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Fe y ecología Benedicto
XVI se ha convertido en el “Papa Ecológico” ya que en varios de sus
discursos a promovido la necesidad de cuidar el medio ambiente. Nuestro
planeta, desde el punto de vista de la fe cristiana, es un don de Dios
y, por tanto, merece ser cuidado, respetado y valorado. El
mensaje de Jesús no sólo abarca temas teológicos sino cuestiones prácticas
como la sana administración de los recursos naturales para evitar
abusar de ellos. Nosotros somos los habitantes del planeta y, por ende,
tenemos la responsabilidad de trabajar a favor del medio ambiente para
mejorar la situación en la que nos encontramos. El
simple hecho de evitar tirar basura en las calles ya es una ganancia en
materia ecológica. Cada persona debe poner de su parte ya que la cuestión
ambiental, no es solo tarea de los gobiernos o de las organizaciones
ecológicas sino de todos los que habitamos el planeta. Dios
nos ha regalado un mundo maravilloso pero también nos ha dejado la
responsabilidad de cuidarlo ya que de nosotros depende que no se siga
deteriorando. En los colegios se debe seguir trabajando por crear una
verdadera conciencia ecológica que permita a los niños y niñas
conocer todo lo que se puede hacer para mejorar la calidad del medio
ambiente. Hay
muchas campañas con fines ecológicos en las que podemos participar
como, por ejemplo, la reforestación de bosques, la limpieza de playas,
el reciclaje, etc. En la medida en que seamos más activos en el cuidado
del medio ambiente, estaremos cumpliendo la meta de cambiar
positivamente la realidad que nos rodea. No
hay que perder la esperanza ante la realidad ecológica sino tomar
cartas en el asunto para mejorar la situación ambiental que nos está
tocando vivir. Si caemos en un discurso pesimista no podremos motivar a
las personas para que cuiden el medio ambiente, por esta razón, vale la
pena seguir trabajando por sensibilizar a las personas, transmitiéndoles
las diversas opciones que tienen para mejorar la situación del medio
ambiente. Carlos
Díaz, laico de
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