El programa del PSOE para esta legislatura
sobre aborto, homosexualidad y laicismo
Objetivos declarados en la campaña electoral
de José Luis Rodríguez Zapatero
MADRID, martes, 11 marzo 2007 (ZENIT.org).- La legislatura
que acaba de concluir en España se ha caracterizado por la introducción de una
serie de leyes en clave de «ideología de género» como el matrimonio entre
personas del mismo sexo, la ley del «divorcio exprés» o la ley para combatir la
violencia doméstica, en las que se consagran derechos reclamados por los grupos
feministas y homosexuales (Cf. Zenit, 22
de febrero de 208).
Asimismo, durante la campaña electoral, José Luis
Rodríguez Zapatero dio a entender que se iba a avanzar en los «derechos
sexuales y reproductivos». Una de las últimas acciones anunciadas por el
Gobierno en funciones fue un decreto para «garantizar la intimidad de las
mujeres que abortan», así como la «seguridad jurídica de los actores
implicados», en respuesta a las investigaciones realizadas el pasado mes de
enero a varias clínicas que supuestamente estaban cometiendo abortos fuera del
plazo legal.
Otro de los datos de la campaña fue el apoyo
explícito a las manifestaciones feministas convocadas para el día de
Pasadas las elecciones, ¿cuáles son las
propuestas concretas del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en materias
morales para la próxima legislatura? El programa electoral socialista incide en
la cuestión del aborto, aunque no aborda la despenalización de la eutanasia.
«Derechos reproductivos»
El programa (capítulo III apartado 1.2)
consagra «el derecho de las mujeres a la salud sexual y reproductiva», y
anuncia una «Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, que diferencie
sexualidad de reproducción». Esta distinción es una de las exigencias claves de
los movimientos feministas radicales en todo el mundo.
Esta estrategia prevé un impulso a los «nuevos
usos de la reproducción asistida», así como una «profundización en la
prevención de los embarazos no deseados a través de la accesibilidad libre y
gratuita a la anticoncepción de emergencia».
Pero sobre todo, la propuesta central es
«promover la reflexión, atendiendo al debate social, sobre la vigente Ley de
Interrupción Voluntaria del Embarazo y la posibilidad de modificarla con el fin
de garantizar la equidad en el acceso y la calidad de esta prestación
sanitaria».
En diciembre, el partido socialista había
estudiado la inclusión en el programa de una «Ley de plazos», similar a la que
desde hace años han impulsado grupos radicales de izquierda en el Parlamento, y
que supone en la práctica el aborto libre. Las críticas recibidas dentro del
propio partido hicieron desistir de la propuesta.
Además, se incluye la «regulación de la
objeción de conciencia en las prestaciones sanitarias y especialmente en las
Interrupciones Voluntarias del Embarazo». Ya el pasado 28 de enero, el presidente
del Colegio de Médicos, Isacio Siguero, denunciaba en el diario ABC que dicha
propuesta podía constituir una medida de presión contra los médicos objetores.
«Homofobia»
El programa socialista anuncia, asimismo, una
«Ley Integral de Igualdad de Trato y contra
La ley «promoverá las reformas normativa
pertinentes para un mejor tratamiento de los delitos con motivaciones racistas
xenófobas, homófobas y tránsfobas». El programa anuncia así su intención de
«superar» el marco de las directivas (en las que no se habla de homofobia en
ningún momento, sino de discriminación por orientación sexual en el terreno
laboral) «teniendo en cuenta la perspectiva de género».
Si bien las directivas europeas señaladas (que
sí son vinculantes para los países) no abordan la pretendida cuestión de la
«homofobia», existe una resolución sobre la misma (que no es vinculante),
aprobada el 18 de enero de 2006, en la que se exige, además del reconocimiento
de «matrimonio» para las parejas del mismo sexo, «intensificar la lucha
contra la homofobia mediante métodos educativos --tales como las campañas
contra la homofobia en los centros escolares, en las universidades y en los
medios de comunicación--, así como utilizando medios administrativos,
judiciales y legislativos».
Libertad religiosa
Otro de los puntos del programa es la
anunciada intención de revisar la ley orgánica de libertad religiosa de 1980,
que en su artículo 7 reconocía a las «confesiones con notorio arraigo».
Precisamente, el programa establece como prioridad «evitar privilegios y
discriminaciones de unas confesiones respecto de otras, de unas creencias
frente a otras». La intención del Gobierno es «avanzar en la laicidad».
Precisamente, se valora como un logro del
anterior Gobierno «el establecimiento de un sistema de enseñanza religiosa
inscrito en la escuela pero no en el sistema educativo, que se imparte
"en" la escuela pero no "por" la escuela; la introducción
en el currículo educativo de una materia,
La intención del PSOE es equiparar todas las
convicciones, «con independencia de su carácter religioso o no», mientras que
la ley de 1980 excluía de su regulación a las creencias que no fueran de tipo
religioso. Es decir, que las asociaciones de tipo filosófico o humanista
pasarán a tener la misma consideración que las creencias religiosas.
Además, el programa avanza que «la
contribución de las confesiones a la deliberación pública en las sociedades
democráticas, a su desarrollo ético y cultural» debe entenderse «siempre
subordinada a la soberanía de las instituciones democráticas, al imperio de la
ley y, en definitiva, a la voluntad ciudadana mayoritaria».
Por Inmaculada Álvarez