5 DE MAYO
SAN ANGEL,
presbítero y mártir (s. XIII)
La preciosa vida de este gran santo está entretejida de encantadoras leyendas. Parece que nació en Israel de padres hebreos, y, antes de nacer, sus padres tuvieron una preciosa aparición de la Virgen María que les anunció el futuro glorioso de su hijo. Esto valió para que sus padres se convirtieran al cristianismo.
En plena juventud abrazó la vida que llevaban los monjes del Carmelo y se entregó de lleno a imitar la vida que los Profetas Elías y Eliseo que eran venerados por aquellos monjes como sus padres espirituales.
Con permiso de sus superiores se retiró cinco años al desierto de la Cuarentena entregándose a las más duras penitencias y a continua oración. Cierto día se le apareció Jesucristo indicándole que debía pasar a Sicilia Italiadonde debía convertir a un famoso pecador que se llamaba Berengario, pues vivía con su hermana como si fuera su mujer y de ella había tenido ya varios hijos.
Un hermano de nuestro Angel, llamado Juan, llegó a ser Patriarca de Jerusalén. Para dar cumplimiento a la visión que había tenido de Jesucristo, el 1 de abril de 1219, zarpó llevando consigo algunas reliquias que le había entregado el Patriarca de Alejandría llamado Atanasio para que las llevara hasta Italia. A1 llegar a Sicilia su embarcación fue atacada por los sarracenos y tanto él como todos que con él llenaban la nave fueron bárbaramente torturados por los asaltantes. E1 cielo vino en su ayuda ya que quedaron ciegos y quemados por un milagroso fuego que bajó de lo alto todos los sarracenos. Poco después, por medio de las oraciones de Angel fueron curados y muchos de ellos se convirtieron a la fe cristiana.
Angel llegó hasta Civitavechia y allí entregó las reliquias a Federico de Chiaramonte y después prosiguió su camino hasta Roma. Aún hoy se muestran pinturas que recogen la escena del encuentro entre San Angel, San Francisco de Asís y Santo Domingo de Guzmán. Pasaron toda la noche en oración y nuestro santo predijo a San Francisco las Llagas y éste a su vez anunció a San Angel su próximo martirio.
Vuelto a Sicilia llegó a Palermo y allí se hospedó con los monjes Basilios de Santa Maria de la Grotta y allí predicó con ardoroso fuego durante cuarenta días. Después se trasladó a Agrigento. Por donde pasaba curaba a los enfermos y obraba toda clase de prodigios. Su fama corría de boca en boca.
Llegado a Licata pronto puso manos a la obra para llevar adelante la misión que el mismo Señor le había encomendado en la visión del Monte de la Cuarentena. Se entrevistó en privado con Berengario y trató de atraerlo a la buena vida. Después lo hizo con la hermana de éste y ella lloró sus pecados y abandonó a su hermano. Berengario no podía aceptar este estado de cosas y trataba por todos los medios por continuar en su mala vida y no perdía ocasión para atacar al celoso carmelita llegado de oriente. Angel no temía las asechanzas con que Berengario le amenazaba. Continuaba predicando la moralidad de costumbres y el mensaje de salvación de parte de Jesús. Por fin, un día, mientras predicaba a la multitud, Berengario se le acercó y le hirió mortalmente asestándole cinco estocadas. Antes de morir el Santo pidió que perdonaran al asesino.
Con frecuencia le pintan con una palma y tres coronas: como virgen, sacerdote y mártir. Ya en el siglo XIV empezó su culto entre los carmelitas.
Otros Santos de hoy: Máximo, Eutimio, Silvano, Teodoro, Eulogio, Irene, Ireneo, Hilario.