CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO
Monición de Entrada:
El Desvelamiento del Misterio del Mesías.- E1 profeta desvela el lugar del nacimiento del Mesías que traerá la paz a toda la tierra (1ª lect)
Isabel desvela el misterio que se ha realizado en Maria, que visita a su prima
La segunda lectura nos desvela la misión de Jesús que, haciendo la voluntad del Padre, salva al hombre por la obligación de su cuerpo (2ª lect)
Canto de Entrada: "Jesucristo, Palabra del Padre"
Jesucristo, Palabra del Padre
luz eterna de todo creyente:
ven, y escucha la súplica ardiente,
ven, Señor, porque ya se hace tarde.
(cantoral Litúrgico Nacional N° 2O)
Acto Penitencial:
Tú, el Pastor que congrega y da vida.
Tú, el Hijo de Dios hecho carne en el seno de Maria.
Tú, el cordero ofrecido en sacrificio para santificarnos.
LITURGIA DE LA PALABRA.
Primera Lectura. "De ti saldrá el Jefe de Israel" (Miq. 5,1-4)
Promesa de un salvador.- Israel, que vive entre guerras y exilios, tiene la esperanza de que un día vivirá en paz con todos los pueblos. Tiene la esperanza y la centra en el Mesías, que nacerá en la pequeña ciudad de Belén y congregará en la paz a todos lo pueblos.
Salmo Responsorial:
R/ "Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve (Libro del salmista. 45-47)
Segunda Lectura: "Aquí estos para hacer tu voluntad" (Heb 10,5-l0)
Hacer la voluntad de Dios.- El Mesías, hecho carne en Maria, se ofrecerá obediente a la voluntad del Padre como cordero sacrificado por la salvación del mundo.
Su nacimiento no es sólo la ternura de una escena entredoble, sino que exige hacer la voluntad del Padre.
Evangelio:"¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?"(Lc 1,39-45)
Cumplimiento de la promesa.- La promesa divina se hace realidad en el seno de una mujer humilde: María de Nazaret.
Isabel, su pariente, iluminada por el Espíritu Santo, descubre el misterio realizado en Maria y la felicita por haber creído la palabra de Dios.
LITURGIA EUCARISTICA
Canto de Comunión: ''Una espiga''
Una espiga dorada por el sol,
el racimo que corta el viñador,
se convierten ahora en pan vino de amor
en el cuerpo y la sangre del Señor.
(Cantoral Litúrgico Nacional n.017)
Reflexión:
El Evangelio narra el encuentro de dos mujeres. María ha creído en la palabra divina. Isabel, en cambio, ha experimentado en su casa el silencio de Zacarías por no haber creído al ángel.
Es también el encuentro de dos infantes: Jesús y Juan, el Bautista. Maria llena de alegría salvífica la casa de su prima.
Maria escucha las palabras de Israel y en su humildad proclama la grandeza de Dios que hace maravillas.
En Maria se condensa la espera y gozo de todo un pueblo. Ella tiene un puesto especial en el tiempo de Adviento: es la Madre que nos da a su Hijo Jesucristo, y, al mismo tiempo, se presenta como modelo que nos enseña a recibir a Cristo