Abórtame, pero no me discrimines, que me matas
No salgo de mi asombro. Hoy comienzan los trabajos de la Subcomisión Parlamentaria para la «reforma de la Ley del Aborto». A puerta cerrada. Comparecerán Justa Montero —abortista acérrima de la Asamblea Feminista de Madrid—, María Luisa Soleto Ávila —abortista directora de la Fundación Mujeres— y Benigno Blanco —provida, presidente del Foro Español de la Familia—. El resto de los días será igual de ecuánime. El viernes, y no conozco el motivo de por qué no antes, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), plataforma que reúne a las asociaciones de discapacitados de distinto tipo, ha emitido una nota en la que solicita su comparecencia el la Subcomisión de la Muerte. No me extraña que les entre el miedo, el siguiente paso son ellos. El criterio progresista de dignidad humana es la autonomía. Pero la argumentación, es pobre, kafkiana e incoherente; únicamente buscan que si se les asesina, sea igual que a todos. El inicio de la nota es esperanzador:
Después recuerda que la Convención, que entró en vigor en mayo de este año forma parte del ordenamiento jurídico español, ya que está ratificada (junto con el cambio de nombre de disminuido a discapacitado, es la única aportación al tema del gobierno Zapatero).
Y termina, con un párrafo escalofriante:
O sea, abórtame pero no me discrimines. Se puede asesinar a niños con síndrome de Down mientras que no se diga el motivo, pero ¡qué retrógrada es la actual ley española! ¿Hasta dónde vamos a llegar?, ¿de verdad creen que la siguiente estación del tren de la muerte no será Holanda?. Les pronostico, que no solamente eso, que la próxima será la Aktion T4, en ello está empeñado este gobierno. Juanjo Romero, DeLapsis@gmail.com religionenlibertad.com |