La
«paternidad» de Elton John o el pisoteo de los verdaderos derechos
Jorge
Enrique Mújica | jem@arcol.org Zachary
Jackson nació el día de Navidad. El padre del bebé no es otro que el
famoso cantante británico Elton John quien, junto a su novio, David
Furnish, decidieron rentar el vientre de una mujer californiana para
traer al mundo a este recién nacido. El
diario Avvenire (véase el texto original completo en el siguiente
enlace)
ha tomado el caso de la pareja John-Furnish para ofrecer algunas
reflexiones sobre esta «curiosa e inquietante mezcla entre
reivindicaciones de cierto mundo gay y exasperación de las técnicas de
fecundación artificial». La
primera es el paralelo entre el vínculo jurídico que une al cantante
con su novio y la relación de estos con el pequeño Zachary. El periódico
habla de «vínculos artificiales» puesto que el «matrimonio» entre
John y Furnish es una ficción jurídica carente de la diversidad
sexual, lo que hace inexistente el supuesto «matrimonio». En este
sentido, además, ninguno de los dos es padre biológico de Zachary y
ninguno está en condiciones para acceder a la adopción. Y
a continuación añade: «La artificialidad del procedimiento a través
del cual esta nueva vida vino al mundo es además paradójica. El
heredero de Elton John no sólo fue concebido fuera de una auténtica
relación de amor entre padre y madre, sino que fue incubado en un útero
que lo alojó sólo por el tiempo necesario para que pudiera ser
entregado a la pareja que lo encargó. […] Todo esto tiene el sabor de
una operación de alquimia». En
este contexto el artículo de Tommaso Scandroglio en Avvenire pone el
dedo sobre la llaga: «Los deseos se convierten en derechos y estos últimos
en meras expectativas. Y así un vínculo afectivo entre dos
homosexuales viene reconocido civilmente; análogamente la aspiración
de convertirse en padre, aunque falte la figura materna y más allá del
tiempo máximo, vista la edad de la súper estrella, es elevado a
derecho jurídico».
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