La
clonación humana es una «amenaza inminente»
Kathleen
Gilbert | NOTIFAM.net
La
obsesión con las células madres pluripotentes que dominan la
investigación médica de Estados Unidos no sólo dificulta el progreso
de terapias con células madres que están lejos de ser rentables, sino
que está lanzando el país de cabeza hacia la clonación reproductiva
humana, advierte una experta en biotecnología.
La
Dra. Theresa Deisher, una especialista en fisiología molecular y
celular y experta reconocida internacionalmente en el campo de la
medicina regenerativa, exploró recientemente las consecuencias
negativas de la tecnología de células madres pluripotentes en un
discurso en Washington, DC, donde ella discutió respecto a la pendiente
resbaladiza que lleva a la objetivación de los seres humanos en la
biotecnología moderna.
“En
última instancia, estamos yendo realmente hacia la clonación
reproductiva”, le dijo Deisher a la audiencia en la conferencia “50
años de la píldora”, organizada por Vida Humana Internacional de
Estados Unidos. “La clonación reproductiva no es algo en el futuro,
no es ciencia ficción, somos capaces de hacer esto de manera muy
eficiente en los animales, y esto es una amenaza inminente para nosotros
en la sociedad”.
Deisher,
que ha ayudado a patentar varios avances médicos sensacionales, pero
que no obtiene beneficios de ellos, anticipó sus comentarios
advirtiendo que otros expertos en células madres que hablan sobre el
tema a menudo tienen patentes sobre tecnologías de células madres y se
encuentran en una posición en la que pueden obtener beneficios de sus
éxitos.
Dijo
que “el atractivo de trabajar con células madres embrionarias nos
lleva a poner nuestra brújula ética en el canasto de la basura”.
Mientras
que usualmente está sospechada de ser potencialmente útil para
combatir enfermedades y lesiones, la tecnología para crear células
pluripotentes – o células que podrían convertirse en cualquier tipo
de tejido – “en definitiva ha llevado a descubrimientos que permiten
crear clones reproductivos genéticamente exactos”, según Deisher.
Esto incluye células madres pluripotentes inducidas (induced
pluipotent stem - iPS, por sus siglas en inglés) y otras tecnologías.
La
científica dijo que los que visualizan la clonación como parte de un
futuro lejano donde los niños sean fabricados en un establecimiento
parecido a una fábrica no se dan cuenta qué cerca está de ser algo
real, porque la clonación está preparada ahora para ocupar un lugar
dentro de los cuerpos de las mujeres, no en un laboratorio. Dijo que
“eso no va a pasar… ése no es el peligro inminente”. “Vamos a
perder de vista el verdadero peligro, que es la clonación reproductiva
en el útero”.
Además,
dijo Deisher, la financiación necesaria para continuar con el
desarrollo de estas tecnologías se obtiene desviando injustamente
recursos destinados a tecnologías mucho más factibles y asequibles con
células madres no-pluripotentes que ya han producido docenas de curas y
terapias, pero que aún no están ampliamente disponibles.
Dijo
que mientras la terapia con células iPS llegarían a costar cientos de
miles de dólares, la terapia con células madres adultas normales puede
estar disponible con tan sólo 5.000 dólares. Pero mientras los
animales en Estados Unidos pueden beneficiarse con estos tratamientos,
éstos no han sido aprobados todavía para los seres humanos en Estados
Unidos.
Si
bien algunas organizaciones pro-vida han señalado el peligro que
significan las células iPS que llevan a la clonación, otras han
elogiado la tecnología, porque impide el asesinato de pequeñas vidas
humanas en la forma de investigación de células madres embrionarias (embrionic
stem cell – ESC, por sus siglas en inglés), una posición que
Deisher criticó.
Dijo
que “las células pluripotentes, independientemente de cómo las
conseguimos, no son ni útiles para la investigación ni para la terapia
humana”. “Lo que esto ha hecho es robar a los contribuyentes
estadounidenses las terapias seguras, asequibles y eficaces con células
madres, terapias que se están utilizando en toda Europa y en otros países
del primer mundo”.
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