Las
pelucas del cientificismo
Diego
Contreras | laiglesiaenlaprensa.com “La
religión te
impide razonar” ha dicho el oncólogo italiano Umberto Veronesi en una
entrevista
televisiva. Dice también que ciencia y fe no pueden ir juntas porque la
religión es integrista por definición (no pone en tela de juicio sus
postulados), mientras que la ciencia se cuestiona a sí misma
continuamente. Veronesi es una persona inteligente y educada por lo que
sorprende un poco que haga afirmaciones tan simplistas y poco
originales. Nadie le impide ser ateo, pero otra cosa es que ofrezca esa
caricatura de quien no lo es. Si
la fe
impide razonar, la historia de la ciencia se enfrenta con un problema
serio, pues es un dato de hecho que la mayoría de los científicos han
sido creyentes (aquí hay una pequeña
muestra). Y no es una pura casualidad que la ciencia se desarrollara
particularmente en un ámbito cristiano: si el mundo es una criatura de
Dios, tiene un sentido y el hombre -con su inteligencia- puede descubrir
cómo funciona... Si, la religión puede ser integrista, como también
puede ser integrista y dogmática la ciencia: la historia ofrece
ejemplos de ambas desviaciones. Los cerriles están en todos los lados. Llama la atención que posturas como las que expresa Veronesi en esa entrevista suenen a modernas y emancipadas. En realidad, se trata del rancio cientificismo de corte ilustrado, que muchos asumen con los ojos cerrados, como un verdadero acto de fe... Parece oportuno recordar aquí que es propio del buen científico no realizar afirmaciones contundentes (como la que comentamos) en áreas que no son la propia. La oncología, en efecto, no se ocupa del “sentido último de las cosas”, sino del estudio de los tumores
|