Extracto
las principales
frases del Papa Benedicto XVI
en discursos sobre la verdad del matrimonio y la familia.
A lo largo de los quince meses de ministerio apostólico
petrino del Papa Benedicto XVI, la familia ha sido una de sus
referencias más constantes. Hacemos ahora una selección de
sus pensamientos, ordenados según criterios de quien este
trabajo suscribe, a tenor de los quizás seis principales
discursos al respecto.
La relación cronológica de estos discursos papales es
la siguiente, incluido el número de nuestra Revista ECCLESIA
en que han sido publicados. Quienes deseen recibir alguno de
estos números de ECCLESIA debe enviarnos un correo
electrónico de solicitud.
1.- Carta al cardenal presidente del Consejo Pontificio
para la Familia convocando el V Encuentro Mundial de las
Familias, 17 de mayo de 2005 (ECCLESIA, nº 3.260)
2.- Discurso en la apertura de la Asamblea eclesial de
la diócesis de Roma, 6 de junio de 2005. (ECCLESIA, nº
3.262)
3.- Discurso a los presidentes de las Comisiones
Episcopales para la Familia y la Vida de América Latina, 4 de
diciembre de 2005. (ECCLESIA, nº 3.291/2)
4.- Discurso al Instituto "Juan Pablo II"
para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, 11 de mayo de
2006. (ECCLESIA, nº 3.316)
5.- Discurso a los participantes en la asamblea
plenaria del Consejo Pontificio para la Familia, 13 de mayo de
2006. (ECCLESIA, nº 3.316)
6.- Discurso en la apertura de la Asamblea eclesial de
la diócesis de Roma, 5 de junio de 2006. (ECCLESIA, nº
3.316)
1.- En la verdad del hombre, en la verdad de la
historia de la salvación:
"La verdad del matrimonio y de la familia, que
hunde sus raíces en la verdad del hombre, se ha hecho
realidad en la historia de la salvación, en cuyo centro están
las palabras <Dios ama a su pueblo>. En efecto, la
revelación bíblica es, ante todo, expresión de una historia
de amor, la historia de la alianza de Dios con los hombres;
por eso, la historia del amor y de la unión de un hombre y de
una mujer en la alianza del matrimonio pudo ser asumida por
Dios como símbolo de la historia de la salvación".
(06-06-05)
"El matrimonio y la familia no son, en realidad,
una construcción sociológica casual, fruto de situaciones
históricas y económicas particulares. Al contrario, la
cuestión de la correcta relación entre el hombre y la mujer,
hunde sus raíces en la esencia más profunda del ser humano y
sólo a partir de ella puede encontrar su respuesta".
(06-06-05)
2.- En la verdad del amor:
"El matrimonio y la familia están arraigados en
el núcleo más íntimo de la verdad sobre el hombre y su
destino. La Sagrada Escritura revela que la vocación al amor
forma parte de esa auténtica imagen de Dios que el Creador ha
querido imprimir en su criatura, llamándola a hacerse
semejante a El precisamente en la medida en que está abierta
al amor". (11-05-06)
"La diferencia sexual que comporta el cuerpo del
hombre y de la mujer no es, por tanto, un simple dato biológico,
sino que reviste un significado mucho más profundo: expresa
esa forma del amor con el que el hombre y la mujer se
convierten en una sola carne, pueden realizar una auténtica
comunión de personas abierta a la transmisión de la vida y
cooperan de este modo con Dios en la procreación de nuevos
seres humanos". (11-05-06)
"La respuesta de la Biblia es unitaria y
consecuente: el hombre es creado a imagen de Dios, y Dios
mismo es amor. Por eso, la vocación al amor es lo que hace
que el hombre sea la auténtica imagen de Dios: es semejante a
Dios en la medida en que ama". (06-06-05)
3.- La familia, fragua y patrimonio de la humanidad:
"La familia, fundada en el matrimonio, constituye
un patrimonio de la humanidad, una institución social
fundamental; es la célula vital y el pilar de la sociedad y
esto afecta tanto a creyentes como a no creyentes. Es una
realidad por la que todos los Estados deben tener la máxima
consideración, pues, como solía repetir Juan Pablo II, el
futuro de la humanidad se fragua en la familia".
(13-05-06)
"El futuro de la humanidad se fragua en la
familia. Por consiguiente es indispensable y urgente que todo
hombre de buena voluntad se esfuerce por salvar y promover los
valores y exigencias de la familia". (04-12-05)
"Todos los pueblos para dar un rostro
verdaderamente humano a la sociedad no pueden ignorar el don
precioso de la familia, fundada sobre el matrimonio. La
alianza matrimonial, por la que el varón y la mujer
constituyen entre sí un consorcio para toda la vida, ordenado
por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la
generación y educación de la prole, es el fundamento de la
familia, patrimonio y bien común de la humanidad. Así pues,
la Iglesia no puede dejar de anunciar que, de acuerdo con los
planes de Dios (Mt 19,3-9), el matrimonio y la familia son
insustituibles y no admiten otras alternativas".
(17-05-05)
4.- La grandeza del amor cristiano
4.1.- Expresión de la imagen cristiana de Dios y
del hombre:
"A través del amor se expresa la imagen cristiana
de Dios y también la consiguiente imagen del hombre y de su
camino. Es decir, se sirvió del camino del amor para revelar
el misterio de su vida trinitaria. Además, la íntima relación
que existe entre la imagen del Dios amor y el amor humano nos
permite comprender que a la imagen del Dios monoteísta
corresponde el matrimonio monógamo. El matrimonio, basado en
un amor exclusivo y definitivo se convierte en el icono de la
relación de Dios con su pueblo y, viceversa, el modo de amar
de Dios se convierte en la medida del amor humano".
(11-05-06)
"Este planteamiento nos permite superar también
una concepción encerrada en el amor meramente privado, que
hoy está tan difundida. El auténtico amor se transforma en
una luz que guía toda la vida hacia la plenitud, generando
una sociedad humanizada para el hombre". (11-05-06)
4.2.- Un amor sano, fuerte, libre y maduro:
"La fe y la ética cristiana no pretenden ahogar
el amor, sino hacerlo sano, fuerte y realmente libre:
precisamente este es el sentido de los diez mandamientos, que
no son una serie de "no", sino un gran "sí"
al amor y a la vida". (05-06-06)
"El amor humano necesita ser purificado, madurar y
también ir más allá de sí mismo y poder llegar a ser
plenamente humano para ser principio de una alegría verdadera
y duradera". (05-06-06)
"El amor y la entrega total de los esposos, con
sus notas peculiares de exclusividad, fidelidad, permanencia
en el tiempo y apertura a la vida es el pilar de esta
comunidad de vida y amor que es el matrimonio. Hoy es preciso
anunciar con renovado entusiasmo que el Señor está siempre
presente con su gracia. Este anunciado a menudo es desfigurado
por falsas concepciones del matrimonio y de la familia que no
respetan el proyecto originario de Dios. En este sentido, se
han llegado a proponer nuevas formas de matrimonio, algunas de
ellas desconocidas en las culturas de los pueblos, en las que
se altera su naturaleza específica". (04-12-05)
"La encíclica Humanae vitae reafirma con
claridad que la procreación humana debe ser siempre fruto del
acto conyugal, en su doble significado de unión y de
procreación. Lo exige la grandeza del amor conyugal según el
proyecto divino, como recordé en la encíclica Deus
caritas est: El <eros> degradado a puro sexo se
convierte en mercancía, en simple objeto que se puede comprar
y vender; más aún, el mismo hombre se convierte en mercancía...
En realidad, nos encontramos ante una degradación del cuerpo
humano". (13-05-06)
4.3.- Un amor elevado a la dignidad de sacramento:
"Además, según la visión cristiana, el
matrimonio, elevado por Cristo a la altísima dignidad de
sacramento, confiere mayor esplendor y profundidad al vínculo
conyugal y compromete con mayor fuerza a los esposos que,
bendecidos por el Señor de la alianza, se prometen fidelidad
hasta la muerte en el amor abierto a la vida". (13-05-06)
5.- El oscurecimiento de la verdad del matrimonio y la
familia
5.1.- Agnosticismo, relativismo y desarraigo:
"La primera de esas líneas es el agnosticismo,
que brota de la reducción de la inteligencia humana a simple
razón calculadora y racional y que tiende a ahogar el sentido
religioso inscrito en lo más íntimo de nuestra naturaleza.
La segunda es el proceso de relativización y de desarraigo
que destruye los vínculos más sagrados y los afectos más
dignos del hombre, y como consecuencia hace frágiles a las
personas y precarias e inestables nuestras relaciones recíprocas".
(05-06-06)
5.2.- La secularización:
"Los valores fundamentales del matrimonio y de la
familia están amenazados por el fenómeno actual de la
secularización que impide a la conciencia social llegara
descubrir adecuadamente la identidad y misión de la institución
familiar y últimamente por la presión de leyes injustas que
desconocen los derechos fundamentales de la misma".
(04-12-05)
5.3.- El confusionismo de otras uniones del amor débil:
"La comunidad de vida y de amor, que es el
matrimonio, se conforma de este modo como un auténtico bien
para la sociedad. Evitar la confusión con los demás tipos de
uniones basadas en el amor débil constituye hoy algo
especialmente urgente. Sólo la roca del amor total e
irrevocable entre el hombre y la mujer es capaz de fundamentar
la construcción de una sociedad que se convierta en una casa
para todos los hombres". (11-05-06)
5.4.- Libertad anárquica y trivialización del
hombre:
"Las
diversas formas actuales de disolución del matrimonio, como
las uniones libres y el matrimonio a prueba, hasta el pseudo
matrimonio entre personas del mismo sexo, son expresiones de
una libertad anárquica, que se quiere presentar erróneamente
como verdadera liberación del hombre". (06-06-05)
"Esa pseudo libertad se funda en una trivialización
del cuerpo, que inevitablemente incluye la trivialización del
hombre. Se basa en el supuesto de que el hombre puede hacer de
sí mismo lo que quiera: así su cuerpo se convierte en algo
secundario, algo que se puede manipular desde el punto de
vista humano, algo que se puede utilizar como se quiera. El
libertarismo, que se quiere hacer pasar como descubrimiento
del cuerpo y de su valor, es en realidad un dualismo que hace
despreciable el cuerpo, situándolo -por así decirlo- fuera
del auténtico ser y de la auténtica dignidad de la
persona". (06-06-05)
5.5.- Medios para iluminar este oscurecimiento:
"La estabilidad de la familia está hoy en
peligro. Para salvaguardarla, con frecuencia es necesario ir
contracorriente a la cultura dominante, y esto exige
paciencia, esfuerzo, sacrificio y búsqueda constante. Pero
también hoy los cónyuges pueden superar las dificultades y
mantenerse fieles a su vocación, recurriendo a la ayuda de
Dios con la oración y participando asiduamente en los
sacramentos, especialmente en la Eucaristía". (13-05-06)
6.- El testimonio de las familias cristianas:
"El momento histórico que estamos viviendo exige
que las familias cristianas testimonien con valiente
coherencia que la procreación es fruto del amor. Este
testimonio estimulará a los políticos y legisladores a
salvaguardar los derechos de las familias". (13-05-06)
"Por eso, además de la palabra de la Iglesia, es
muy importante el testimonio y el compromiso público de las
familias cristianas, especialmente para reafirmar la
intangibilidad de la vida humana desde la concepción hasta su
término natural, el valor único e insustituible de la
familia fundada en el matrimonio y la necesidad de medidas
legislativas y administrativas que sostengan a las familias en
la tarea de engendrar y educar a los hijos, tarea esencial
para nuestro futuro común". (06-06-05)
"La unidad y la firmeza de las familias ayudan a
la sociedad a respirar los auténticos valores humanos y
abrirse al Evangelio". (13-05-06)
"El matrimonio cristiano constituye el lugar
natural dentro del cual se lleva a cabo la inserción de la
persona humana en la familia de la Iglesia". (06-06-05)
Jesús
de las Heras Muela
Director
de ECCLESIA