• NUESTRA SEÑORA DE LA ANTIGUA, PATRONA DE PANAMÁ

Patrona del país, que debe su nombre a haberse venerado la imagen de Nuestra Señora de la Asunción de Murillo en la ciudad Antigua de Darién, la primera ciudad del país y de toda la tierra firme del continente americano, con el nombre de Santas María lit Antigua de Darién. La ciudad contó con el primer obispado de las Indias Occidentales, concedido por el papa León X el 28 de agosto de 1513, y donde se levantó el primer templo, llamado de Santa María la Antigua, por la promesa que hicieron en 1510 los conquistadores españoles, entre ellos e1 bachiller Enciso y el propio Núñez de Balboa, de darle ese nombre si alcanzaban la victoria contra los indios. La imagen es de 1,5 in de alto por 80 crn de ancho, adornada con su «corona imperial de plata sobredorada‑‑‑, al igual que la del Niño Jesús que la acompaña, y que se encuentra dentro de la iglesia parroquial de Chiriví, en Tunja.


 

• Nuestra Señora de los Reyes. Sevilla

Venerada en la capilla Real de la catedral de Sevilla, desde el 24 de noviembre de 1946, por disposición del papa Pío XII, es patrona de Sevilla y de su archidiócesis. Su aparición se debe, según la tradición que recoge Tirso de Molina en su comedia .Reina de Reyes», a los tiempos en que el rey San Fernando deseaba dotar a Sevilla de una gran imagen de la Virgen, a cuyo fin convocó a concurso a los mejores escultores. Pero, según la leyenda, no fueron manos humanas, sino ángeles, quienes hicieron la imagen. De madera de alerce, de estilo románico del siglo XIII, con una altura de 1,77 metros, de miembros articulados, con el Niño jesús en sus rodillas. Fue coronada canónicamente el 4 de diciembre de 1904. Su fiesta se celebra con solemne procesión en un majestuoso paso de 1924 y besamanos. Fue memorable la procesión del 19 de mayo de 1929, acompañada de más de cincuenta obispos de España, Portugal y América, que habían acudido al Congreso Mariano.

• Nuestra Señora del Sagrario. Toledo

La celestial patrona de Toledo se venera en la catedral primada. Alfonso X el Sabio la llamó, en sus ««Cantigas», Santa María de Toledo y del Sagrario. Imagen de madera de níspero, de estilo gótico, data del siglo XIII. Entronizada hacia 1226, muestra a la Virgen sentada en el trono con el Niño en su regazo, vestida con doble túnica y cubierta con un velo, que luce una corona. El poeta José Valdivieso le dedicó estos versos:

Quien fuese el escultor, no se averigua, quizá porque es de solo el cielo bazaña, y su belleza y gracia lo atestiguan, pues que parece de la tierra extraña. Sé que es la más devota y más antigua que venera el suelo y que conoce España.

La imagen fue profanada en la Guerra Civil. Fue coronada canónicamente, de nuevo, el 28 de septiembre de 1939 en la plaza Zocodover, ante todo el pueblo católico de Toledo.


 

• Nuestra Señora de la Victoria. Málaga

Imagen regalada en agosto de 1487 por los Reyes Católicos, se venera en el santuario consagrado a la Virgen en su barrio malagueño de la Victoria. Su aparición está relacionada con una visión del rey Fernando el Católico, en la que predecía la victoria cuando Málaga estaba asediada. En el lugar donde estuvo el campamento cristiano se levantó el santuario, bajo la custodia de Frailes Mínimos, llamados en Málaga Orden de la Victoria. Se entronizó la imagen el día 22 de abril de 1518. La imagen es de talla de madera policromada del siglo XV, en que aparece la Virgen con su Hijo sentado en la rodilla izquierda y un cetro en la mano derecha, en actitud de impartir su bendición. Ante ella se postró don Juan de Austria antes de la batalla de Lepanto. Fue declarada patrona de Málaga por el Beato Pío IX, el 12 de diciembre de 1867, y coronada canónicamente el 8 de febrero de 1943.

• Nuestra Señora del Tránsito. Zamora

Patrona de la provincia de Zamora, la imagen de Nuestra Señora del Tránsito (o Virgen Dormida), se venera en el monasterio del Corpus Christi en Zamora. Fue construido en el siglo XVI para las monjas clarisas, procedentes de Gandía, Valencia, muy devotas de la Virgen de la Asunción, »Dormición» o «Tránsito». La tradición o leyenda refiere que encargaron la imagen a dos misteriosos jóvenes que llegaron en 1619, quienes se comprometieron a hacer la imagen con la condición de que nadie observase su trabajo. Pasaban los días y las semanas, sin dar muestras de vida, encerrados en una dependencia del convento. Cuando las monjas entraron para saber qué era de ellos, se encontraron con la imagen. Los escultores habían desaparecido. Es una talla de las de vestir, articulable y acostada en el lecho, que representa el momento de su Tránsito o Asunción. Esta imagen ha sido objeto de numerosos traslados, procesiones y rogativas por la extraordinaria veneración que le rinden los zamoranos. Es característico el beso a la sandalia de la Virgen, en este día de su fiesta, después de una novena solemne y concurrida.

• Nuestra Señora de las Victorias. Melilla

Se venera en la iglesia de la Purísima Concepción de Melilla, de donde es patrona. Fue entronizada en su altar actual en 1741, sin que se conozca con exactitud cuándo se inició el culto, que se atribuye a las tropas del duque de Medina Sidonia en tiempo de los Reyes Católicos. En principio era venerada en una capilla que había en la plaza de Armas hasta el siglo XVIII. Su imagen, de la escuela levantina del siglo XVI, presenta a la Virgen con el Niño sentado en su brazo izquierdo, en cuya mano mantiene un cetro. Fue coronada canónicamente el 12 de junio de 1948.

• Nuestra Señora de los Ojos Grandes. Lugo

Patrona de la provincia de Lugo, venerada en su capital. Hay una leyenda, según la cual fue el apóstol Santiago quien mandó construir el templo en honor de Santa María y «colocó allí la imagen de piedra policromada, que da a mamar al Niño descubriendo el seno derecho, y cuya característica más destacada son sus enormes ojos de dulce mirada»». Históricamente parece estar vinculada a Alfonso I el Casto, a comienzos del siglo M, con motivo de la batalla de Castro de Santa Cristina, en la que derrotó a los musulmanes y obligó a su caudillo a donar el terreno y construir la iglesia en honor de Santa María. Su imagen actual procede del siglo XIV y ha sufrido numerosas transformaciones, de acuerdo con el gusto artístico de los tiempos. Alfonso X el Sabio le dedicó su cantiga LXXVII, en la que describe la curación de una mujer que pidió a la Virgen la salud, que recobró en la propia catedral de Lugo, a los pies de la Virgen. Fue coronada canónicamente en 1904, y en 1954 el Ayuntamiento lucense le concedió la medalla de oro de la ciudad.

• Nuestra Señora del Espino. Soria

Patrona de la ciudad de Soria desde 1690, según los oportunos documentos, venerada en el santuario‑parroquia de Santa María del Espino, el segundo templo en importancia de su capital, con anterioridad a la conquista de los moros. Por esta causa fue escondida entre rocas, ante el temor de su profanación, después de haber sido venerada en el lugar de los Pelendones, en Covaleda, junto al nacimiento del río Duero. Muchos años después, en 1399, fue encontrada en Santa Gadea del Cid, por un pastor de Soria en un espino, razón por la que se muestra sobre un árbol de esta especie, cuyo nombre le fue dado, si bien, en un principio, tuvo el de Nuestra Señora de Covaleda. La imagen, llevada a Soria, es una réplica, hecha en 1953, de la que se veneraba desde finales del siglo XIV. Representa a la Virgen sedente, con el Niño sobre su rodilla izquierda y mostrando una manzana en la mano derecha. Fue destruida en 1952 por un incendio, junto con el retablo barroco del que formaba parte.

 

• Nuestra Señora de Atocha. Madrid

Se trata de la «patrona más antigua de la Villa y Corte», una de las consideraciones que figuran en la «Virgen de los cuatro entorchados». La imagen, de acuerdo con la tradición, fue llevada por discípulos de San Pedro, procedente de Antioquía. Se venera en la real basílica de su nombre, bajo la custodia de los dominicos. Su nombre proviene, al parecer, del lugar donde había estado instalada la primera ermita ma­drileña donde se tributaba culto a la Virgen.