Gates
vs. Calcuta
Domingo del Toro Bill Gates, inyectando
3 mil millones de dólares a su fundación filantrópica ha podido
ayudar con programas de beneficencia a millones de personas. La Madre
Teresa de Calcuta, a pesar de su imagen buena y abnegada labor, después
de años de gestos heroicos no ha auxiliado a tanta gente como el dueño
de Microsoft. Ésta es la conclusión del Sr. Pinkers publicada en el
New York Times: Bill Gates ha vencido en humanidad a la madre Teresa ¿Usted
qué opina? ¿Quién de los dos alcanza mayores alturas de bien? En realidad, Gates no
está solo con estos donativos multimillonarios. El año pasado William
Barron Hilton –magnate de hoteles y casinos- anunció que a su muerte
donará 1.2 mil millones de dólares a su propia fundación. El año
antepasado el rico financiero Warren Buffet anunció que se desprendería
de 43 mil millones de dólares para darlos a la fundación de Bill y
Melinda Gates. Tanta generosidad y
magnanimidad ¿son plenamente desinteresadas? ¿Sólo habría que
agradecer y reverenciar estos gestos de liberalidad? Vamos a dejar de lado
ahora ese “caché” social que crean estas donaciones, al elevar el
nombre y buena fama de los donantes. Esto es quizás normal y humano,
excusable, pues de todas formas se pueden hacer cosas muy buenas con ese
dinero. Dejemos también de lado la objeción de otros que les acusan de
estar dando migajas, pues aún dando la mitad de su riqueza continuarían
siendo multimillonarios. Me parece más
preocupante ver si realmente esas fortunas están parando en ayudas
“buenas” o se desvían para fines que la generalidad de la gente
consideraría torcidos si se desvelan. No basta decir que vas
a donar, importa decir a qué los vas a donar para valorar el “peso
moral” del filántropo. Algunos datos que preocupan, y dan una idea de
esto: George Soros, que ha hecho su dinero en la especulación
financiera, dona unos 500 millones de dólares a sus fundaciones Open
Society y Soros Humanitarian Foundation ¿qué hacen?
preponderantemente promoción de ideologías, entre ellas, por ejemplo,
la liberación de la droga. Jon Stryker, heredero de una compañía médica,
destinó 68 millones de dólares a su fundación Arcus, que se usarán
para impulsar apertura a la cultura gay en el mundo. Otro dato. La fundación
de Gates hace alarde que entre sus principales preocupaciones está la
salud ¿qué programas promueve? Entre ellos la financiación de campañas
internacionales para promover el aborto (a través sobre todo de la
organización Planned Parenthood). Así, hay toda una serie de grandes
fundaciones mundiales que se destacan por su apoyo desmedido a la
“salud reproductiva” y legalización del aborto especialmente las
Fundaciones Gates, Soros, Turner, Ford, Mac Arthur, Pathfinder,
Rockefeller, Sunnen, Playboy y Packard, entre muchas otras. Una primera pregunta:
¿no será mejor usar ese dinero de “beneficencia” para destinos que
sean urgentes y buenos en el sentir general (Vgr. acabar con la
pobreza en el mundo, luchar contra enfermedades reales, educar para dar
trabajo…)? Quizás esos grandes
magnates creen que están haciendo el bien y que serán los salvadores
del mundo ¿qué es el bien para ellos? ¿Quién es el hombre para
ellos? Cito a Bill Gates «La informática es el mejor instrumento de
la historia para liberar la creatividad del hombre (…) la prioridad
para cada país tiene que ser la inversión en esto». Volviendo
al tema inicial ¿quién gana, Gates o Calcuta?. Démosle la palabra a
la monja de Calcuta: « Si aquel día en que me tropecé con aquella
mujer -con medio cuerpo roído y mutilado por las ratas- hubiera cerrado
los ojos, para no ver; si me hubiera tapado la nariz, para no oler el
hedor, y si me hubiera alejado de ella para seguir mi camino, si no me
hubiera cargado a la enferma sobre mis espaldas y no me la hubiese
llevado al hospital... yo no habría sido una verdadera misionera de la
Caridad ». Con ojos económicos, esa moribunda
no pesaba nada en las bolsas de valores; el tiempo invertido por la
monja de Calcuta en llevarla y atenderla fue tiempo desperdiciado en una
persona inútil a la cadena de producción, una persona sin solución
que pronto moriría . Viéndolo con otros ojos, esa mujer se encontró
con una persona que le vio a los ojos con amor justo antes de morir ¿cuántos
dólares vale eso? No los millones de dólares,
sino la intensidad del amor en cada pequeño gesto, ahí está la clave
que trató de aplicar esa gran mujer para transformar el mundo. Por eso
decía la santa de Calcuta: «A la hora de la muerte, no seremos
juzgados según el número de obras de mérito que hayamos realizado ni
por el número de diplomas que hayamos cosechado a lo largo de nuestra
vida. Seremos juzgados por el amor que hemos puesto en nuestras obras y
gestos». Cuánta verdad y qué gran aliento. No tenemos que esperar a ser multimillonarios como Gates para hacer este mundo más hermoso: todos tenemos al alcance de la mano hacer actos de amor, generosidad, ayuda a los demás, consuelo, benevolencia… Basta hacerlos, y habrás dado sentido a esa parte del universo ligado a tu existencia
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