VIERNES SANTO
Hoy podemos rezar con el salmista: "Suba mi oración como incienso en tu presencia al alzar de mis manos como ofrenda de la tarde" (Sal 140.2). Cristo eleva en la Cruz sus manos al Padre como oración y ofrenda. Ora por la humanidad pecadora y ofrece su vida. Pide para que la humanidad alcance la vida.
La celebración de esta tarde debe transcurrir en el silencio para meditar la fidelidad absoluta de Jesús al Padre.
La celebración litúrgica se desarrolla de la siguiente forma:
* RITO DE ENTRADA : Procesión en silencio y oración.
* LITURGIA DE LA PALABRA: con especial atención a la proclamación
de la Pasión y la Oración universal o Solemne.
* LA ADORACIÓN DE LA CRUZ: triunfo de la donación y amor de Jesús.
* RITO DE COMUNIÓN. * RITO DE CONCLUSIÓN.
El Siervo de Yahvé sufre en lugar de su pueblo. Justificará a muchos cargando los crímenes del pueblo y será exaltado(¡ 1.m.). Cristo es el Siervo de Yahvé (Ev.). Cristo obedeciendo plenamente al Padre se convierte en causa de salvación para todos los que obedecen (2 lect.).
Primera parteJesús es el Siervo doliente. La figura del Siervo, en su sentido colectivo, se refiere a Israel, o de manera más personalizada, al profeta. Su sentido pleno y su cumplimiento lo encontramos en Cristo. Jesús es el varón de dolores. Su muerte fue el camino de su exaltación y la causa de nuestra salvación.
Salmo responsorial. Sa130,2y6.12-13.15-16.17y25.
R/: 'Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu"(Libro del salmista: págs. 112 y 114).Segunda Lectura. "Experimentó la obediencia y se ha convertido en causa de salvación eterna para todos los que lo obedecen" Hb 4,14-16.5,7-9
Jesús es causa de salvación eterna para los que le obedecen. Jesús, Mediador entre el Padre y la humanidad intercede por nosotros. El ha conocido nuestra debilidad y ha saboreado nuestras lágrimas y dolores. Su obediencia y ofrenda son causa de salvación para cuantos le siguen. Unirse a Él es alcanzar misericordia y gracia.
Evangelio. 'Por nosotros se sometió ala muerte y muerte de Cruz" in 18,1-19,42.
La Pasión de Jesús debe ser meditada a la luz de la Resurrección. El evangelista presenta a Jesús entregado a la muerte, consciente de su misión. Para Cristo la Cruz es su ascensión a la gloria. Atrae las miradas de todos y entrega su vida para salvar.
Segunda parte ADORACIÓN DE LA SANTA CRUZ"Oh Cruz, Te adoramos"
Oh Cruz, te adoramos, Oh Cruz; te bendecimos,Hoy es el día de la Cruz.Si nunca podemos ni debemos pasar indiferentemente ante la Cruz, menos hoy. La fuerza arrolladora de la Cruz debe imponer su fuerza santificadora.
Miremos hoy la Cruz:
¡Oh Cruz fiel, árbol único en nobleza!
Jamás el bosque dio mejor tributo
en hoja, en flor y en fruto.
¡Dulces clavos! ¡Dulce árbol donde la Vida empieza
con un peso tan dulce en su corteza!
Cantemos la nobleza de esta guerra,
el triunfo de la sangre y del madero;
y un Redentor, que en trance de Cordero,
sacrificado en Cruz, salvó la tierra.
Dolido mi Señor por el fracaso
de Adán, que mordió muerte en la manzana,
otro árbol señaló, de flor humana,
que reparase el daño paso a paso.
Tú, solo entre los árboles crecido
para tender a Cristo en tu regazo;
tú, el arca que nos salva; tú, el abrazo
de Dios con los verdugos del Ungido.
ADORACIÓN DE LA CRUZ
El Celebrante y los fieles se acercan a la santa cruz y la besan con respeto mientras canten o o leen algunos de lso sigientes textos::
¡Pueblo mío! ¿Qué te he hecho, en qué te he ofendido?
Respóndeme. Yo te saqué de Egipto; tú preparaste una cruz para tu Salvador.
R/. Santo Dios, Santo fuerte, Santo inmortal: Ten piedad de nosotros.
Yo te guié cuarenta años por el desierto, te alimenté con el maná, te introduje en una tierra excelente; tú preparaste una cruz para tu Salvador.
R/. Santo Dios.
¿Qué más pude hacer por ti? Yo te planté como viña mía, escogida y hermosa. ¡Qué amarga te has vuelto conmigo! Para mi sed me diste vinagre, con la lanza traspasaste el costado a tu Salvador.
R/. Santo Dios.
Yo por ti azoté a Egipto y a sus primogénitos; tú me entregaste para que me azotaran. Yo te saqué de Egipto, sumergiendo al Faraón en el mar Rojo; tú me entregaste a los sumos sacerdotes.
R/. Santo Dios.
Yo abrí el mar delante de ti; tú con la lanza. abriste mi costado. Yo te guiaba con una columna de nubes; tú me guiaste al pretorio de Pilato.
R/. Santo Dios.
Yo te sustenté con el maná, en el desierto; tú me abofeteaste y me azotaste. Yo te di a beber el agua salvadora que brotó de la peña; tú me diste a beber hiel y vinagre.
R/. Santo Dios.
Yo por ti herí a los reyes cananeos; tú me heriste la cabeza con la caña. Yo te di un cetro real; tú me pusiste una corona de espinas.
R/. Santo Dios.
Yo te levanté con gran poder; tú me colgaste del patíbulo de la cruz.
R/. Santo Dios.
¡Pueblo mío! ¿Qué te he hecho, en qué te he ofendido? Respóndeme.
----------------------------
Brille la cruz del Verbo, luminosa,
brille como la carne sacratísima
de aquel Jesús nacido de la Virgen
que en la gloria del Padre vive y brilla.
R/. ¡Victoria!, tú reinarás. ¡Oh cruz, tú nos
salvarás!
Gemía Adán doliente y conturbado,
lágrimas Eva junto a Adán vertía;
brillen sus rostros por la cruz gloriosa,
cruz que se enciende cuando el Verbo expira.
R/. ¡Victoria!, tú reinarás.
¡Salve, cruz de los montes y caminos,
junto al enfermo suave medicina,
regio trono de Cristo en las familias,
cruz de nuestra fe, salve cruz bendita!
R/. ¡Victoria!, tú reinarás.
Reine el Señor crucificado,
levantando la cruz donde moría;
nuestros enfermos ojos buscan la luz,
nuestros labios el río de la vida.
R/. ¡Victoria,! tú reinarás. Te adoramos, oh cruz que fabricamos
pecadores con manos deicidas;
te adoramos, ornato del Señor,
sacramento de nuestra eterna dicha.
R/. ¡Victoria!, tú reinarás.
Las banderas reales se adelantan
y la cruz misteriosa en ellas brilla;
la cruz en que la Vida sufrió muerte
y en que sufriendo muerte nos dio vida.
R/. ¡Victoria!, tú reinarás.
Ella sostuvo el sacrosanto cuerpo
que al ser herido por la lanza dura
derramó sangre y agua en abundancia
para lavar con ellas nuestras culpas.
R/. ¡Victoria!, tú reinarás.
En ella se cumplió perfectamente
lo que David profetizó en su verso,
cuando dijo a los pueblos de la tierra:
"Nuestro Dios reinará sobre un madero".
R/. ¡Victoria!, tú reinarás.
¡Dichosa cruz que con tus brazos firmes,
en que estuvo colgado nuestro precio,
fuiste balanza para el cuerpo santo
que arrebató su presa a los infiernos!
R/. ¡Victoria!, tú reinarás.
A ti, que eres la única esperanza,
ensalzamos, oh cruz, y te rogamos
que acrecientes la gracia de los justos
y borres los delitos de los malos.
R/. ¡Victoria!, tú reinarás.
Recibe, oh Trinidad, fuente saluble,
la alabanza de todos los espíritus;
y tú que con cruz nos das el triunfo,
añádenos el premio, oh Jesucristo.
R/. ¡Victoria!, tú reinarás.
Mientras se lleva la cruz a su lugar, un Lector puede leer la siguiente antífona:
Tu Cruz adoramos, Señor, y tu santa resurrección alabamos y
glorificamos; por el madero ha venido la alegría al mundo entero. El Señor tenga piedad
y nos bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros y tenga piedad.
Tu Cruz adoramos, Señor, y tu santa resurrección alabamos y glorificamos; por el madero
ha venido la alegría al mundo entero.