La dictadura del feminismo radical
Javier Pereda
Nadie está negando que haya que erradicar la
violencia de género, pero no a costa de caer en el otro extremo de
injustamente al hombre. Las denuncias falsas contra hombres son una
realidad que constatamos todos los días quienes ejercemos en los
juzgados.
Al magistrado del Juzgado de Familia número 7 de Sevilla, por unas
declaraciones que ha efectuado en un periódico nacional criticando la
Ley de Violencia de Género, se le pretende abrir expediente
disciplinario por el CGPJ, a instancia de la denuncia de una serie de
Asociaciones feministas como la Federación de Mujeres progresistas, la
Asociación de Mujeres Juristas Themis, la Federación de Asociaciones
de Mujeres Separadas y Divorciadas y el Departamento Confederal de la
Mujer de UGT, por hacer uso del derecho a la libertad de expresión y
decir que: "miles de hombres son detenidos por denuncias
falsas" a la luz de una normativa inspirada en la "dictadura
del feminismo radical".
No deja de sorprender a cualquier ciudadano normal, con
rigor y conocimiento de este problema social, la evidencia de que esta
Ley, sin ánimo de ser exhaustivos:
- No está logrando erradicar la lacra de la
violencia en el ámbito familiar, antes bien, ésta sigue
aumentando.
- Existe un desequilibrio tan patente en esta Ley a
favor de la mujer, creándose una presunción de culpabilidad contra
el hombre, que en muchos casos le produce indefensión.
- Nadie está negando que haya que erradicar la
violencia de género, pero no a costa de caer en el otro extremo y
tratar injustamente al hombre.
- Las denuncias falsas contra hombres son una
realidad, y la opinión de ese magistrado la constatamos todos los días
quienes ejercemos el derecho de defensa ante los juzgados.
- Ahora aparece la dictadura feminista con amplio eco
mediático y social de lo políticamente correcto, que preconiza la
lucha de clases en el seno familiar, y que este Gobierno está
implantando con la ideología de género, y de forma farisaica se
rasgan las vestiduras para arremeter contra quien discrepa de estos
dogmas feministas radicales, so capa de protección de la mujer,
llegando incluso a situaciones en las que se impiden posibles
reconciliaciones familiares.
- Como el CGPJ expediente a este magistrado,
entonces, apaga y vámonos; la justicia seguirá siendo un
cachondeo, dominada por la intolerante ideología marxista de sexos
en el ámbito de las relaciones familiares, maltratando, esta vez sí,
a la propia familia.
- Es curioso advertir la diferente vara de medir de
la "justicia" con este magistrado que se opone al proyecto
de ingeniería social del feminismo radical con esta ley socialista,
y la que se le dispensa, por ejemplo, al juez estrella Garzón, al
parecer inmune a sus investigaciones sobre si Franco sigue vivo, y
su compadreo con banqueros y políticos, sin abstenerse de conocer
en asuntos de clara incompatibilidad legal.
abc.es
|