15 DE FEBRERO
BEATO CLAUDIO DE LA COLOMBIERE
presbítero (+ 1683)
La "llamada" a la vida religiosa es un misterio. El Señor se sirve de miles de caminos para conseguir lo que quiere. El pequeño Claudio había recibido una muy esmerada educación cristiana de aquella familia que en los Anales de la Visitación se llama "familia de santos", especialmente de parte de su buena madre que con visión profética le dijo en el lecho de muerte:"Hijo mío, tú tienes que ser un santo religioso".
A pesar de ello, como después él mismo escribirá en sus apuntes espirituales, no era este el género de vida por el que sentía inclinación Claudio, más bien todo lo contrario. Escribió: "Cuando me hice religioso, tenia una gran aversión a la vida que iba a abrazar. Los planes que se trazan para servir al Señor nunca se realizan sino a costa de grandes sacrificios"... Fue el tercero de siete hermanos.
A sus dieciocho años, el 1658, ingresó en el noviciado de la Compañía de Jesús en la ciudad de los Papas, Aviñón. El Maestro de novicios dio al P. Provincial este informe del joven novicio Claudio: "Es un joven con una prudencia superior a lo que corresponde a su edad. De juicio sólido, de rara piedad y las más altas virtudes no le parecen excesivas a su fervor".
Durante el año de la tercera Probación hizo el voto de guardar con exactitud todas las Reglas y Constituciones de la Compañía, y añadió: "Hago el propósito firme de cumplir cuanto me sea posible con toda fidelidad todos los deberes de mi estado y ser fiel al Señor aun en las cosas más mínimas; romper de un golpe y para siempre las cadenas del amor propio, quitándole toda la esperanza de ser alguna vez tenido en consideración; adquirir en poco tiempo los méritos de una vida larga; reparar las irregularidades pasadas; dar a Dios una prueba de gratitud por las infinitas gracias recibidas, y hacer de miparte cuanto pueda para ser de Dios sin reserva alguna"...
Cuando hace esta tercera Probación, Claudio está en la madurez de sus treinta y cuatro años. Sabe lo que hace. Ama tiernamente al Corazón de Jesús al que se ha consagrado por entero y a la Virgen Maria cuyo santo Escapulario del Carmen viste desde niño y de la que predicará en Aviñón un famoso sermón que vale por muchos tratados sobre este sacramental de Maria, que es su Vestido.
Mientras su alma se transforma, otra alma gemela, la futura Santa Margarita María de Alacoque recibe durante una visión este aviso que tanta alegría proporciona a su alma: "No temas, muy pronto te enviaré a mi amigo y siervo fiel para que guíe tus pasos y te ayude en la misión que te voy a encomendar".
Hechos los votos solemnes el 2 de febrero de 1675, fue enviado como superior a la Casa de la Compañía en Paray-le-Monial. Allí, en el convento de la Visitación estaba de religiosa Margarita Maria de Alacoque que ya había recibido especiales luces de lo alto... pero se sentía temerosa si aquello era o no de Dios... Pronto fue a visitarles el nuevo superior jesuita y al verlo oyó como una voz interior que le decía a Margarita: "Ese es mi amigo fiel que te traigo para que te ayude en la misión que te tengo encomendada"... Poco después le abría "su alma totalmente, tanto lo bueno como lo malo..." Escribió después la Santa: "El padre tuvo que sufrir mucho por mi causa. Decíase que yo pretendía engañarle con mis ilusiones, pero él no se preocupaba de las habladurías y no dejó de ayudarme mientras estuvo en la ciudad y no ha dejado nunca de ayudarme"...
Fue enviado a Inglaterra y aquí continuó extendiendo con todas sus fuerzas la devoción y consagración de todo el género humano al Sagrado Corazón de Jesús como medio el más eficaz para que la fe prosperara y se viviera con generosidad. Fue calumniado y metido en la cárcel y hasta condenado a muerte que después le fue conmutada
Volvió a Paray-leMonial y aquí murió a los 43 años de edad.
Otros Santos de hoy: Saturnino, Lucio, Quinidio, Faustino, Decoroso, Jovita...