Navegando en Internet me encontré con un estudio anónimo que
comentaba entre otras cosas, algunas razones por las cuales los libros
deuterocanónicos no podían ser inspirados basadas en su conetenido.
Luego de investigar la fuente del estudio pude averiguar gracias a un
buen amigo que estaba basado en el libro “La Biblia como
se convirtió en Libro” de Terry Hall, donde hay un apéndice
escrito por Roberto LLoyd que se llama “Porque no
aceptamos los libros apócrifos“. Luego de leer con
atención el estudio he querido hacer algunos comentarios sobre el
mismo y compartirlos con mis hermanos.
Argumento
1: Los deuterocanónicos no pueden ser inspirados porque no afirman
serlo
Este argumento era presentado en el estudio de la siguiente manera:
…Es dentro de los propios libros donde vemos que carecen
de una de la principales fuentes para entender que algo es inspirado
por Dios, pues no aparece ninguna de estas frases: “Así dice Jehová",
“Vino a mí palabra de Jehová", “Habló Jehová a…”
y por el contrario expresan su inspiración humana, tal y como aparece
en 2ª de Macabeos 15.37-38 “…Y yo termino aquí mi narración.
Si está bien escrita y ordenada, esto fue lo que me propuse. Si es
mediocre y sin valor, solo eso fue lo que pude hacer “. Claramente
expresa que es de propia creación, pues no habla para nada de inspiración
divina.
Y luego continúa:
Asimismo, en el prólogo del libro Eclesiástico, habla el nieto
del escritor en estos términos: “… Los que leen las Escrituras
tienen el deber no solamente de adquirir ellos mismos muchos conocimientos,
sino que deben ser capaces de ayudar, tanto de palabra como por escrito,
a quienes no han recibido esta instrucción. Así lo hizo mi abuelo
Jesús. En primer lugar se dedicó de lleno a la lectura de la ley y
los profetas, y de los demás libros recibidos de nuestros antepasados,
y alcanzó un conocimiento muy grande de ellos; y luego él
mismo se sintió movido a escribir un libro sobre la instrucción y
la sabiduría, para que, practicando sus enseñanzas, las personas
deseosas de aprender puedan hacer mayores progresos viviendo de acuerdo
con la ley". Expresa claramente que su abuelo quiso realizar
un libro didáctico, para ayudar al conocimiento de la Ley, pero no
expresa para nada algún tipo de revelación, sino que es escrito basándose
en el conocimiento adquirido, por su experiencia, de la primera.
Lo primero que viene a la mente ante este argumento son las siguientes
interrogantes fundamentales.
1) ¿Piensa el autor que para que un libro sea inspirado debe
afirmar que lo es?
2) ¿Piensa el autor que por el hecho de que un libro afirme ser inspirado
entonces lo es?
Comencemos con la primera:
1) ¿Piensa el autor que para que un libro sea inspirado debe
afirmar que lo es?
Si el autor piensa que la respuesta es SI tiene un problema, porque
muy pocos libros de la Biblia afirman ser inspirados y muchos de los
libros que los protestantes si aceptan en su canon no afirman ser de
inspiración divina y de ser cierto este criterio tendrían, siguiendo
su línea e pensamiento, que desecharlos también.
El libro de Rut por ejemplo (que aceptan los protestantes) no dice
por ninguna parte “Así dice Jehová“, “Vino a mí
palabra de Jehová“, “Habló Jehová a…”
Otro ejemplo lo vemos en el comienzo del evangelio de Lucas:
“Puesto que muchos han intentado narrar ordenadamente las
cosas que se han verificado entre nosotros, tal como nos las han
transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares y
servidores de la Palabra, he decidido yo también, después
de haber investigado diligentemente todo desde los orígenes, escribírtelo
por su orden, ilustre Teófilo, para que conozcas la solidez de las
enseñanzas que has recibido.” Lucas 1,1-4
Tenemos al evangelista afirmando que él había decidido luego de
INVESTIGAR todo diligentemente, narrar los hechos para que Teófilo
conociera las enseñanzas que ha recibido. Se puede ver claramente
que:
1.1) No se ve que el estaba conciente de estar escribiendo un libro
inspirado por Dios
1.2) No se ve que estuviera conciente de que su escrito fuera
destinado a pertenecer a la Biblia (De hecho era dirigido a Teófilo)
1.3) Tampoco afirma “Vino a mí palabra de Jehová“, “Habló
Jehová a…” requisito que parece exigir el autor protestante
para determinar la canonicidad de un libro, sino que el mismo autor
reconoce que es un compendio de su “investigación diligente”.
Así, si aplicaramos el mismo criterio que utiliza este protestante
para descalificar el Eclesiástico y el de Macabeos, tendríamos que
descalificar también al evangelio de Lucas.
Otro ejemplo lo vemos en el libro del Eclesiastés también
aceptado por protestantes, que comienza diciendo:
Palabras de Cohélet, hijo de David, rey en Jerusalén”
Eclesiastés 1,1
Y no solo eso, en su libro afirma desconocimiento de ciertos hechos
que Dios ciertamente si conoce:
“¿Quién sabe si el aliento de vida de los humanos
asciende hacia arriba y si el aliento de vida de la bestia desciende
hacia abajo, a la tierra? Veo que no hay para el hombre
nada mejor que gozarse en sus obras, pues esa es su paga. Pero ¿quién
le guiará a contemplar lo que ha de suceder después de él?”
Eclesiastés 3,21-22
Si se lee con atención el libro completo podrá ver que se repiten
muchas expresiones similares (Eclesiastés 3,19 por ejemplo).
En resumen tenemos a Cohelet diciendo:
1.1) Que el libro es “palabra suya”
1.2) Afirmando desconocer hechos que Dios conoce.
¿Por qué entonces siguiendo ese mismo criterio los protestantes
no desconocen este libro? ¿O será que para que un libro sea
inspirado NO DEBE necesariamente afirmar que lo es?.
Pasemos a la segunda interrogante:
2) ¿Piensa el autor que por el hecho de que un libro
afirme ser inspirado, entonces lo es?
Si la respuesta del autor a esta pregunta es SI entonces tendría
que reconocer hasta el Corán, ya que el Corán afirma ser Palabra de
Dios, y no solo el Corán, sino cientos de escritos más.
Así, podríamos resumir que el hecho de que un libro diga por sí
mismo ser inspirado NO ES PRUEBA de que de hecho lo es.
Argumento 2: El libro de Tobías (uno de los deuterocanónicos)
no puede ser inspirado porque afirma que Dios puede perdonar pecados
gracias a la limosna.
El argumento es planteado de la siguiente manera:
Tobit 12.9 “Dar limosna salva de la muerte y purifica de
todo pecado. Los que dan limosna gozarán de larga vida". El
perdón de los pecados gracias a las limosnas.
Aquí el autor descalifica este libro simplemente porque que este
dice algo que no acepta la doctrina protestante de su denominación, y
por eso el hecho de que un pasaje mencione que Dios puede otorgar
misericordia a quien obra en caridad no es para él aceptable. La
pregunta de rigor sería ¿Descalificará también el autor la carta
del apóstol Pedro?
“Y sobre todo, tened entre vosotros ferviente
caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados”
1 Pedro 4,8
Aquí el problema es que bajo la óptica protestante basada en la
“Sola Fides” no hay un entendimiento claro de la doctrina del mérito,
la cual es interpretada por ellos con una vía donde los católicos
“compramos” el perdón de los pecados por medio de obras. Los católicos
creemos que la salvación es “gracia”, pero también es gracia el
poder ejercer nuestro libre albedrío para responder afirmativamente a
esa llamada gratuita de Dios.
“Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán
misericordia. Mateo 5,7
“Para que sea tu limosna en secreto: y tu Padre que ve en
secreto, él te recompensará en público. Mateo 6,4
“Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orín
corrompe, y donde ladrones no minan ni hurtan” Mateo 6,20
“Sepa que el que hubiere hecho convertir al pecador del
error de su camino, salvará un alma de muerte, y cubrirá multitud
de pecados.” Santiago 5,20
“Y cualquiera que diere á uno de estos pequeñitos un vaso
de agua fría solamente, en nombre de discípulo, de cierto os digo,
que no perderá su recompensa” Mateo 10,42
“Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque
cada uno recibirá su recompensa conforme á su labor” 1 Corintios
3,8
“Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó,
recibirá recompensa” 1 Corintios 3,14
No es necesario decir que este argumento es también insuficiente.
Argumento 3: El Eclesiástico (uno de los deuterocanónicos)
no puede ser inspirado porque afirma que Dios aborrece a los malvados
y les dará su castigo y pide dar al bueno y no al malvado.
Este argumento es planteado de la siguiente manera:
Eclesiástico 12.6-7 “También Dios aborrece a los malvados
y les dará su castigo. Debes dar al bueno, pero no al malvado; da
alivio al afligido, pero no des nada al orgulloso". Contradice
claramente el mandato divino de amar a nuestros enemigos y no tiene
en cuenta la misericordia divina. A nosotros no nos es
permitido juzgar si una persona es buena o no, todo el juicio le
pertenece a Dios.
Aquí nuestro autor protestante nuevamente intenta engañar
deliberadamente a sus lectores (o es eso, o es un absoluto ignorante bíblico)
. La Biblia es una revelación progresiva donde Dios poco a poco se va
revelando a los hombres hasta llegar a la plenitud de la revelación
que es en sí mismo Cristo. No podemos desechar como inspirados todos
los libros donde la revelación no había llegado a su plenitud y
donde Cristo no le había dado su toque definitivo. Recordemos también
que en la Biblia Dios es el autor principal y el hombre es el
instrumento o autor secundario, y debemos por tanto entender que la
cultura de su época influya en sus escritos como el lápiz en la
intensidad de la línea sobre el papel, y no por esto dejen de tener
el “sello divino”. Por eso la importancia de interpretar la
Biblia en su contexto.
Pero el problema al que se enfrenta el autor es que dicho argumento
también se vuelve contra él mismo cuando en otros libros si
aceptados por protestantes también se observa exactamente lo mismo.
Unos ejemplos:
“Y perseguiréis á vuestros enemigos, y caerán á
cuchillo delante de vosotros: Y cinco de vosotros perseguirán
á ciento, y ciento de vosotros perseguirán á diez mil, y vuestros
enemigos caerán á cuchillo delante de vosotros.” Levítico
26,7-8
“El volverá el mal á mis enemigos: Córtalos por
tu verdad”. Salmo 54,5 Biblia Reina-Valera (Salmo 54,7
Biblia de Jerusalén)
“Sea su mesa delante de ellos por lazo, Y lo que es para
bien por tropiezo. Sean oscurecidos sus ojos para ver, Y haz siempre
titubear sus lomos. Derrama sobre ellos tu ira, Y el furor
de tu enojo los alcance. Sea su palacio asolado: En sus tiendas no
haya morador. Porque persiguieron al que tú heriste; Y
cuentan del dolor de los que tú llagaste. Pon maldad sobre su
maldad, Y no entren en tu justicia. Salmo 69,22-28
Biblia Reina-Valera (Salmo 69,23-29 Biblia de Jerusalén)
“Perseguido he mis enemigos, y alcancélos, Y no
volví hasta acabarlos. Helos herido, y no podrán
levantarse: Cayeron debajo de mis pies. Pues me ceñiste de
fortaleza para la pelea; Has agobiado mis enemigos debajo de mí. Y
dísteme la cerviz de mis enemigos, Y destruí á los que me
aborrecían. Clamaron, y no hubo quien salvase: Aun
á Jehová, mas no los oyó. Y molílos como polvo delante
del viento; Esparcílos como lodo de las calles”. Salmo 18,37-42
Biblia Reina-Valera (Salmo 18,38-43 Biblia de Jerusalén)
Pasajes como estos abundan en casi todo el Antiguo Testamento, más
con estos es suficiente para lo que nos aboca.
Vemos allí que el Salmista pide que sus enemigos “sean
cortados”, que Dios “derrame su ira sobre
ellos”, que “ponga maldad sobre su maldad y que no se
salven”, que “sean acabados” y que aunque
clamaron Dios “no los oyó”. Si comparamos
esto con la revelación de Cristo cuando clamó en la cruz: “Padre,
perdónalos que no saben lo que hacen” (Lucas 23,43) y el corazón
del evangelio que no enseña a “amar a los que nos odian” (Mateo
5,44-45) evidentemente encontraremos una evolución enorme en la
revelación y de aquello que Dios quiere para nosotros, más no por
eso quiere decir que esos escritos no hayan pertenecido a libros
inspirados por Dios, sino que ha sido Dios quien por Cristo ha traído
la revelación definitiva y por eso Cristo mismo enseña:
“«Habéis oído que se dijo: = Amarás a tu prójimo = y
odiarás a tu enemigo. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y
rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro
Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y
llover sobre justos e injustos.” Mateo 5,43-45
Volviendo a nuestro punto, y tratando de escapar de las
dificultades que podemos tener para entender esos duros pasajes del
Antiguo Testamento, lo cierto es que si los protestantes van a
rechazar el libro del Eclesiástico por la razón de que en un pasaje
no enseña el amor a los enemigos, entonces mejor sería que
rechazaran medio Antiguo Testamento de plano y así no demostrar un
doble criterio.
Argumento 4: El libro de Judit (uno de los deuterocanónicos)
no puede ser inspirado porque Dios no justifica la mentira y menos la
inspira y Judit pide a Dios poder para engañar.
Este argumento es planteado de la siguiente manera:
Judit 9.13 “Dame palabras para poder engañarlos y causarles
el desastre y la muerte, pues tienen planes perversos contra tu
alianza, contra el templo consagrado a ti, contra el monte Sión y
contra la ciudad que es hogar y propiedad de tus hijos". Dios
es la verdad, nunca justifica la mentira y menos la inspira, por lo
que este texto enseña algo contrario a la Palabra de Dios.
Aquí la visión fundamentalista de la Biblia del autor protestante
vuelve no solo a demostrar profunda ignorancia bíblica y a
equivocarse por no entender aquello de “Misericordia quiero y no
sacrificio” (Óseas 6,6)
Para para entender el error de este ejemplo, es bastante útil
hacerlo analizando un caso real:
Imaginen que ustedes hubieran sido parte de un hogar alemán de la
segunda guerra mundial que dio refugio a una familia judía para que
no fuera a ser llevada a un campo de concentración Nazi. Imagine que
llegan oficiales Nazi preguntando si hay judíos en su casa. ¿Qué
debe hacer usted?
1) Decir la verdad porque Dios manda no mentir, decir que ellos están
en su casa causando que ellos sean encarcelados y lo más seguro
asesinados.
2) Decir que ellos no están allí (mentir) para que ellos se
salven.
Bajo la forma de ver las cosas por el autor protestante del
panfleto, habría que decir la verdad y entregar a los nazis la
familia entera.
En ciertos casos faltar a este precepto por una causa mayor no solo
no es castigado por Dios sino recompensado y un caso muy similar al
ejemplo que puesto sale narrado en la Biblia y lo vemos en el libro de
Josué (aceptado por los protestantes), donde una prostituta fue
justificada cuando escondió a los espías del pueblo de Israel y
MINTIO a quienes les perseguían para que no les capturaran.
“Josué, hijo de Nun, envió secretamente desde Sittim dos
espías con esta orden: «Id y explorad el país y Jericó.» Fueron
y entraron en casa de una prostituta, llamada Rajab, y durmieron allí.
Se le dijo al rey de Jericó: «Mira que unos hombres israelitas han
entrado aquí por la ncohe para explorar el país.» Entonces el rey
de Jericó mandó decir a Rajab: «Haz salir a los hombres que han
entrado donde ti - que han entrado a tu casa - porque han venido
para explorar todo el país.» Pero la mujer tomó a los dos
hombres y los escondió. Luego respondió: «Es verdad que
esos hombres han venido a mi casa, pero yo no sabía de dónde eran.
Cuando se iba a cerrar la puerta por la
noche, esos hombres salieron y no sé adónde han ido. Perseguidles
aprisa, que los alcanzaréis.» Pero ella los había hecho subir al
terrado y los había escondido entre unos haces de lino que tenía
amontanados en el terrado” Josué 2,1-6
Incluso si leemos la carta del apóstol Santiago vemos nada menos
que el apóstol afirma que por esta acción de Rajab (Mentir al rey)
ella fue justificada.
“Del mismo modo Rajab, la prostituta, ¿no quedó
justificada por las obras dando hospedaje a los mensajeros y haciéndoles
marchar por otro camino?” Santiago 2,25
Así, si aplicaramos ese criterio de forma uniforme a toda la
Escritura, el autor debería descartar también el libro de Josué y
la carta de Santiago o reconocer que aplica un doble criterio.
Argumento 5: El libro de Sabiduría (uno de los deuterocanónicos)
no puede ser inspirado porque según el Génesis Dios crea al mundo de
la nada y allí se afirma que lo creó de la materia sin forma.
Este argumento es planteado de la siguiente manera:
Sabiduría 11.17 “Tu mano omnipotente, que de la materia sin
forma creó el mundo". Según el Génesis Dios crea el mundo de
la nada, sólo con su Palabra.
Este argumento es bastante tonto y parece ver contradicciones donde
no la hay.
Que Dios haya creado todo de la nada no quiere decir que no haya
podido, a través de un proceso, partiendo de algo que el creó,
seguir creando.
Así por ejemplo, en el mismo Génesis vemos que Dios creó al hombre
“del polvo de la tierra” y a la mujer de la “costilla
del hombre”, no “de la nada” y no por eso se
contradice el Génesis a sí mismo.
Argumento 6: El libro de Macabeos (deuterocanónico) no
puede ser inspirado porque justifica el orar por los muertos.
Este argumento es planteado de la siguiente manera:
2ª de Macabeos 12.45 “Si él no hubiera creído en la
resurrección de los soldados muertos, hubiera sido innecesario e inútil
orar por ellos. Pero, como tenía en cuenta que a los que morían
piadosamente los aguardaba una gran recompensa, su intención era
santa y piadosa. Por esto hizo ofrecer ese sacrificio por los
muertos, para que Dios les perdonara su pecado". Justifica el
orar por los muertos.
Nuevamente aquí el mismo problema de negar la inspiración y
canonicidad de un libro porque afirma algo contrario a la doctrina de
la propia denominación o secta. Debido a que el libro enseña que es
piadoso orar por el descanso eterno de los difuntos, asumen que es razón
de que el libro no sea inspirado.
Cuando Lutero intentó eliminar del Canon los libros deuterocanónicos,
trató de eliminar también del Nuevo Testamento Hebreos, Santiago,
Judas y el Apocalipsis por la misma razón. El libro de Macabeos
contradecía explícitamente su enseñanza ya que él había negado la
doctrina del purgatorio. Hebreos era también una piedra de tropiezo
ya que contradecía varias de sus doctrinas. Primeramente refutaba
tajantemente la doctrina de que el hombre no puede perder su salvación
(Hebreos 2,1-3) y no solo eso, sino que ¡citaba un hecho que
solamente estaba mencionado en el libro de Macabeos que él ya había
rechazado!.
El suceso en cuestión es narrado en 2 Macabeos 7 cuando durante la
persecución de los Macabeos fueron apresados siete hermanos y su
madre. El rey los torturó para que comieran alimentos impuros
prohibidos por la Ley. Uno tras uno murieron afirmando esperar la
resurrección para la vida eterna. (2 Mac 7, 1.5-9). Este hecho es
claramente citado en Hebreos 11,35 donde nada menos que el autor de la
epístola menciona todos aquellos hechos heroicos que narran las
Escrituras sobre nuestros antepasados (¡Hecho que no es narrado en
ninguno de los libros protocanónicos!).
Argumento 7: El libro de Judit y el de Baruc (deuterocanónicos)
no puede ser inspirado porque contienen imprecisiones históricas
Este argumento es planteado de la siguiente manera:
Judit 1.1 “Cuando Nabucodonosor estaba en el año doce de su
reinado sobre los asirios en Nínive, su capital”. Está
demostrado y documentado que Nabucodonosor nunca fue rey de Asiria
sino de Babilonia, aunque conquistó este reino nunca trasladó su
capital a Nínive.
Baruc 1.1-2 “Este es el libro que Baruc, hijo de Nerías y
descendiente de Maaseías, Sedequías, Hasadías e Hilquías,
escribió en Babilonia el día siete del mes del año quinto después
que los caldeos se apoderaron de Jerusalén y la incendiaron.”.
Crea contradicción con el libro de Jeremías, que afirma claramente
que Baruc no estaba en Babilonia, sino en Egipto: “Por el
contrario, Johanán y todos los jefes militares reunieron a la poca
gente de Judá que aún quedaba … incluyendo a Jeremías y a
Baruc. Sin hacer caso de la orden del Señor, todos ellos se fueron
a Egipto y llegaron hasta la ciudad de Tafnes.” (Jeremías 43.4-7)
El hecho de que algún libro de la Biblia tenga imprecisiones históricas
NO LE DESCALIFICA como inspirado. De hecho, muchos libros protocanónicos
(que también aceptan los protestantes como inspirados) las tienen y
no por eso ellos los descalifican.
Lo importante es entender que las Sagradas Escrituras por ser
Palabra de Dios contienen la verdad en orden de nuestra salvación. En
la Biblia puede haber imprecisiones geográficas o históricas, pues
no es un libro científico ni tampoco es un libro hecho con los
criterios modernos para escribir historia. (Eso no era esencial para
los antiguos). Lo fundamental es que la Biblia es un libro religioso y
que está dirigido principalmente a revelarnos lo que Dios ha
dispuesto para nuestra salvación. Los autores de la Biblia escribían
los hechos según la tradición que habían recibido oralmente y no
tuvieron intención de hacer unos libros científicos sobre el origen
del mundo o sobre la historia de Israel. Lo que sus autores querían
era transmitirnos, con mirada de fe, el sentido y la importancia viva
y actual de lo que Dios había hecho en favor de su pueblo y del
mensaje que había proclamado por sus profetas y el mismo Jesús.
Así mismo no nos debería sorprender:
7.1) Que en los libros de Samuel se recojan dos tradiciones
diferentes de la muerte de Saul:
Dijo Saúl a su escudero: «Saca tu espada y traspásame, no
sea que lleguen esos incircuncisos y hagan mofa de mí », pero el
escudero no quiso pues estaba lleno de temor. Entonces Saúl
tomó la espada y se arrojó sobre ella. Viendo el escudero que Saúl
había muerto, se arrojó también sobre su espada y murió con él.
1 Samuel 31,4-5
Dijo David al joven que le daba la noticia “: «¿Cómo
sabes que han muerto Saúl y su hijo Jonatán?» Respondió el joven
que daba la noticia: «Yo estaba casualmente en el monte Gelboé; Saúl
se apoyaba en su lanza, mientras los carros y sus guerreros le
acosaban. Se volvió y al verme me llamó y contesté: “Aquí
estoy.” Me dijo: “¿Quién eres tú?” Le respondí: “Soy un
amalecita.” Me dijo: [Saul] “Acércate a mí y mátame,
porque me ha acometido un vértigo aunque tengo aún toda la vida en
mí.” Me acerqué a él y le maté, pues sabía que no
podría vivir después de su caída; luego tomé la diadema que tenía
en su cabeza y el brazalete que tenía en el brazo y se los he traído
aquí a mi señor.» 2 Samuel 5,1-10
En la primera tradición que recopila la muerte de Saúl el mismo
se mata. En la segunda tradición es un amalecita quien le mata. A
pesar de ser dos tradiciones diferentes, el profeta recopila AMBAS.
¿Quiere decir esto que los libros de Samuel no son inspirados? ¿Por
qué no desecha también el autor estos libros con la excusa de que
hay imprecisiones históricas?
7.2) La muerte de Judas es recogida de dos tradiciones diferentes:
“Entonces Judas, el que le entregó, viendo que había sido
condenado, fue acosado por el remordimiento, y devolvió las treinta
monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos, diciendo:
«Pequé entregando sangre inocente.» Ellos dijeron: «A nosotros,
¿qué? Tú verás.» El tiró las monedas en el Santuario;
después se retiró y fue y se ahorcó.” Mateo 27,3-5
«Hermanos, era preciso que se cumpliera la Escritura en la
que el Espíritu Santo, por boca de David, había hablado ya acerca
de Judas, el que fue guía de los que prendieron a Jesús. Porque él
era uno de los nuestros y obtuvo un puesto en este ministerio. Este,
pues, compró un campo con el precio de su iniquidad, y cayendo de
cabeza, se reventó por medio y se derramaron todas sus entrañas.
– Hechos 1,16-18
La primera tradición recopila que Judas devolvió las monedas, la
segunda que con ellas compró un campo, la primera que se ahorcó, la
segunda que se cayó de cabeza y se derramaron sus entrañas.
7.3) Otras pequeñas imprecisiones históricas de libros que los
protestantes si reconocen como inspirados
En Lucas 2,1-2 se menciona que en tiempo del nacimiento de Jesús
hubo un censo siendo gobernador de Siria, el ex-cónsul Cirino, y se
menciona que fue por orden del emperador Cesar Augusto que los
habitantes de Palestina debían viajar con sus familias, a su lugar de
origen para empadronarse. Cuando Publio Sulpicio Cirino, fue
gobernador de Siria se registra un censo, pero éste ocurrió en el año
6 de nuestra era (Dato corroborado por el historiador judío, Flavio
Josefo). Por otro lado el evangelio de Lucas y el de Mateo sitúan el
nacimiento de Jesús durante el reinado de Herodes el Grande, Tetrarca
de Galilea, Samaria, Judea e Idumea. Sin embargo, Herodes murió
aproximadamente el año 4 antes de Cristo.
Eso sin mencionar que científicamente se ha comprobado que el
hombre tiene por mucho más de 6000 años sobre la tierra.
La verdad es que el mismo argumento que utiliza nuestro amigo para
descalificar los deuterocanónicos, lo utilizan los ateos para
descalificar la Biblia entera, y todo eso por no entender realmente
cual es la finalidad de la Biblia: Darnos el mensaje de salvación y
no una explicación de cómo Dios unió átomos en moléculas, moléculas
en partículas, partículas en polvo, polvo en hombres, y todo esto
explicado en cuando al donde, cuando como y donde.
Se concluye también que este argumento es insuficiente.
Argumento 8: El libro de Macabeos (deuterocanónico) no
puede ser inspirado porque apoya la intercesión de los santos.
Este argumento es planteado de la siguiente manera:
2ª de Macabeos 15.12-16 “La visión era esta: … se trataba
de un personaje de la más alta autoridad. Onías tomó la palabra, y
dijo: “Este es Jeremías, el profeta de Dios, el amigo de sus
hermanos, que ora mucho por el pueblo y por la ciudad santa.” Jeremías
extendió la mano derecha, le dio a Judas una espada de oro y le dijo:
“Toma esta espada santa, que Dios te da; con ella destrozarás a los
enemigos."". Aquí vemos otra creencia religiosa católica y
es que los muertos (pues Jeremías estaba en el Cielo), pueden
interceder por los vivos, justificando así la oración a los
“Santos".
Lo dicho en el argumento 6 es válido también para este argumento.
Nada menos que la negación de la inspiración de un libro porque enseñe
una doctrina contraria a la doctrina protestante ¿Entienden porqué
Lutero no quería que permanecieran en el canon?. ¡Nada menos que un
libro escrito mucho antes de Cristo enseña doctrinas católicas! ¿Cómo
entonces podrían los protestantes afirmar que la intercesión de los
santos fue inventada luego del reinado de Constantino muchos siglos
después?
El hecho de que nuestros hermanos protestantes no logren entender
que en Cristo tenemos vida y vida en abundancia y que luego de morir
en santidad podemos estar con Cristo, lo cual ciertamente es lo mejor
(Filipenses 1,23) y que precisamente cuando estamos en su presencia no
perdemos la capacidad de pedir e interceder EN CRISTO por nuestros
hermanos, todos un mismo cuerpo y un mismo espíritu con Cristo como
cabeza, tal como lo hacemos en vida, no quiere decir que dicho libro
no sea inspirado.
¿No es curiosa esta doctrina protestante que afirma que una vez
con Cristo y EN Cristo no podamos pedir? ¿No se ve a los santos
clamando en el cielo acaso? (Apocalipsis 6,9-11).
Argumento 9: El libro de Tobías (deuterocanónico) no
puede ser inspirado porque apoya practicas de curanderos.
Este argumento es planteado de la siguiente manera:
Tobit 6.4-9 “El ángel le dijo: Ábrelo y sácale la hiel,
el corazón y el hígado, y guárdalos. Son un remedio muy útil.
… Entonces el muchacho preguntó al ángel: Amigo Azarías, ¿para
qué sirven de remedio la hiel, el corazón y el hígado del
pescado? Él contestó: Cuando una persona es atacada por un demonio
o espíritu malo, si se queman delante de esa persona el corazón y
el hígado del pescado, cesa el ataque y no se repite jamás. Y
cuando una persona tiene nubes en los ojos, si se untan con la hiel
y se sopla en ellos, queda sana". Apoya aquí la práctica de
los curanderos.
Este argumento tampoco puede utilizarse para descalificar el libro
de Tobías, ante todo porque el hecho de que el autor se sirve de las
opiniones populares de su tiempo sobre la virtud curativa de la hiel,
del corazón y del hígado, y las incorpora en el relato, no implica a
que esté apoyando las prácticas de los curanderos. Tomemos en cuenta
también que en la cultura judía muchas enfermedades eran atribuidas
a demonios. Bien pudo haber sido un remedio natural. De hecho algunos
expositores creen que sería el pez llamado luccio que en griego
significa “pez lobo” y cuya especia abunda mucho en el río
Trigris (Bochard observa que su hiel, mezclada con miel, se aplica
para remedio de varias enfermedades de los ojos). En el caso de la
historia narrada en el libro de Tobías, el remedio vendría a
representar una especie de colirio.
Ahora, de insistir interpretarlo literalmente ¿lo que cura es un
trozo de carne o un acto de obediencia a quien representa a Dios? ¿Dios
no mandó al ángel? ¿El ángel representa y habla a nombre de Dios?
¿No podía hacer el ángel que el corazón y el hígado del pez
fueran remedios útiles? Ahora bien, ¿qué es más difícil? ¿Que
Dios se haga hombre en el seno de una Virgen por orden del ángel
Gabriel que representa a Dios (Lucas 1,26-38 ) o que el corazón y el
hígado de un pez curaran a un hombre ciego (Tobías 6,4-9)? ¿Habrá
que pensar también que hay superstición en Cristo que unta lodo en
los ojos del ciego en vez de darle simplemente la orden de ver (Juan
9,6)?
Argumento 10: El libro de Tobías (deuterocanónico) no
puede ser inspirado porque apoya prácticas de brujería
Este argumento es planteado de la siguiente manera:
Tobit 8.1-3 “Cuando terminaron de cenar, decidieron ir a
acostarse. Llevaron al muchacho a la habitación. Tobías se acordó
entonces de lo que le había dicho Rafael. Sacó de su bolsa el hígado
y el corazón del pescado, y los puso sobre las brasas en las que se
quemaba incienso. El olor del pescado no dejó acercar al
demonio, y este salió huyendo por el aire hasta la parte más
lejana de Egipto. Rafael fue y lo encadenó allá, y volvió
inmediatamente“. Otra práctica pagana y de
brujería.
Nuevamente se equivoca el autor interpretando que aquí se
estimulan prácticas de brujería, y habría que preguntarse más que
una obediencia específica a las instrucciones que él ángel le da y
de hecho la primera cosa que hizo Tobías al entrar en la pieza
matrimonial fue poner en práctica lo que él le aconsejó. El hecho
de que el olor del pez aleje al demonio no puede ser interpretado en
su sentido literal, como si el demonio huyera del mal olor, (como
hacen los insectos al oler un insecticida), sino en sentido simbólico
y espiritual: el bien vence al mal. Con esta victoria de Rafael sobre
Asmodeo se cumple una parte principal del plan de Dios sobre Sara: su
curación, encomendada por Dios al ángel Rafael y la lección más
que una promoción de prácticas brujeriles, es enseñar que para
quien ama a Dios, la obediencia al Señor y la oración en familia
espantan todos los males (Tobías 6,18; 8,5);
Y cuando vayas a unirte a ella, levantaos primero los dos y
haced oración y suplicad al Señor del Cielo que se apiade de
vosotros y os salve. Y no tengas miedo, porque para ti está
destinada desde el principio; tú la salvarás; ella se vendrá
contigo y te aseguro que te dará hijos que serán para ti como
hermanos. No te preocupes.» Tobías 6,18
Todo esto da unificación al relato donde la figura de un pez es el
instrumento que Dios elige para sanar y liberar. Dios, cuando y como
le parece, hace que las más mínimas cosas sirvan de instrumentos
para sus milagros. Así como el Señor Jesucristo con un poco de barro
mezclada con saliva curó a un ciego de nacimiento (Juan 9,6), el agua
del bautismo (1 Pedro 3,21) es el elemento visible que Dios ha elegido
para regenerarnos por medio del Espíritu Santo, Dios obraba por medio
de los mandiles y pañuelos de Pablo también milagros (Hechos 19,12),
y para que se curara Naamán el sirio se le requirió bañarse en las
aguas del Jordán (2 Reyes 5,9), lo mismo Dios puede utilizar un pez,
un hígado de Mamut o un apéndice de brontosauro si le place. Más no
quiere decir que quien haya sanado en todos los casos anteriores haya
sido ni el mandil, ni el agua del Jordán, ni el barro, y por ende:
¿¿Hemos de interpretar que entonces quien ahuyentó al demonio fue
el pedazo de carne??
Argumento 11: El libro de Macabeos (deuterocanónico) no
puede ser inspirado porque no condena el suicidio de Judas
El argumento es presentado de la siguiente manera:
2ª de Macabeos 14.41-42 “Las tropas estaban ya a punto de
tomar la torre donde se encontraba Razís, y trataban de forzar la
puerta de fuera, habiendo recibido órdenes de prender fuego y
quemar las puertas, cuando Razís, acosado por todas partes, volvió
su espada contra sí mismo, prefiriendo morir noblemente antes que
caer en manos de aquellos criminales y sufrir injurias
indignamente". Da validez al suicidio, no condenándolo.
Esto es un sofisma que nuevamente de ser cierto, excluiría también
otros libros canónicos que los protestantes si aceptan, donde
aparecen suicidios no condenados por la Biblia, como es el caso del
suicidio de Sansón:
“Sansón invocó a Yahveh y exclamó: «Señor Yahveh, dígnate
acordarte de mí, hazme fuerte nada más que esta vez, oh Dios, para
que de un golpe me vengue de los filisteos por mis dos ojos.» Y
Sansón palpó las dos columnas centrales sobre las que descansaba
la casa, se apoyó contra ellas, en una con su brazo derecho, en la
otra con el izquierdo, y gritó: «¡Muera yo con los filisteos!»
Apretó con todas sus fuerzas y la casa se derrumbó sobre los
tiranos y sobre toda la gente allí reunida. Los muertos que mató
al morir fueron más que los que había matado en vida. Sus hermanos
y toda la casa de su padre bajaron y se lo llevaron. Lo subieron y
sepultaron entre Sorá y Estaol, en el sepulcro de su padre Manóaj.
Había juzgado a Israel por espacio de veinte años.” Jueces
16,29-31
En el pasaje anterior Sansón pide ayuda a Dios para que le de
fuerzas y pueda derrumbar las columnas de la casa ¡Causándose la
muerte a él y a los filisteos que estaban en la casa! ¡¡Y Dios se
la da!!
La pregunta sería ¿¿Excluirán los protestantes el libro de
Jueces basados en este argumento?? ¿Por qué no lo han excluido de
sus Biblias entonces? ¿Lo que vale para uno no vale para el otro?
Lo mismo sucede con el suicidio de Saúl (1 Samuel 31,4) tampoco
condenado por la Biblia. ¿Excluirán el de Samuel?
Conclusión
Ninguno de los cuestionamientos que el autor ha planteado para
cuestionar la inspiración de los libros canónicos es válido. De
hecho, algo es canónico no porque alguien crea o no crea ver en el
contradicciones, tampoco que no logre entender ciertos pasajes,
tampoco que no carezca de alguna imprecisión histórica, que el autor
esté plenamente conciencia de su inspiración y mucho menos que no
concuerde con las doctrinas personales de su denominación. Sino que
es la “Tradición apostólica la que hizo discernir a la Iglesia qué
libros constituyen la lista de los libros santos” (Dei Verbum 8,3;
Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, No. 120). Como dice dice la
Dei Verbum en el No. 9: “La Escritura es la Palabra de Dios puesta
por escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo. La tradición
recibe la palabra de Dios, encomendada por Cristo y el Espíritu Santo
a los Apóstoles, y la transmite íntegramente a sus sucesores, para
que ellos, iluminados pro el Espíritu de la verdad, con su predicación
la conserven fielmente, la expongan y la difundan. Por eso, la Iglesia
no saca exclusivamente de la sola sagrada Escritura la certeza de todo
lo revelado. Así se han de respectar con el mismo espíritu de devoción".
El hecho de que los protestantes acepten el canon del Nuevo
Testamento establecido por la Iglesia en los concilios de Concilio de
Hipo, en el año 393 A.D. y el Concilio de Cartago, en el año 397 y
419 A.D, ambos en el norte de África, y no acepten dicha decisión
acerca del canon Alejandrino (con 46 libros para el Antiguo
Testamento) es también una incoherencia, ya que está demostrado que
antes de esta fecha no había unanimidad en cuanto a los escritos del
Nuevo Testamento. Y si para esta época ellos manejan la tesis
protestante de que la Iglesia ya se había corrompido (Luego de
Constantino) ¿Qué garantía tienen que los libros seleccionados por
una Iglesia que ya ellos consideraban apostata pueda dar un juicio
real y verdadero sobre la inspiración de su Biblia?
“A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que
ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la
tierra quedará desatado en los cielos.»” Mateo 16,19