Los participantes pertenecen al Ratzinger Schülerkreis, es decir, el círculo de antiguos estudiantes que prepararon su tesis doctoral junto al profesor Joseph Ratzinger, que se acostumbraba a reunir con él cuando era arzobispo de Munich y prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
A causa del tema, en el simposio han sido invitados en esta ocasión dos exegetas evangélicos que Benedicto XVI conoce muy bien: Martin Hengel y Peter Stuhlmacher, expertos de fama mundial.
En el encuentro se ha hablado tanto a la luz del libro escrito por Benedicto XVI, "Jesús de Nazaret", como en previsión del segundo volumen que el Papa dedicará al conocimiento de Jesús, prestando particular atención a su Pasión.
Hengel ha hablado de la historicidad de la figura de Jesús, mientras que Stuhlmacher presentó la pasión y muerte de Jesús proponiendo las reflexiones que ha podido madurar a través de sus estudios.
Los dos expertos, ambos profesores en la Universidad de Tubinguen, donde Ratzinger fue profesor en los ańos sesenta, han ofrecido al debate temas indicativos, pero no han expresado directamente su opinión sobre las obras del Papa.
Hengel ya había participado en los ańos noventa en uno de los encuentros del cardenal Ratzinger con sus alumnos. En esa ocasión el tema era la figura de Pedro en el Evangelio de Marcos.
"Benedicto XVI siempre ha confirmado que la representación de Jesús que hacen los Evangelios no sólo es teológicamente fundamental sino que además, en sus elementos esenciales, corresponde al verdadero Jesús histórico", ha explicado "L'Osservatore Romano".
Tras las ponencias de los dos profesores alemanes, comenzó el debate. En el encuentro participaron además el cardenal Christoph Schönborn, arzobispo de Viena, y el obispo auxiliar de Hamburgo, monseńor Hans-Jochen Jaschke. Los alumnos de Ratzinger presentes este ańo eran 38.
Entre ellos, se encontraba un profesor de África, especialista en teología y antropología, así como otros profesores, párrocos, religiosos, religiosas, y laicos.
Este domingo los participantes se unieron a la celebración eucarística presidida por el Papa. La homilía fue pronunciada por el arzobispo de Viena.
La organización práctica del encuentro corrió a cargo de Stephan Horn, salvatoriano alemán de 72 ańos, que preside la asociación de antiguos alumnos del Papa.