Generosidad
No seáis mezquinos ni tacaños con quien tan generosamente se ha
excedido con nosotros, hasta entregarse totalmente, sin tasa. Pensad ¿cuánto os
cuesta —también económicamente—ser cristianos? (J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Amigos
de Dios, 126).
En ti debe haber una fuente, no una bolsa. (S. AGUSTÍN, Sermón
355).
Las riquezas mal conservadas pueden perderse fácilmente, si no de una
manera material si en un sentido espiritual, porque no aprovechan a su dueño a
conseguir su salvación. (S. JUAN CRISÓSTOMO, en Catena Aurea, val. I, p.
385).
No temamos la pobreza que nos pueda resultar de esta nuestra
largueza, ya que la misma bondad es una gran riqueza y nunca puede faltarnos
con qué dar, pues Cristo mismo es quien da el alimento y quien lo recibe. En
todo este asunto interviene la mano de Aquel que al partir el pan lo aumenta y
al repartirlo lo multiplica. (S. LEÓN MAGNO, Sermón 10 sobre
Que el temor a la pobreza que pueda sobrevenir, no impida a la
voluntad ser generosa en la limosna. (S. JUAN CRISÓSTOMO, en Catena Aurea, vol.
I, p. 384).
Que el que distribuye limosnas lo haga con despreocupación y
alegría, ya que, cuanto menos se reserve para sí, mayor será la ganancia que
obtendrá. (S. LEÓN MAGNO, Sermón 10 sobre
Sin la limosna es imposible ver el reino; porque así como se
corrompen las aguas detenidas de una fuente, así sucede a los ricos cuando
guardan para sí sus riquezas. (S. JUAN CRISÓSTOMO, en Catena Aurea, vol.
Vl, p. 97).
No está la limosna en dar poco de lo mucho que se tiene, sino en
hacer lo que aquella viuda, que dio todo lo que tenía; pero si tú no puedes
hacer lo que la viuda, por lo menos da lo que te sobre. (S. JUAN CRISÓSTOMO, Catena
Aurea, vol. Vl, p. 393).
El que da limosna no hace, a imitación de Dios, discriminación
alguna, en lo que atañe a las necesidades corporales, entre buenos y malos,
justos o injustos, sino que reparte a todos por igual, a proporción de las
necesidades de cada uno, aunque su buena voluntad le inclina a preferir a los
que se esfuerzan en practicar la virtud, más bien que a los malos. (S. MÁXIMO, Sobre