LA FECUNDACIÓN, COMIENZO DEL SER HUMANO COMO PERSONA. ARGUMENTOS EN PRO Y EN CONTRA

 

Cada documento leído es un darse de bruces con ideas que abren panoramas, no digo desconocidos , pero sí necesitados de una nueva y profunda reflexión. No siempre la premura de tiempo crea estos espacios contemplativos. La ciencia, si es verdadera, necesita del silencio fecundo,  de la meditación sosegada.

 

El hombre, me parece, está jugando a ser Dios, dueño del bien y del mal, autónomo, señor de la vida y de la muerte. Actitud que se asemeja a la tentación del paraíso. Y el resultado es previsible: desorden de la naturaleza, oscurecimiento de la razón, quebrantamiento de la dignidad personal, aberración:    “Asimismo, hoy un tema muy delicado es el respeto debido al embrión humano, que debería nacer siempre de un acto de amor y ser tratado ya como persona (cf. Evangelium vitae, 60). Los progresos de la ciencia y de la técnica en el ámbito de la bioética se transforman en amenazas cuando el hombre pierde el sentido de sus límites y, en la práctica, pretende sustituir a Dios Creador. La encíclica Humanae vitae reafirma con claridad que la procreación humana debe ser siempre fruto del acto conyugal, con su doble significado de unión y de procreación (cf. n. 12). Lo exige la grandeza del amor conyugal según el proyecto divino, como recordé en la encíclica Deus caritas es:” (Benedicto XVI, 13 de mayo de 2006)   

 

El hombre quiere apoderarse del árbol de la vida y decidir, no sólo quiénes vienes al mundo y en qué condiciones, sino establecer el comienzo de la vida del ser humano como persona. Y, al mismo tiempo, exige que dicho ser humano pase el control de calidad, sea perfecto. No es recibido como don, sino como producto: “Pero si existe algún instante en que las disposiciones amorosas han de llevarse al extremo, este es precisamente el de la concepción, condición de condiciones de todo desarrollo humano, justo por estar situada en su mismo inicio. De ahí que cualquier modo de dar entrada al mundo a un hombre que no sea el explícito y directísimo acto de amor entre un varón y una mujer constituya, con independencia absoluta de las intenciones subjetivas y de la imputabilidad de la acción, una afrenta grave contra la dignidad de la persona a la que se va a otorgar la vida” (Tomás Melendo).  Si esto no se respeta, se abre una puerta, cuyos efectos son semejantes al mito de la Caja de Pandora

 

Importante es, pues, determinar el momento preciso en que el ser humano comienza a serlo y, si por el hecho de serlo,  es persona. Si es persona, no admite dominio. Si no es persona, puede esa “cosa” ser sometida a mi dominio y a mi capricho. Creo que aquí está la raíz.: “La vida humana queda así reducida a términos de "utilidad biológica: solo es valida la vida humana que tiene una cierta calidad, según unos parámetros, la vida "per se" no tiene un valor absoluto, es relativa a algo. Con este presupuesto se pierde el respeto a la diversidad biológica, y se concibe la vida humana, bajo el prisma eugenésico, con los peligros que esto conlleva" (L.M.Pastor).

 

El sujeto humano comienza a ser persona en el mismo momento de la concepción. Sabemos que no puede existir un sujeto humano que no sea, desde ese mismo momento, persona humana. No se llega a ser persona por un proceso gradual. Se es en el momento de la concepción o queda al libre arbitrio del “definidor” de turno según unos criterios que tienen como base la pura subjetividad.

 

La persona viene definida como “sustancia individual de naturaleza racional”. Por tanto, una unidad sustancial, corpórea y espiritual: “Ahora bien, siendo el ser humano un ser racional, y en cuanto racional, libre, el modo de ser sujeto para el ser humano difiere radicalmente del modo de ser sujeto de todos los otros seres naturales. En efecto, el conocimiento intelectual y la libertad revelan en el hombre un constitutivo ontológico que trasciende al determinismo y a la corruptibilidad de la materia corpórea. A este modo original y propio de ser sujeto el pensamiento clásico llamó persona” (A. Serani) Y esto se da en el momento de la concepción. No se pueden separar ambas realidades. No hay, pues, un momento en que el sujeto perteneciente a la raza humana no sea persona. Todo ser vivo perteneciente a la especie humana, reconocido como animal racional es persona. Esto constituye uno de los pilares fundamentales de la civilización occidental.

 

Varios son los argumentos que se aducen para desposeer al “conceptus” de su ser persona. Argumentos que nacen, no del ser, sino de la decisión subjetiva de quien los propone. Los señalaré de modo esquemático. Entrar es su descripción excedería el espacio señalado.

 

1.- Hasta la fase de anidación, el “conceptus” no es persona porque puede dividirse dando lugar a otro individuo de la especie humana. Confunden individualidad con  indivisibilidad. La capacidad  de división no significa pérdida de individualidad: “En síntesis, no somos capaces de percibir la fuerza del argumento que sostiene que el conceptus no puede ser considerado un individuo humano en su fase de zigoto, mórula o blastocisto, por el sólo hecho de que en cualquiera de esas fases es aún posible que se generen a partir de él uno o varios nuevos individuos. Por lo demás, para el caso de los gemelos unizigóticos naturalmente generados, nadie sabe en la actualidad cuál es el momento en el que opera el determinante que lleva a la división. No podemos descartar a priori que la gemelación no se encuentre predeterminada desde el momento mismo de la fecundación; al menos para el caso de la gemelación no inducida experimentalmente” (A. Serani).

 

Personalmente estoy convencido, aun cuando no pueda probarse por la ciencia, que Dios crea dos o más almas de modo simultáneo, para unirlas, en su momento, al cuerpo resultante de la gemelación. No sé cómo, pero sí se que el acto creador de Dios no puede limitarse. O quizá se produzca la gemelación porque ya existen varios individuos.

 

2.- No se es persona hasta que se tiene capacidad de pensar y sentir. Esto exige estar dotado de cerebro y de sistema nervioso. Y, como sabemos, esto no se produce hasta después de la anidación. Por esa misma razón, me parece, dejarían de ser personas los amentes, los dormidos...

 

3.- Otros aducen que no es ser humano porque todavía no es capaz de generar proteínas propias.

 

4.- Afirma otros que, de la unión de los dos gametos, surge no un organismo sino una célula. Esto no se sostiene: “No vemos más que dos posibilidades: o estamos frente a una célula única, o frente a un organismo unicelular. De ser una célula única, se trataría de una célula original que como tal no sería parte de ningún organismo. Si se trata de un organismo unicelular no tenemos duda que se trata de un organismo de la especie humana y que ya posee además características distintivas individualizadoras. En la segunda hipótesis se trataría en definitiva de un organismo vivo unicelular e individualizado perteneciente a la especie humana. Y si se trata de un individuo humano podemos afirmar la existencia de un sujeto humano que es a la vez un sujeto personal y que en tanto que tal ya no variará a lo largo de su existencia a no ser por la actualización progresiva de sus múltiples potencialidades. No estaríamos frente a un sujeto humano o a una persona humana en potencia, sino frente a un sujeto o persona humana en acto, en el mismo inicio del despliegue de todas sus virtualidades, incluida la capacidad de reproducirse, ya sea de modo asexuado en las primeras fases de su desarrollo dando origen a gemelos, ya sea de modo sexuado

en sus fases más tardías” (A.Serani).

 

Concluyo: o lo resultante de la fecundación es un individuo de la especie humana y, por lo mismo un ser corpóreo-espiritual o es otra cosa. ¿Cuándo esa otra cosa pasa a ser persona?  En la segunda hipótesis estaríamos ante una decisión que admite todo tipo de  determinaciones, pues son decisiones subjetivas.

 

El ser humano no puede ser producto de la técnica, sino fruto de una relación amorosa que acoge la vida como un  Don de Dios. Sujeto de derechos inalienables.

 

Manuel de Santiago y González           (25 DE FEBRERO DE 2008)