Nuestra Señora de la Candelaria, Patrona principal de las Islas Canarias. Por decreto de la Sagrada Congregación de Ritos fechado el 12 de diciembre de 1867, se declaraba a Nuestra Señora de la Candelaria Patrona principal del archipiélago canario. El santuario, confiado a los dominicos, constituye el principal foco de irradiación mariana del archipiélago. La imagen de la Virgen fue coronada canónicamente en 1889 (Cf. Nuevo Año Cristiano, 2. Febrero. Día 2. 3.2 ed., Edibesa, Madrid, 2002).

 Nuestra Señora de la Calle, Patrona de Palencia. Hoy se celebra la fiesta patronal de Nuestra Señora de la Calle, Patrona de Palencia. De Palencia, de sus gentes y de su Virgen, dice Santa Teresa de Jesús: Toda la gente es de la mejor masa y nobleza que yo he visto, y así cada día me alegro más de baberfundado allí.. Está en el pueblo una casa de mucha devoción de Nuestra Señora, como ermita, llamada Nuestra Señora de la Calle. En toda la comarca y ciudad, es grande la devoción que se le tiene y la gente que acude allí (Cf. Nuevo Año Cristíano, 2. Febrero. Día 2. 3.11 ed., Edibesa, Madrid, 2002).

1535. Santa María de los Buenos Aires. El 2 de febrero de 1535, fue fundada por Pedro de Mendoza la capital de la Argentina, con el nombre de Santa Maa de los Buenos Aires.

 1583. Nuestra Señora de Copacabana, Bolivia. Desde el 2 de febrero de 1583 tiene lugar este día una gran peregrinación en la que participan multitud de indios que acuden al santuario de Nuestra Señora de Copacabana, adonde van también otros muchos peregrinos los días 5 y 6 de agosto. El santuario es el más importante de Bolivia y la imagen de la Virgen de Copacabana es obra del escultor inca Yapanqui.

 1592. Consagración del santuario de Montserrat. El 2 de febrero de 1592, el obispo de Vic, Pere Jayme, consagró el santuario de Nuestra Señora de Montserrat, adjunto a la abadía benedictina del mismo nombre. Montserrat representa el corazón mariano del catolicismo catalán (., ver 27 de abril).

 1904. Encíclica mariana Ad diem illum de San Pío X. El 2 de febrero de 1904, el Papa San Pío X publicó la carta encíclica «Ad diem illum», con motivo del 50 Aniversario de la definición dogmática de la Inmaculada Concepción. El Papa va repasando los beneficios que Dios prodigó a la Iglesia, por mediación de María, en los cincuenta años que le separaban de la definición dogmática, y aplaudía las celebraciones jubilares. Pero añade: «Hay, sobre todo, una necesidad, expuesta en nuestras precedentes encíclicas, es decir, restaurarlo todo en Jesucristo, porque ¿quién no tiene por cierto que no hay camino más seguro ni más fácil que María, por donde los hombres pueden llegar hasta Jesucristo y obtener por Jesucristo aquella perfecta adopción de los hijos que los hace santos y sin mancha a los ojos de Dios?» (Cf. Documentos Pontificios Marianos, «Biblioteca Mariana» 2, pp. 97‑115, Edibesa, Madrid, 2002).

1974. Exhortación apostólica Marialis cultus, de Pablo VI. El 2 de febrero de 1974, el Papa Pablo VI publicaba el documento pontificio sobre el culto a María más completo y actual: la exhortación apostólica Marialis cultus, «para la recta ordenación y desarrollo del culto a la Santísima Virgen María» (Documentos Pontifícios Maríanos, pp. 260‑312, Edibesa, Madrid, 2002).