Comité
de la ONU ataca la maternidad y pide nuevos “derechos” para las
mujeres
Terrence
McKeegan | C-FAM Un
comité de la Organización de las Naciones Unidas creado en virtud de
un tratado y famoso por su promoción del aborto y de posturas ideológicas
no respaldadas por los tratados de la ONU concluye sus sesiones esta
semana tras atacar a la maternidad y a los roles sexuales tradicionales,
y exigir un despliegue cada vez mayor de nuevos «derechos» sexuales y
reproductivos. La
sesión fue particularmente notable debido a la declaración de la
Federación Rusa, que informó que la disminución en los índices de
aborto está contribuyendo a reducir los índices globales de mortalidad
materna en ese país. El
comité, que supervisa la implementación de la Convención sobre la
Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer
(conocida como CEDAW, por sus siglas en inglés), está compuesto
por 23 especialistas «independientes» y actualmente examina a ocho
naciones en el marco de su 46.ª sesión. El
grupo de representantes de la Federación Rusa destacó ante la CEDAW
un nuevo programa del Ministerio de Salud de dos años de duración, el
se centra en la prevención del aborto y la protección de la vida. La
delegación se complació en informar ante el comité que, por primera
vez en décadas, el índice de nacimientos excedía al de abortos y que
«el número decreciente de abortos también está disminuyendo los índices
de mortalidad materna tras nacimientos o abortos». No
obstante, el comité expresó su preocupación ante el hecho de que el
gobierno promoviera la maternidad y que las mujeres pudieran quedarse en
sus hogares con sus recién nacidos, en vez de facilitar su rápido
retorno al trabajo. El especialista cubano advirtió acerca de los
estereotipos sexuales negativos que podría traer aparejado el que las
mujeres fueran vistas sólo como «buenas madres, buenas esposas y
cuidadoras, a la vez que los hombres fueran considerados como el sostén
económico». El
experto holandés preguntó a Rusia si la actual legislación
contemplaba la discriminación en contra de las mujeres lesbianas,
bisexuales o transexuales. Su par brasileño lamentó que el acceso a
los «servicios médicos para transgénero» no estuvieran disponibles
en muchas regiones rusas y exigió a la nación que asegure que las «los
derechos sexuales y reproductivos de las mujeres estuvieran basados en
evidencias científicas y no en la religión». Respecto
del examen de otros países, se llamó la atención a Fiyi por no poner
el matrimonio y las tecnologías de reproducción a disposición de las
parejas de personas del mismo sexo. El especialista tailandés preguntó
a Fiyi si podía proponerse la despenalización de la prostitución para
los trabajadores sexuales adultos. Por otra parte, se preguntó a
Albania: «¿Qué está haciendo el gobierno para combatir la homofobia
y la violencia en contra de los gays, las lesbianas y los transexuales?». Como
lo informó
Friday Fax el
año pasado, la Comisión Internacional de Derechos Humanos de Gays y
Lesbianas (IGLHRC, por sus siglas en inglés), reciente objeto
del apoyo
sin precedentes
de la administración Obama para que se le otorgara una acreditación
especial en la ONU, creó un manual para que los activistas promovieran
las ideologías de «orientación sexual» e «identidad de género» a
través del comité de la CEDAW. El
tratado de la CEDAW no menciona el aborto, y las palabras «género»,
«orientación», «sexual» y «reproductiva» no aparecen en ninguna
parte del texto. Las observaciones y recomendaciones efectuadas por los
órganos creados en virtud de tratados son no vinculantes, ya que sólo
los Estados Partes de un tratado tienen autoridad para interpretarlo
colectivamente. Los militantes abortistas han presentado demandas en
todo el mundo en las que citan las interpretaciones de los órganos de
tratados de derechos humanos de la ONU, como el Comité de la CEDAW,
al desafiar las leyes nacionales en contra del aborto. La
sesión de tres semanas de duración del comité de la CEDAW
concluye este viernes.
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