Manila. La capital filipina ha sido la sede del II Congreso
Internacional sobre Educación en el Amor, Sexo y Vida (19-22 de noviembre), que
reunió a un millar de personas que trabajan en la formación del carácter,
provenientes de doce países y de diferentes sectores y religiones. El encuentro
fue organizado por
La efectividad de estos programas ha probado que los jóvenes están
dispuestos a escuchar y cambiar si padres, profesores y educadores trabajan de
la mano. Entre estos programas se incluyen Protege tu Corazón (México),
Educarse (Chile), Sex Respect (EE.UU.), Choicez Media (Australia), Women’s
Foundation for World Peace (Taiwan), True Love Waits (EE.UU. y Filipinas), y I
Am Strong (Filipinas).
En el congreso, bajo el eslogan “I Keep Love Real” (“Mantengo auténtico mi
amor”), se ha lanzado una campaña dirigida a proteger a los jóvenes asiáticos
de los elevados índices de embarazos de adolescentes, sexo antes del matrimonio
y otros problemas asociados a comportamientos sexuales de alto riesgo.
Manuel Escueta, presidente de
Algo más que abstinencia sexual
Antonio Torralba es decano de la facultad de Ciencias y Letras de
No por casualidad, el eslogan “I Keep Love Real” defiende la educación de
los afectos y la voluntad como elementos esenciales de la educación del
carácter. A lo largo del congreso, varios ponentes subrayaron el papel crucial
de padres y madres para formar el carácter de sus hijos, para educarlos en la
castidad y especialmente en el amor y la fidelidad de por vida.
Patrick Fagan, del Family Research Council (Washington), presentó unas
estadísticas que mostraban que castidad y matrimonios estables están
directamente relacionados. Un análisis de una encuesta nacional entre mujeres
norteamericanas concluyó que de aquellas que solo habían tenido una pareja
sexual en su vida, el 80% formaban parte de una relación estable. El porcentaje
se reduce en el caso de aumentar el número de parejas sexuales, habitualmente
previas al matrimonio.
La influencia de los padres
El papel de la religión en la familia para educar a los jóvenes no puede
pasarse por alto. En la medida en que una madre practica más su religión
–católica, protestante, musulmana o judía–, mejor es la relación con el marido
y los hijos prosperan más. Cuando ambos padres practican, mejor es la relación
y la mejora de los hijos, observó Fagan.
La relación con los padres también influye en la castidad adolescente. Otra
encuesta entre adolescentes de EE.UU. señala que chicas y chicos que proceden
de familias casadas intactas tienen menor número de parejas sexuales que sus
compañeros que proceden de familias rotas.
Por ello, Thomas Lickona, profesor de Educación en
Se recordó que es vital hacer ver a los jóvenes el cuadro completo de
motivos por los que deben rechazar el sexo antes del matrimonio. Colleen Mast,
fundadora de Sex Respect, dijo que ese marco es el amor. Educar a los jóvenes
en el amor es más que decir no al sexo fuera del matrimonio. Más bien, requiere
una profunda comprensión de la persona humana, del conocimiento del sexo
opuesto, y del valor del compromiso y el matrimonio. Se puede ayudar a los
jóvenes a madurar en el amor enseñándoles a pensar críticamente frente a la
simple respuesta a los impulsos. Los jóvenes quieren respuestas sobre el amor,
la vida y el sexo, como reveló una encuesta entre jóvenes filipinos presentada
en el congreso. Además, quieren que sus padres les orienten.
La juventud filipina
La encuesta se hizo con 4.000 bachilleres y universitarios de
Los resultados del estudio confirman la necesidad de desarrollar programas
para la población joven basados en educación del carácter y no solo en
información biológica. “Con demasiada frecuencia las políticas referidas a
sexualidad adolescente están basadas en la agenda sobre planificación familiar
de entidades internacionales”, afirmó el Dr. Torralba, codirector del estudio.
Pero la agenda de “sexo seguro” no responde a la educación para el amor que
reclama la juventud filipina.
Aceprensa.com