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razones para usar los métodos naturales
Juanjo
Romero | DeLapsis@gmail.com La
cuestión central no es el método, es el fin: apertura a la vida.
Pero los medios también son importantes. Quizá sea útil dedicar algún
tiempo a explicar en qué consisten, soy consciente de que hay mucha
desinformación. Me apunto el tema. Los últimos avances técnicos y
científicos ayudan a que los «métodos naturales» sean más
exitosos, y, recordémoslo, sirven también para aumentar las
posibilidades del embarazo. Es
el típico asunto que saca de sus casillas a defensores obstinados y
contumaces de píldoras, DIUs gomas y abortos, qué se le va a
hacer. Y, sí, abortos, que en muchos casos es un anticonceptivo más,
el último, el de la «interrupción» que no puede ser reanudada cuando
todo lo demás ha fallado. Pero
el uso de anticonceptivos no sólo tiene una dimensión teológica y
moral, también la tiene social y humana, o quizá, precisamente porque
tiene una trascendencia moral la tiene social, los «diez
mandamientos» sirven de salvaguarda de nosotros mismos. Hay
quien lo vio muy claro, proféticamente diáfano, como Pablo
VI en la Humanae Vitae, que se ha constituido el mayor
signo de contradicción del cristiano en la sociedad moderna; o quien ha
sido valiente con su propia experiencia y reconoce los estragos que
produce en las familias y en el alma, como Raquel
Welch. Como
todavía habrá escépticos, aporto datos de un estudio curioso, Divorce
Rate Comparisons Between Couples Using Natural Family Planning &
Artificial Birth Control, de esos a los que los
estadounidenses son tan aficionados (y tienen tantos medios y datos,
todo hay que decirlo). Los
autores, Physicians
for life han correlacionado un montón de variables
con aquellas parejas que usan métodos anticonceptivos artificiales y
los que no. Como
viene a decir Mattew
Warner en su blog: no voy a distinguir causas y efectos,
todos están mezclados (algo así como no sé qué es antes, la
gallina o el huevo). Comparto sus claras conclusiones, los matrimonios
que usan métodos naturales: §
son
mejores, más fuertes y estables. §
tienen
más sexo §
su
vida es más feliz y satisfactoria §
proporcionan
a los hijos la madre y el padre que se merecen §
no
matan a sus bebés Además,
no tienen efectos secundarios. Y es que los números cantan, las
parejas que no usan anticonceptivos: 1.
tienen
una tasa de divorcios extraordinariamente baja (0,2%). 2.
manfiestan
una experiencia matrimonial más feliz 3.
están
más felices y satisfechos con el día a día. 4.
tienen
muchas más relaciones maritales 5.
frente
a los que usan métodos anticonceptivos artificiales comparten una
intimidad más profunda con el cónyuge. 6.
tienen
un nivel de comunicación más profundo con su cónyuge. 7.
son
sensiblemente más religiosos y asisten a la iglesia con más
frecuencia. 8.
la
oración suele formar parte de su vida cotidiana. 9.
tienen
un sistema de valores fuertemente apoyado en las enseñanzas de la
Iglesia y la Biblia 10.
tienen
puntos de vista fuertemente tradicionales sobre la sociedad y la moral 11.
preservan
la unidad familiar de manera más responsable que los otros grupos 12.
es
poco probable que hayan abortado alguna vez 13.
es
poco probable que hayan cohabitado antes del matrimonio 14.
es
poco probable que ambos trabajen a tiempo completo. 15.
es
poco probable que vean bien las relaciones sexuales extramatrimoniales o
que las hayan tenido. Habrá
que tener cuidado no se difunda este estudio, terminarán acusando «al
Vaticano» de facilitar directrices para lograr la felicidad en
el matrimonio.
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