Abortos,
¿quiénes los promueven y por qué?
Alejo
Fernández Pérez
Alejo1926@gmail.com
En
realidad el aborto no es más que un eslabón de una cadena más larga
con un preocupante sentido y significado. En 1997, el filósofo
español Julián Marías escribía: "La aceptación social del
aborto es, sin excepción, lo más grave que ha acontecido en este siglo
que se acerca a su final".
Ni
las dos guerras mundiales, ni la civil de España, ni la Guerra fría de
Europa, ni las hambrunas de África, América o Asia; ni todas esas
tragedias juntas alcanzan la magnitud de los abortos extendido por toda
la tierra actualmente. Más de 2.000 millones en todo el mundo, más de
100.000 anuales en España, según estadísticas oficiales, que se
convierten en más de 300.000 al año si contamos los no oficiales. O
sea, es como asesinar a todos los habitantes de Extremadura, España,
hombres, mujeres, niños y ancianos en tres años. Y cada año, estos crímenes
aumentan en proporción geométrica.
Desde
el primer tercio del siglo pasado el ataque general contra la civilización
judeo-cristina se está llevando a cabo simultáneamente en tres
frentes fundamentales: la religión, la enseñanza y la familia.
Ir
contra la religión, contra la Iglesia católica concretamente, es ir
contra Dios; es ir contra el cristianismo, el judaísmo y los
musulmanes. Lo pretensión es liquidar los Diez Mandamientos, una cadena
que oprime a los sin Dios - dicen ellos- . Después, se sustituyen por
los "Derechos humanos" y estos, ahora, por el relativismo
moral, político, religioso, social. Todo vale con tal que nos de
placer, poder, dinero o fama.
El
mundo "civilizado" está actualmente inmerso en el relativismo
hasta el cuello, y ya lo estamos pagando. Gandhi mandó inscribir en su
tumba: "Dios", "Dios", y se refirió a los no
creyentes como "El maldito desierto del ateísmo". Julián Marías
decía que "La más atroz injusticia que se puede cometer con
hombre es despojarlo de su esperanza; la esperanza de una vida eterna y
de un juicio justo con castigo o premio a sus obras. Si no ¿Para qué y
por qué vive?”.
La
educación es la mejor herramienta para imponer una nueva sociedad que
se amolde a sus deseos. Y, para ello, lo primero será destruir la que
tenemos: creencias, ideales, costumbres, fiestas… Hay que empezar
desde la escuela con los niños y la juventud: botellón, drogas, sexo,
falta de autoridad, libertinaje, etc. Se cambia el diccionario, llamando
a lo malo bueno y a lo bueno malo. De hacer esa labor se encargan
algunas universidades y algunos bachilleratos, que han empezado por
cambiar el diccionario y utilizar palabras como libertad,
justicia, paz, fraternidad, igualdad, derechos, fraternidad, etc. De
origen cristiano utilizadas como cebos para enmascarar anzuelos que
llevan a los "pardillos" a la muerte.
Al
mismo tiempo han eliminado de los medios de comunicación palabras como
honradez, honor, patria, decencia, trabajo, obligaciones o virtud. Y,
por supuesto nos callamos y no nos preocupamos de lo que importa: paro,
inmigración descontrolada, puestos de trabajo, enseñanza,
nacionalismos salvajes, terrorismo, etc.
La
familia es el núcleo primario de toda sociedad. Llevamos 3.000 años a
lo largo de los cuales nadie se había preguntado sobre cambios en
el matrimonio. De pronto, los nuevos sabios, los nuevos dioses,
descubren que el matrimonio normal, el de siempre y de todos los
pueblos y épocas tiene que ser destruido - les impide gozar a su
manera-. Y para ello nada mejor que fomentar los divorcios, buscar la
felicidad de las parejas deshaciéndose de los molestos hijos (abortos),
presumir de romper cadenas legalizando matrimonios de dos hombres
o dos mujeres, de hombre y mujer y si hace falta entre mona y hombre o
entre varios hombres y mujeres; cambiando la palabra sexo por género,
etc.
En
NOTICIAS GLOBALES, Año XI. Número
803 se da un informe escalofriante sobre quienes están impulsando los
abortos y por qué. Concuerdan punto por punto con las noticias que periódicamente
han ido apareciendo hasta hoy en Internet y en otros medios. Resumimos y
comentamos:
Recordamos
que enarbolando las metas del Milenio, la Unión Europea, el Fondo para
la Población (UNFPA-FNUAP) y el Programa para el Desarrollo de la ONU
(UNDP-PNUD), están empeñados en extender el aborto en África y América
, aprovechando especialmente las dos reuniones que han tenido lugar
estos días en New York: la reunión de Alto Nivel sobre las Necesidades
del Desarrollo en África (22-09-08) y los encuentros de Alto Nivel
sobre las Metas del Milenio para el Desarrollo (25-09-08).
Thoraya
Obaid, Directora Ejecutiva del UNFPA, hizo su programática presentación
(09-09-08) al cierre de la 62° de sesiones de la Asamblea General.
Muchos organismos de la ONU hicieron su balance anual. Obaid comenzó su
informe elogiando al más desacreditado de los autores neomalthusianos,
Paul Ehrlich. Ehrlich predijo que la explosión demográfica causaría,
entre 1973 y 1983, la muerte por hambre de un tercio de la humanidad
-“los habitantes de New York caerán muertos de hambre por las
calles”, escribió- y, luego en los 90´s, anunció el total
agotamiento de los recursos naturales y la contaminación absoluta del
medio ambiente, mortal para la raza humana que en gran parte desaparecería
antes del 2015.
Ehrlich
fue uno de los primeros en hablar sin recato de la necesidad de un
dictatorial gobierno mundial que, entre otras cosas, fijara cuotas de
“reproducción” a los países y administrase con puño de hierro
todos los recursos naturales del planeta. Eso ha sido parte del inicio
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