5 DE OCTUBRE.

SANTOS ATILANO ( + 915) Y FROILAN ( + 905),

obispos

 

Atilano nació en Tarazona (Zaragoza) por el año 850, de familia al parecer bastante noble y muy buenos cristianos sus padres, por lo menos esto se desprende de la educación que dieron a su hijo. Eran mozárabes. Su juventud la pasó entre los monjes benedictinos de Fayos, cerca de su ciudad natal. Allí aprendió las primeras letras y también se formó en las virtudes cristianas. Unos años después pidió ser admitido entre aquellos monjes. 

Pasado algún tiempo quiso probar la vida anacorética o retirada en desierto y allá se dirigió. Eran tiempos difíciles aquellos para los anacoretas y no gozaban de muy buena fama por culpa de muchos que abrazaban aquel genero de vida, no por vocación, sino para llenar sus estómagos y entregarse a la vagancia y al pillaje.

Atilano se dió cuenta pronto de ello y al parecer no duró mucho tiempo su vida en aquellas soledades. Llegó a sus oídos la fama que en las montañas leonesas tenía un monje que llamaban Froilán, y allá se dirigió nuestro joven Atilano siempre deseoso de encontrar el verdadero camino para mejor servir al Señor.

Froilán había nacido en Lugo, Galicia, también de noble familia y mas noble todavía la hará el con sus virtudes. De hecho él y Atilano serán los padres y mentores de una gran pléyade de santos anacoretas que dejarán todas sus posesiones y a si mismos por seguir a Jesucristo. 

No eran fáciles aquellos años de la reconquista: Príncipes y nobles trataban de apoderarse de los bienes de la Iglesia y de los pobres. Obispos había que les interesaba muy poco el mensaje de Jesucristo y que bailaban al son del príncipe que mas les amparaba. Muchos se entregaban a la barbarie y a la vagancia. Ante este cuadro desolador aparecen estos dos hombres providenciales como elegidos por Dios para sanear aquel ambiente tan corrompido.

Los dos caminarán unidos en tantos detalles que parecerán dos hermanos gemelos: gemelos en la santidad de vida que han abrazado. Gemelos en la doctrina que enseñan. Gemelos en los prodigios que el Señor obra por su medio. Los dos también fueron abades y obispos. La misma estrella guiaba sus pasos. 

Froilán será el mentor, el que guíe... Atilano el que imita, el que ejecuta y hace que los demás también sigan su camino.

Ambos monjes creen que ha llegado la hora de abandonar el desierto y lanzarse al apostolado. Pero se preguntan: "¿No será una tentación del demonio? ¿No será que buscamos ser aplaudidos por los hombres?". Y para discernir la voluntad de Dios Froilan se mete un carbón encendido a la boca. Si le quema es que el Señor no los quiere lanzados al apostolado. Si no le quema, sí. Y Froilán ni siquiera nota el carbón ardiendo en su boca. Se lanzan a predicar los dos el Mensaje de Jesucristo y obran maravillas. Luchan contra las doctrinas de Mahoma y predican el Mensaje de Jesús. 

Atilano arroja su anillo de obispo al Duero por creer que es indigno y pecador, pero un pez lo recoge y dos años después llega a sus manos. Rigen la diócesis de Zamora con gran sabiduría, prudencia y ardiente celo. Se encuentran documentos que dicen: "Atilano pecador".

La fama de ambos atraviesa las fronteras y el mismo rey los llama a la corte para colmarles de dignidades. Se oponen, pero deben aceptar. El Señor unió sus vidas para bien del monacato que purificaron, para extender el conocimiento de Jesucristo y para ayudar a sus hermanos sacándoles de sus exclavitudes materiales y espirituales. El siglo X no fue tan malo como a veces lo pintan.

 

Otros Sanlos dc hoy: Dia dc Acción dc gracias a Dios, Marcelino, Flaviana, Palmacia, Apolinar, Caritina.