Los jóvenes atraídos por las razones del Papa: 'Generación Benedicto'

El Pontífice destaca por su capacidad de hacerse entender por todos. La juventud se ha hecho eco de su mensaje.

Santiago Mata

POCOS pensaban que Benedicto XVI pudiera ser un Papa que atrajera a las masas, y menos a los jóvenes con quienes tan bien había sintonizado Juan Pablo II. En verano de 2005, la XX Jornada Mundial de la Juventud, mostró que existía una continuidad, aunque con el estilo totalmente distinto que caracteriza al Papa alemán.

"Benedicto XVI no trata de imitar a Juan Pablo II, es muy auténtico y eso despierta una gran simpatía. Es algo más tranquilo y, sobre todo, es un gran maestro al que todos pueden comprender muy bien", opina Johannes Richenhagen, estudiante de Ingeniería Industrial en la Universidad de Aquisgrán, que asistió a la Jornada.

La prensa alemana acuñó entonces la expresión Generación Benedicto, para referirse a los jóvenes que conectan con el Papa. Richenhagen, junto con otros 11 estudiantes, pensó que valía la pena prolongar ese deseo de aprender del estilo del Papa, para que la Jornada de la Juventud no quedara en mero entusiasmo.

Distintos países

Generación Benedicto se convirtió así en una red de la que hoy forman parte jóvenes de cinco países europeos (Alemania, Francia, España, Italia y Suiza), más Estados Unidos y México. Es también el título de un libro con el que estos jóvenes tratan de dar "respuestas con el espíritu del Papa a las preguntas profundas que se hacen los jóvenes". La edición española del libro fue presentada ayer en la Nunciatura Apostólica en España.

"La gente entre 20 y 30 años se plantea cuestiones fundamentales para su vida, sobre la profesión, sobre el amor y el matrimonio, pero también sobre la fe", expone Richenhagen, que ha intervenido en dos de las respuestas y una de las preguntas que se plantean en el libro.

"Quieren comprender mejor la fe, y se da la casualidad de que algo particular de este Papa es que da una importancia particular a la razón. Habla muy claro y aborda cualquier asunto, por polémico que sea, como hemos visto en el viaje a Estados Unidos".

Para la Generación Benedicto, la actitud del Papa es un ejemplo que todos los católicos pueden seguir en un mundo en el que cada vez son menos las referencias culturales al cristianismo. "Ya San Pedro dijo a los primeros cristianos que deben dar razón de su fe, y es un ejemplo de que no hay que ser especialista para intervenir en el campo de la opinión pública. Lo que hace falta es tomarse en serio la fe y estar dispuesto a explicarla con el lenguaje adecuado a los que escuchan".


"El cristianismo es respuesta porque puede comunicarse"

Las 12 personas que fundaron Generación Benedicto asistieron a la Jornada Mundial de la Juventud en Colonia en 2005, pero también en esta red tienen que ver las nuevas tecnologías, de modo que, según explicó Johannes Richenhagen a LA GACETA, hasta el momento no han estado nunca todos reunidos. Coincidieron en el deseo de acercar el estilo del Papa al argumentar la fe a los jóvenes. Buscaron alguna organización que les preparara para hacerlo, pero no la encontraron, de modo que decidieron que esa sería su propia responsabilidad.

La primera tarea que se impusieron los jóvenes de Generación Benedicto fue condensar en un libro preguntas que se plantean los jóvenes hoy, y responderlas desde las enseñanzas de Juan Pablo II y Benedicto XVI. Les asesoraron algunos teólogos y fue el propio cardenal de Colonia, Monseñor Joachim Meisner, quien les sugirió enviar el libro a Benedicto XVI para que lo prologara. En el prólogo, el Papa alude a un cambio en los jóvenes de hoy, respecto a la generación anterior, cuya prioridad era la acción: cambiar el mundo. Los jóvenes actuales, según Benedicto XVI, son conscientes de que no todo cambio es para bien. Y se preguntan por los criterios que ayuden a encontrar el camino correcto.

El Papa elogia la metodología del libro, porque "la fe ha de anunciarse hoy en día en esta interrelación entre buscar y encontrar, en el diálogo con las personas que preguntan". Y es que, añade Benedicto XVI, el cristianismo es respuesta porque "es racional, tiene una razón que puede comunicarse a los demás".

Para Richenhagen, la respuesta de la opinión pública alemana al libro ha sido positiva, y muchos medios de comunicación han dado oportunidad de explicarse a los jóvenes de Generación Benedicto. A otra escala, se parece a lo sucedido en Alemania tras la elección del Papa: a la ignorancia o la sospecha sucedió un sincero interés hacia sus razones auténticas.

lagaceta.es