LA INMACULADA CONCEPCIÓN
DE SANTA MARIA VIRGEN
Monición de entrada:
Maria Llena de Dios.- La Iglesia recuerda en Adviento de una forma especial a Maria. El pecado, desde el principio, rompió nuestra relación con Dios y nos hizo esclavos de la muerte.
Dios después del primer pecado prometió la vida adjudicando la victoria al linaje de la mujer (1ª lect)
Maria, la mujer del "sí" total al Señor, es la llena de gracia (Ev.)
La bendición de Dios en Maria y en cada uno de nosotros (2ª lect)
Canto de Entrada: Recibe, Santa María
Recibe, Santa María, El saludo de Gabriel (2).
Y apiádate de nosotros, peregrinos de la fe (2)
. (Cantoral litúrgico Nacional: n°338)
Acto Penitencial
Tú que nos has redimido del pecado y de la muerte.
Tú que hiciste de Maria, nueva Eva, Madre de una nueva humanidad.
Tú que nos has elegido, con Maria para ser hijos de Dios y herederos de su gloria.
LITURGIA DE LA PALABRA
Primera Lectura: "Establezco hostilidades entre tu estirpe y la de la mujer" (Gen 3,9-15.20)
Dios establece enemistad perpetua entre el demonio y la mujer.- La Virgen Maria es la mujer en la que Dios restablecerá su amistad con el hombre
Salmo responsorial:
R/ Cantad al Señor un cántico muevo porque ha hecho maravillas.(libro del Salmista: Pag.371-373)
Segunda Lectura: "Nos eligió en la persona de Cristo antes de crear el mundo". (Ef 1,3-6.1.11-12)
Nos eligió en la persona de Cristo antes de crear el mundo.- En Maria se hace presente de manera especial la bendición de Dios. Ella fue destinada a la santidad, sin mancha alguna.
Evangelio: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo" (Lc.1,26-38)
La Llena de gracia.- La grandeza de Maria está en su misión. El Espíritu de Dios la transforma. La actitud de Maria es de escucha y acogida de aceptación y respuesta plena, haciéndose esclava incondicional con su "sí" total a Dios.
LITURGIA EUCARÍSTICA:
Canto de Comunión: "Cántico de María"
Mi alma glorifica al Señor, mi Dios,
gózase mi espíritu en mí Salvador.
El es mi alegrÍa, es mi plenitud. El es todo para mi.
Cantoral litúrgico Nacional: nº 321)
Reflexión:
Maria está presente de un modo especial en el tiempo de Adviento.
Díos escogió a María para hacerla santa, inmaculada. La admiramos en sus privilegios, principalmente hoy por ser la sin mancha, la inmaculada.
María es modelo de santidad para quienes nacimos en pecado y continuamos con tantas limitaciones y manchas.
En la fiesta de hoy no es para fijarnos en María friamente o sentimentalmente.
Es la abogada de gracias, la Madre que vive a nuestro lado e inspira en nosotros deseos de imitarla para ser también santos e inmaculados.
Pidamos al Padre de quien procede toda bendición y que ha derramado su gracia plena en Maria, que nos bendiga también a nosotros para que seamos santos e inmaculados.