Dudas y respuestas sobre el Apocalipsis:

 

He conocido a muchas personas que, al hablar sobre el Apocalipsis, me cuentan que no lo entienden y que, a su vez, les da mucho miedo, es por esto, que haremos un acercamiento, a partir de preguntas y respuestas, para descubrir que el libro de las Revelaciones (Apocalipsis), lejos de ser un texto de terror, es un motivo para tener esperanza, pues nos habla básicamente de la segunda venida de Cristo.

 

¿Quién lo escribió y por qué utilizó ese tipo de expresiones?

 

R=Lo escribió el apóstol Juan[1], durante su destierro en la isla de Patmos, en medio de una de las más cruentas persecuciones a los cristianos, encabezadas por el emperador Domiciano. Se cree que fue escrito a finales del siglo I o principios del siglo II[2], sin embargo, la razón, por la cual, Juan lo redactó con una riqueza incalculable de símbolos, no fue para espantarnos, sino que buscó evitar que las autoridades, al saberlo interpretar, impidieran que su mensaje se transmitiera entre las comunidades cristianas.

 

¿Cuál es el significado de sus símbolos?

 

R=Ciertas partes del contenido del libro, simbolizan algunos acontecimientos históricos de aquel momento, sin embargo, lo más importante, es reconocer su sentido profético. Lo anterior, no quiere decir, que el Apocalipsis, contenga literalmente lo que pasará al final de los tiempos, pues está escrito en sentido figurado.

 

¿Tiene valor canónico, es decir, está reconocido por la Iglesia?

 

R=Forma parte, en su totalidad, de los libros canónicos, es decir, lo que han sido reconocidos por la Iglesia Católica, sin embargo, la idea es alertarnos sobre la venida de Cristo, lo cual, debe animarnos a seguir trabajando por nuestra santificación, sin caer en temores infundados, pues jamás debemos olvidar que Deus caritas est (Dios es amor).

 

¿Hay alguna fecha preestablecida para el final de los tiempos?

 

R=No. A lo largo de los años, muchos han afirmado saber el día y la hora del final de los tiempos, sin embargo, en la Biblia está muy claro que ninguna persona es capaz de saberlo, sin embargo, debemos estar tranquilos, pues el miedo sólo genera desesperación. Nadie sabe la fecha, sin embargo, lo mejor es estar bien con Dios, con los demás y, sobre todo, desde un sentido de libertad y alegría, pues a Cristo no le gustaría que estuviéramos asustados y transmitiendo mensajes fatalistas.