSTICA:

Canto d e Com u n i ó n : "Te conocimos, Señor, al partir el pan"

Te conocimos, Señor, al partir el pan,
Tú nos conoces, Señor, al partir el pan.
(Cantoral Litúrgico Nacional: n°025)

reflexión:

La venida de Cristo pretende transformar la humanidad. Para ello exige nuestra colaboración y unas actitudes fundamentales.

- La conversión que es la vuelta sincera y total a Dios. Esto significa: dejar nuestra vida en sus manos y orientarla según el evangelio. Aceptar ser guiados por El y fiarnos de su amor.

- Tomar en serio la vida cristiana. No fiarse por estar bautizado o por cumplir con ciertas prácticas religiosas solamente, sino vivir conforme a la palabra divina y realizar obras de caridad, porque el que no dé un buen fruto será cortado.

- Ejercer la paciencia y el amor, es decir: vivir la cruz de cada día con fortaleza y amor, apoyados en la Palabra divina, que renueva nuestro mundo.