Argentina,
¿gay friendly?
Juan
Bacigaluppi | noticiasglobales.org El
10 de enero, el ex-presidente Néstor Kirchner, actual diputado
nacional, pero sobre todo marido de la presidente de la Nación,
Cristina Kirchner, declaró al diario Página 12 de Buenos Aires:
“En el siglo XIX sólo existía el matrimonio eclesiástico. La ley
de matrimonio civil constituyó una ampliación de los derechos civiles.
La que permitió el divorcio vincular un siglo después también. El
matrimonio entre personas del mismo sexo será otra profundización
equivalente. Esto no tiene nada que ver con ninguna religión, sólo con
establecer la igualdad de todas las personas ante la ley. La gobernadora
Fabiana Ríos fue muy valiente al permitir el matrimonio de esos dos
muchachos en Tierra del Fuego”. No
sorprenden las declaraciones de Néstor Kirchner si se tiene en cuenta
que durante su presidencia firmó un
decreto
programático de políticas antidiscriminatorias,
que resume el plan
de reingeniería social anticristiana del
“matrimonio gobernante”. La
verticalidad que imponen los Kirchner a sus legisladores, hace suponer
que los mismos obedecerán sin chistar sus consignas. Síntesis
de los hechos El
28 de diciembre pasado, en la ciudad de Ushuaia, provincia de Tierra del
Fuego, se realizó, como parte de una estrategia nacional para forzar el
reconocimiento legal de este tipo de uniones, la primera pantomima de
matrimonio entre personas del mismo sexo en Iberoamérica. Alejandro
Freyre y José María Di Bello obtuvieron una sentencia favorable a su matrimonio
por parte de la jueza Gabriela Seijas, del fuero Contencioso
Administrativo de la Ciudad de Buenos Aires, quien declaró
anticonstitucionales dos artículos del Código Civil. Gracias
a las apelaciones de un grupo de valientes abogados esa sentencia fue
suspendida por la jueza Marta Gómez Alsina, del Juzgado Nacional en lo
Civil n° 85, para quien un juez del fuero Contencioso Administrativo no
podía fallar sobre el Código Civil de la Nación. Además, la Sala E
de la Cámara Nacional en lo Civil, suspendió el “matrimonio”
hasta que no haya sentencia firme. Sin
embargo, los activistas gays se trasladaron a Tierra del Fuego con la
complicidad del
INADI,
(Instituto Nacional contra la discriminación, la xenofobia y el
racismo), que depende del gobierno nacional, y en esa provincia, la
gobernadora Fabiana Ríos autorizó por decreto el llamado
matrimonio de los dos homosexuales. Las acciones han sido
apeladas, el dolo y la nulidad son evidentes, pero más allá de lo que
digan los tribunales, el golpe de efecto de la propaganda homosexualista
fue logrado. Antecedentes
de Ríos. Las dos lesbianas Recordemos
que la gobernadora Ríos, en septiembre de 2009, presentó en la Corte
Suprema de Justicia de la Nación un recurso a favor de los casamientos
entre personas del mismo sexo, argumentando que es "discriminatorio"
limitar ese vínculo a los heterosexuales. El recurso fue presentado
bajo la figura de amicus curiae, en una causa que data de febrero
de 2007, en la que el máximo tribunal debe resolver si permite el casamiento
de las lesbianas María Rachid y Claudia Castro. Rachid, es
presidente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y
Trans y funcionaria del INADI. Firmaron
el recurso, junto a la gobernadora, los representantes en el Congreso
Nacional de la provincia de Tierra del Fuego, la senadora nacional María
Rosa Díaz, la diputada Nélida Belous y el entonces diputado Leonardo
Gorbacz. Ríos y esos legisladores nacionales llegaron a ser elegidos
por las listas del ARI, apadrinados por la diputada nacional Elisa
Carrió (vid. NG 767,
777,
789).
Recordemos que otros muchos políticos pro gay forman o han formado las
huestes de Carrió, por ejemplo, Marcela Rodríguez, Marta
Maffei, Diana Maffia, Delia Bisutti, Carlos
Raimundi, Susana García y Eduardo Macaluse. Otros
políticos No
sólo los kirchneristas, sino
casi todos los políticos,
están colonizados por el pensamiento políticamente correcto pro gay. Por
ejemplo, la jurisdicción Santa Fe del Partido Socialista, es otro de
los amicus curiae en la causa sobre el “casamiento” de
las dos lesbianas. Presiden su junta provincial, Roberto Lifschitz,
el intendente que convirtió a la ciudad de Rosario en un paraíso gay,
y Eduardo di Pollina, autor de uno de los proyectos de “matrimonio
gay” que ha reunido más firmas en la Cámara de Diputados de la
Nación (nº 1907-D-2007). Al partido pertenecen el gobernador de la
provincia, Hermes Binner, y el senador nacional Rubén
Giustiniani,
bien
recibido en ambientes masónicos. Por
su parte, la derecha sin remedio exhibe a un Mauricio Macri,
jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (vid. NG
904,
930,
940),
que en noviembre último, debiendo hacerlo, no apeló el fallo de la
jueza Gabriela Seijas favorable a los dos hombres homosexuales. Sobre la
actitud del jefe de gobierno, el cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de
Buenos Aires, publicó un comunicado en el que afirma que en una reunión
privada, “le reiteró a Macri que, al no apelar el fallo de la jueza
en lo contencioso administrativo sobre el matrimonio de personas del
mismo sexo, había faltado gravemente a su deber de gobernante y
custodio de la ley”, (AICA, 24-11-09). Cabe recordar que en 2006, a
propuesta de Macri, la Ciudad de Buenos Aires se adhirió a la Carta de
la Tierra, (vid. NG 940). Lo
más lamentable es que, en ambientes católicos, se ha extendido el error
malminorista de los que pretenden conformar al homosexualismo político
con la inicua figura jurídica de las “uniones civiles” que, además
de inútil frente a la avalancha gay,
contradice
expresamente el Magisterio de la Iglesia.
(Cfr. Congregación para la Doctrina de la Fe, Consideraciones acerca
de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas
homosexuales, n. 5, 03-06-2003). La
avalancha gay. Forzar sentencias para cambiar las leyes La
Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans y otras
asociaciones de gays y lesbianas han organizado para estos días, una
presentación masiva de recursos de amparo por parte de homosexuales
pidiendo contraer matrimonio. Según sus propias fuentes, hasta el 4 de
enero pasado se habían presentado, “cuatro parejas en Santa Fe, tres
en San Luis, tres en Chubut, dos en Santa Cruz, una en Tierra del Fuego,
una en Tucumán, una en Mendoza, una en Córdoba, una en Salta; cuatro
en Mar del Plata (una de ellas constituida por un varón y una trans),
dos en La Plata; otras tantas en Vicente López, Olavarría, Quilmes,
Lanús; y al menos dos más en Ciudad de Buenos Aires”, (Página 12,
04-01-10). Con
esta avalancha pretenden que el Congreso de la Nación legisle a favor
de sus uniones antinaturales. Además, la Corte Suprema debe definirse sobre el reconocimiento del llamado matrimonio de César Cigliutti y Marcelo Suntheim, dirigentes de la Comunidad Homosexual Argentina, que se casaron en Madrid en enero del año 2008, delante del concejal del Ayuntamiento, Luis Asúa Brunt, del Partido Popular (PP), (Página 12, 25-01-08, 10-12-09).
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