El diario vaticano L’Osservatore Romano (LOR)
publica un artículo escrito por el neonatólogo
italiano Carlo Bellieni en el que este médico analiza
algunos realities de la conocida cadena MTV sobre madres
adolescentes, su rechazo al aborto y la opción por la
vida de sus bebés, en medio de una cultura que ve a los
hijos como un «obstáculo», así como la dureza de la
situación en la que están ante la maternidad a
temprana edad, informa ACI.
El doctor Bellieni se refiere a los programas «16
and Pregnant (16 y embarazada)» y «Teen Mom (Madre
adolescente)» y los distintos casos que se aprecian en
ambos. En uno de los episodios, señala, una madre de 19
años dice: «Entre cambiar toda tu vida y decir
"aborto" he escogido el primer camino. Era más
simple: el aborto está equivocado, es un trauma. El pánico
era decirlo a mis familiares. Estoy más gorda, pero no
se ve. Y eso no me da problemas».
El médico precisa luego que «no son programas sobre
muchachas religiosas: muchas de ellas se quedan solteras
o conviven, pero tal vez en esto está la fuerza: las
protagonistas definen una normalidad –que no está
solamente en quien cree– en la que dicen: "¡Cuán
afortunada soy por no haber abortado!"».
Contra
la fobia moderna a los hijos
El artículo de LOR afirma luego que «estos programas
atacan una fobia moderna: el miedo a los hijos. Todo el
sexo que se quiere pero nada de hijos es el imperativo
de hoy: bloquean la carrera, la diversión. Los
programas en cuestión no alientan las relaciones
precoces, no inducen a la superficialidad, sino que
explican la dureza de convertirse en madre a los 18 años,
hoy, y de hacerlo sin una familia».
«Ver –prosigue– a esta veintena de padres y
madres cuestiona porque da cuenta de una normalidad que
no existe más: tener hijos y convertirse en una familia
siendo jóvenes, en el tiempo dictado por el reloj biológico,
es hoy en Italia, como en muchos otros países, una
excepción. También por la dificultad de encontrar
trabajo, cierto, pero sobre todo por un motivo cultural
que presenta a los hijos y a la familia sólo como un
obstáculo para la vida "verdadera"».
«Hacen
bien»
Estos programas de MTV, dice luego el médico, «hacen
bien, mientras subsiste el riesgo de otros que quieren
ser a la fuerza edificantes y en los que se ve
claramente lo forzado: se busca la alegría a toda costa
o se evitan ciertos argumentos, cuando el drama de hoy
está en que no se habla adecuadamente del aborto y la
maternidad. Se habla de leyes, de ‘métodos’, de
derechos, pero nadie dice realmente qué cosa es
abortar, que cosa es un niño, cómo es dura y bella la
familia».
Otra joven madre de estos realities comenta: "es
normal que un niño te cambie la vida. Un joven se
quiere divertir pero ahora estoy más en casa. Ahora me
he convertido en mamá. Soy más dulce con él y con los
otros".
Sin
esconder las dificultades
Sin embargo, aclara el artículo, los referidos
programas «no esconden las dificultades: "hacienda
no te prende si estás encinta" o "trabajo en
un call center, cuatro horas al día, es todo lo que
tengo". Aparece un fuerte reclamo a quien tiene la
responsabilidad de las llaves del trabajo que, cuando
falta, no favorece a la familia». «En este mundo para
todo hay remedio», dice luego una de las nuevas y jóvenes
abuelas.
Sería bueno, resalta luego Bellieni, que «no
hubiese sólo un "remedio" sino caminos llanos
para quien quiere tener hijos de joven, al menos del
mismo modo que tiene quien piensa abortar; claro que la
diferencia es abismal».
Finalmente, el artículo señala que «las muchachas
que han tenido a un hijo sonríen, cuentan sus
historias, a veces tristes, pero siguen contándolas y
parecen mirar a los espectadores como se mira a quien no
ha entendido un gran secreto. No se pretende que este
programa sea un simple no al aborto: para crear una
cultura distinta es suficiente mostrar, contar: la
fuerza de la vida se afirma por sí sola. Basta con no
censurarla».