Canadá
va cortando el grifo a la IPPF
David
del Fresno | daviddft@ono.com Una
investigación llevada a cabo por el diario canadiense Interim, ha
concluido que durante los últimos cinco años, la Canadian Federation
for Sexual Health (Federación Canadiense por la Salud Sexual, CFSH por
sus siglas en inglés) ha experimentado un recorte progresivo de las
subvenciones gubernamentales hasta alcanzar el 99%. La
Federación, denominada hasta 2006 como Planned Parenthood Federation of
Canada (Federación de Planificación Familiar de Canadá, PPFC por sus
siglas en inglés) y todavía perteneciente a la International Planned
Parenthood Federation (Federación Internacional de Planificación
Familiar, IPPF por sus siglas en inglés), goza del estatus de
organización caritativa, otorgado por la Agencia Tributaria de Canadá. La
CFSH dice en su página web que “promueve la salud y los derechos
sexuales y reproductivos en Canadá y en el extranjero”. También
admite ser una “organización pro-elección”. Sus afiliados, que
operan en todas las 10 provincias del estado, proporcionan información
sexual, contraconceptivos y derivación hacia clínicas especializadas
en aborto provocado. De acuerdo con las estadísticas, es la principal
organización de referencia a la hora de buscar una clínica de abortos
en Canadá. De
acuerdo con el sitio web de CFSH, ésta organización también realiza
servicios de promoción, “actuando como defensora de la salud y los
derechos sexuales y reproductivos”. Aunque la CFSH no da información
acerca de sus gastos en ese concepto, la antigua Federación de
Planificación Familiar de Canadá admitió haber gastado en actividades
de “lobby” una media del 10% de su presupuesto anual, lo cual está
permitido por la normativa tributaria canadiense en lo que se refiere al
tratamiento fiscal de las organizaciones caritativas. De
acuerdo con los informes financieros de la CFSH y la PPFC,
publicados por la Agencia Tributaria Canadiense, la Federación recibió
1.143.358 dólares en subvenciones federales durante 2005, mientras que
sus gastos totales de ese año alcanzaron la cifra de 2.360.903 dólares.
En otras palabras, el gobierno federal proporcionó casi la mitad (48%)
de su presupuesto. En
2006, recibió 1.285.674 dólares con cargo a los fondos federales y
gastó 2.278.884 dólares. En otras palabras, el gobierno federal
proporcionó más de la mitad (56%) de su presupuesto. In 2006, la
Federación de Planificación Familiar de Canadá cambió su nombre por
el de Federación Canadiense para la Salud Sexual. A
comienzos de 2007, las subvenciones federales empezaron a experimentar
recortes: Recibieron 743.745 dólares y gastaron 1.655.249 dólares. En
2008, recibieron 482.498 dólares y gastaron 1.467.005 dólares; esto
es, gastaron alrededor de un 50% menos que tan sólo tres años
antes. En
2009, el total de subvenciones recibidas con cargo al presupuesto
federal llegó a ser de tan solo 9.381 dólares, y los gastos totales de
esa federación pro aborto se redujeron hasta los 815.153 dólares; esto
es, las subvenciones federales contabilizaron tan sólo el 1,1% del
presupuesto Federal. ¿Puede
recibir fondos gubernamentales por otras vías? La respuesta es
mexicana: “Fíjense que no, pero fíjense que sí”. La CFSH no
recibe a nivel corporativo ninguna subvención provincial ni
municipal... pero sus miembros sí. Y es más: Algunos de ellos, como
los que trabajan en Kitchener (Ontario) y Calgary, también reciben
fondos federales. Como
colofón de esta crónica, nada mejor que las palabras de Jim Hughes,
presidente nacional de la Coalición Pro-Vida “Campaign Life
Coalition”: “En
tiempos de crisis como los actuales, el gobierno puede y debe ahorrar
dinero a corto y medio plazo reduciendo aportaciones económicas a
grupos de intereses que no representan a los ciudadanos. A largo plazo
con mayor razón, pues carece de sentido financiar y promover la
contracepción y el aborto cuando precisamente Canadá se enfrenta a la
mayor crisis demográfica de su historia. Ottawa debe ir más allá, y
cortar toda financiación incluso a las organizaciones federadas en la
CFSH” Fuente Original: Diario “The Interim” (www.theinterim.com)
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