En el último año, más de 100 bebés
procedentes de embarazos múltiples (mellizos,
trillizos, quintillizos...) fueron abortados en
Inglaterra por el mero deseo de la madre de no querer ocuparse de
más de un hijo.
A menudo, las madres, cuando se enteran de
que están embarazadas de gemelos, mellizos o
trillizos deciden abortar, por razones "prácticas"
o "económicas" y así poner fin a su problema.
Así lo afirma el diario británico 'The
Telegraph', que asegura que este incremento de lo que algunos
expertos llaman 'reducción selectiva' ha
sido causado, en gran medida, por un aumento en los embarazos múltiples
tras los tratamientos de fecundación 'in vitro'
(FIV).
Es probable que la revelación de estos
datos traiga consigo un nuevo debate acerca de las prácticas
seguidas por las clínicas de fecundación 'in vitro',
donde es habitual implantar varios embriones con el fin de mejorar
las posibilidades de tener un bebé. Según los datos, uno de
cada tres "abortos selectivos" se
produce tras un tratamiento de fertilidad.
Las cifras publicadas por el
ministerio de sanidad británico revelan que, en el año 2006,
fueron 59 las mujeres que abortaron al menos uno de los bebés,
mientras que en 2010, el número de mujeres aumento hasta 85,
llegando a abortar hasta 101 bebés.
De las 85 mujeres sometidas a
"reducciones selectivas" del año pasado, 51 eliminaron
sólo a un bebé, frente a las 30 mujeres que lo hicieron en 2006.
También hubo 20 abortos para tener gemelos
en lugar de trillizos y 9 abortos para dejar vivo sólo a uno de
los trillizos. Además, hubo tres madres que venían con
cuatrillizos y abortaron a dos y dos madres embarazadas de
quintillizos, que solo dejaron vivir a dos.
El doctor Peter Saunders, director
de la Fraternidad Médica Cristiana y ex cirujano, dijo que "si
los futuros padres no están dispuestos a tener mellizos, no se
deberían hacer un tratamiento de fecundación 'in vitro' en el
que implante más de un embrión a la vez", y añadió
que "los padres deben tener prioridad por el derecho a
vivir del niño".