| ESPAÑA, EL PAÍS MÁS VISITADO POR EL PAPA |
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| Diez claves del viaje de
Benedicto XVI a Santiago de Compostela y Barcelona |
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| España se convertirá, tras la llegada en
noviembre de Benedicto XVI a Santiago de compostela y a Barcelona,
en la nación más visitada por el Santo Padre. Se trata de un
indicio claro del aprecio hacia la Iglesia que peregrina en España. |
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| Actualizado 4 marzo 2010 |
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| Jesús de las Heras/Ecclesia |
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El anuncio de la visita apostólica del Papa Benedicto XVI a
España, concretamente a Santiago de Compostela y a Barcelona,
los próximos y respectivos días 6 y 7 de noviembre, creo a
vuelapluma y como resultados de unas primeras impresiones
obedece a estas claves:
Decisión
personal
Se trata de una decisión personal, personalísima del mismo
Benedicto XVI, madurada durante tiempo y ultimada tras el
encuentro del lunes 1 de marzo con el arzobispo de Santiago de
Compostela y el presidente de la Xunta y las gestiones previas
de los arzobispos de Santiago y de Barcelona.
España, nación
más visitada
Este viaje, el segundo ya a España, de Benedicto XVI, y
en perspectivas del tercero para agosto de 2011 con ocasión de
la JMJ 2011 Madrid, supone que España se va a convertir en el
país más visitado por Benedicto XVI.
Interés en lo
que sucede en España
Ello significa el aprecio y la valoración que el Papa siente
hacia España y hacia nuestra Iglesia. Ello demuestra que
Benedicto XVI sigue de cerca la vida de la Iglesia y de la
sociedad españolas y que tienen mucho interés en lo que
sucede entre nosotros.
Otro Papa
viajero
Benedicto XVI además le ha «cogido» gusto a los viajes apostólicos,
a la condición viajera e itinerante del ministerio petrino,
consciente de la gran repercusión mundial de los mismos, de su
alcance mediático y globalizador y de los tan benéficos
resultados de sus viajes en el antes, en el en y en el después
de sus visitas a las distintas naciones. Si Juan Pablo II fue el
Papa viajero, Benedicto XVI no le va a la zaga, con una media
anual de cuatro viajes internacionales, y habiendo visitado ya
los cinco continentes. Todo ello además teniendo en cuenta además
de que Benedicto XVI va a cumplir 83 años el próximo 16 de
abril.
Recorrer los
Lugares Santos
Su peregrinación a Santiago de Compostela del próximo 6 de
noviembre se inserta, en primer lugar, en su recorrido por los
principales santuarios de la catolicidad, entre los que se
halla, por supuesto, la catedral compostelana, que, en Años
Santos, acoge a más de seis millones de peregrinos. En este
sentido, el Papa ya ha visitado Aparecida, Mariazell, Lourdes,
Czestochowa, San Giovanni Rotondo y otros de los principales y
muy concurridos santuarios italianos, y el 13 de mayo irá a Fátima.
¿Cómo no iba a venir a Santiago, máxime en Año Santo, en Año
Jacobeo? Su peregrinación compostelana será, pues, un
revulsivo para el Camino y para la Religiosidad Popular.
Las raíces
cristianas de Europa
Benedicto XVI procede de Baviera, en el corazón cristiano y católico
de Europa, y toda su vida ha discurrido en Europa. Es un europeísta
de convicción, de vocación y de corazón. Es consciente
asimismo de la deriva cultural de la Europa actual. Y sabe
–con palabras de su compatriota Goethe, que «Europa nació
peregrinando a Compostela». Sin duda que aprovecha su visita a
Santiago –como ya hiciera el 9 de noviembre de 1982- para
lanzar una nueva llamada a la necesaria recuperación y
revitalización de las raíces cristianas.
Barcelona, patio
de la gentilidad
Su estancia en Barcelona ofrece una amplia y poliédrica gama de
significados. La primera de ellas es la más obvia: Barcelona es
la segunda ciudad de España y la capital de la segunda
comunidad autónoma más poblada. Barcelona, ciudad moderna, próspera
y espléndida, es también un gran referente internacional.
Barcelona es, en buena medida, un nuevo «patio de la gentilidad»
-mosaico intercultural e interreligioso y acusado ámbito
asimismo de secularización- y testimonio de un
extraordinario legado histórico de inequívoca raigambre
cristiana, bien cuajada de frutos. Baste pensar que en los últimos
meses un catalán ha sido canonizado –el padre dominico y
fundador Francisco Coll Guitart-, otro ha sido ya beatificado
–el sacerdote diocesano Josep Samsó Elías- y otro lo será
el próximo 25 de abril: el fraile capuchino y fundador José
Tous Soler.
Diálogo entre
arte, cultura y religión
El diálogo con la cultura en todas sus expresiones es otro de
los hilos conductores del ministerio apostólico de Benedicto
XVI. La Sagrada Familia de Barcelona, el templo que va a
consagrar o a dedicar, un magnífico lugar para el diálogo
entre la fe y la cultura, particularmente para el encuentro
fecundo entre cristianismo y arte. Solo la fe y cultura
cristiana explican la belleza y el milagro de décadas de la
Sagrada Familia de Barcelona.
Antonio Gaudí
Y al contemplar y comprobar esta realidad emerge como un icono
bellísimo, como un extraordinario punto de encuentro, la figura
emblemática de Antonio Gaudí, el arquitecto de la Sagrada
Familia, el laico, el esposo, el creyente, el cristiano, el católico
camino de los altares, cuya causa de canonización está ya
incoada y camina a buen ritmo.. El arte, la cultura, la ciencia
no solo no son extrañas al cristianismo sino que en obras como
Sagrada Familia de Barcelona y en personas con Antonio Gaudí se
hacen estrecha, íntimamente y fecundamente una realidad sinfónica,
una magnífica simbiosis.
La importancia
de la familia
Por último el nombre completo de la iglesia que va a consagrar
Benedicto XVI en Barcelona nos aparta una ulterior y fundamental
clave de aproximación al viaje papel. La iglesia se llama «Templo
Expiatorio de la Sagrada Familia». El Papa viene a Barcelona a
hablar de la familia, santuario de la vida, de toda la vida y de
la vida de todos, de la vida de su concepción y hasta su ocaso.
De la familia fundada solo en el matrimonio entre un hombre y
una mujer. De la familia, célula básica de la sociedad,
esperanza de la humanidad y de la Iglesia, santuario doméstico,
primer semillero vocacional.
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