TERCER DOMINGO DE ADVIENTO

Monición de Entrada:

¿Eres tú el que ha de venir? Dios invita a los hombres a la esperanza. Vendrán días de alegría y de curación (ª Lect)

Estos días han llegado con Jesús.

Y mientras se espera su venida gloriosa hace falta tener paciencia y mantenerse firmes. (2ª Lect)

Canto de Entrada: "Esperanios tu venida"

Esperamos tu venida
ven, Jesús; ven, Salvador,
líbranos de las cadenas
del pecado y del dolor.
(Cantoral Litúrgico Nacional n° 19)

Acto Penitencial:

- Tú, que curas a los ciegos y a los sordos y resucitas a los muertos.
- Tú, que nos llenas de alegría porque estás en medio de nosotros.
- Tú, que nos mantienes firmes en la espera paciente de tu venida.

LITURGIA DE LA PALABRA.

Primera Lectura. "Dios vendrá y nos salvará"(ls 3s,1-61.10)

Dios mismo vendrá a salvarnos.- Isaías canta la alegría de la salvación. El Señor visitará a su pueblo y lo llenará de vida y de alegría. Es el anuncio que se I cumplió en Jesucristo y que nosotros esperamos que llegará a cumplirse plenamente.

Salmo Responsorial:

R/ " Ven Señor a salvarnos"
(Libro del Salmista: págs. 36-37)

Segunda Lectura: 'Manteneos firmes porque la venida del Señor está cerca" (sant 5,7-10)

La paciencia como actitud de la espera: Santiago nos exhorta a la paciencia. El creyente, como el labrador, aguarda pacientemente el fruto valioso. Espera gozosamente porque la venida del Señor está cerca.

Evangelio: "¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperara otro?(Mt 1,211)

Jesús, realidad de un anuncio.- Los signos que realiza Jesús nos demuestran su personalidad: cura a los enfermos y salva al hombre.

Juan, el Bautista, se interroga sobre Jesús. el mismo Cristo le responde con el lenguaje mesiánico.

LITURGIA EUCARÍSTICA

Canto de Comunión: "Unidos en ti"

Que nos encontremos al partir el pan,
como Tú en el Padre, como el Padre en Ti,
todos como hermanos unidos a Ti.

(Cantoral Litúrgico Nacional n°031)

Reflexión:

Hoy también nos interrogamos y nos preguntan como hicieron los discípulos del Bautista a Jesús: ¿Jesús es el verdadero Mesías o hay que esperar a otro? ¿Su mensaje es capaz de satisfacer al hombre en sus exigencias más profundas o hay que buscar en otras doctrinas?

La palabra de Dios responde a estos y a otros interrogantes:

- Jesús es el Mesías y no hay que esperar a otro porque sus obras y su doctrina renuevan a las personas transformándolas interiormente.

- No se necesitan grandes programaciones ni discursos. Solamente es necesaria una cosa: hacer el bien.

- El Reino de Dios no llega ostensiblemente, sino más bien por la sencillez y el sufrimiento, por la caridad y la oración. Es necesario sembrar aunque no se recoja, amar sin esperar respuesta, esperar con fe y servir por amor.

El reino de Dios no se impone por la fuerza, sino por el servicio y el amor desinteresado.