4 DE SEPTIEMBRE

BEATO ANTONIO CHEVRIER, presbítero

( + 1879)

 


El beato Antonio Chevrier tuvo a la ciudad de Lyon como teatro de su vida. Allí nació en 1826, fue ordenado sacerdote en 1850, murió en 1879 y fue beatificado por el Papa Juan Pablo II en el año 1986, el 4 de octubre.

 En Lyon desarrolló todo su fecundo apostolado. El año 1856 es una fecha clave en su vida. Trabajaba como coadjutor en un barrio, que sufre una tremenda inundación por el Ródano. Recorre el barrio en barca, con peligro de su vida, para salvar a los damnificados. Entonces sucede lo que llama su conversión. Ese año, en Navidad, meditando ante el Pesebre "el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros", decide seguir a Cristo en su amor al hombre, en su humildad, en su desprendimiento y amor a la pobreza.

 Las revoluciones industriales y culturales en Francia habían apartado a los obreros de la Iglesia. Chevrier será un pionero del apostolado social. Se plantea un interrogante: ¿Cómo comunicarse con el pueblo? Recibe una inspiración de lo alto: "Jesús, pobre en el Pesebre, Dios encarnado, me convirtió". Y toma una decisión radical y definitiva: Hacer como Jesús: rebajarse, acercarse a los hermanos para elevarlos. 

Adquiere una sala de baile, "El Prado". Funda allí la Providencia del Prado, para recoger golfillos, para iniciar sus catequesis a jóvenes obreros. Poco a poco, los obreros, anticlericales, le reconocen como padre y amigo: "atendía y amaba a sus hijos". Si los pobres y obreros, decía, no vienen a la iglesia, iremos nosotros a buscarlos, como hacía Jesús.

 Fue un día a Ars, a verse con Vianney. El Santo Cura le animó en su tarea. Los dos viven la radicalidad y el celo pastoral, con distinto estilo: uno en la iglesia, el otro fuera. Se hiceron amigos. A los que iban de Lyon a Ars a confesarse, les decia Vianney: "¿Por qué venís? En Lyon tenéis un santo, el P. Chevrier. Acudid a él, no os defraudara".

 Fue párroco por un breve tiempo. No cobraba los derechos parroquiales, por miedo al dinero, y esto no era bien visto por algunos colegas. Lo dejó. Lo suyo eran los obreros. Se le unen otros sacerdotes con el mismo espíritu y funda la Sociedad de los Sacerdotes del Prado, hoy extendida en 34 paises, donde trabajan sobre todo en suburbios, y también como obreros, como lo hizo su miembro más ilustre, Mons. Ancel.

 La espiritualidad del Padre se basa en tres pilares: el Pesebre, la Cruz y la Eucaristía. "Pobres y despojados como Jesús en el Pesebre, crucificados como Jesús en la Cruz, comidos como Jesús en la Eucaristía. El sacerdote es como Jesucristo: un hombre despojado, un hombre crucificado, un hombre comido. Hay que hacerse un buen pan para todos".

 Todos necesitan atención, pero nuestro carisma son los pobres, repetía Chevrier a sus seminaristas y sacerdotes. Además, insistía, los ricos están mejor atendidos, incluso por la Iglesia. Por otra parte, los pobres están mejor dispuestos para aceptar y entender el Evangelio, como se ve en San Pablo (1 Cor 1, 26-30). Cuando Jesús dice, ¡ay de los ricos!, lo dice por todos, pero más aun por sus servidores mas cercanos, sus sacerdotes.

 "Hay que estudiar a Jesucristo y luego aplicarlo en la vida. Que al vernos digan: he aquí a Jesucristo. Debemos reproducir, en el exterior y en el interior, las virtudes de Jesucristo: su pobreza, su oración, su amor" .

 "¡Señor, decía el P. Chevrier, si tienes necesidad de un pobre, heme aquí! ¡Si tienes necesidad de un loco, heme aquí! Que piensen lo que quieran, que me miren como a un loco, poco me importa, yo soy de Jesucristo" .

 

Otros santos de hoy: Moises, Marcelo, Rufino, Casto, Maximo, Teodoro, Julian, Rosalia, Candida, Bonifacio,Marino.