Hospitales católicos representan 26 por ciento de estructuras
de salud del mundo
El Pontifico Consejo para la Pastoral de la Salud (PCPS), en
el marco de su 25º aniversario de fundación, dio a conocer
que la Iglesia Católica administra y sirve el 26 por ciento
de los centros hospitalarios y de ayuda sanitaria que existen
en todo el mundo. Según señala la nota de prensa, la Iglesia
tiene «117 mil centros de salud, incluyendo hospitales, clínicas
y casas de alojamiento para huérfanos»; así como «18 mil
dispensarios y 512 centros» para la atención de personas con
lepra.
Hace 25 años en un día como hoy el papa Juan Pablo II firmó
el Motu proprio Dolentium Hominum en el que se instituía
formalmente la Pontificia Comisión para la Pastoral de los
agentes sanitarios, conocido hoy como el Pontificio Consejo
para la salud, informa ACI.
El 19 de enero de 1986 este dicasterio comenzó de forma
oficial su trabajo con el personal en pleno: presidente,
secretario, subsecretario así como oficiales y consultores
que arduamente trabajaron para dar forma a la pastoral de la
salud en el mundo, coordinada desde la Santa Sede.
Para esta celebración jubilar, se llevó a cabo en la Nueva
Aula del Sinodo del Vaticano el simposio internacional «La
Iglesia al servicio del amor para los sufrientes», a lo largo
de esta semana. El secretario de este dicasterio es monseñor
José Luis Redrado O.H, quien ocupa este cargo desde
1986. Redrado participó en el simposio con la conferencia
denominada «El pontificio consejo para los operadores
sanitarios al servicio de las iglesias particulares, una
historia de 25 años». Carmen Elena Villa, de la Agencia
Zenit, conversó con él.
- Usted que ha estado desde los inicios, ¿nos puede contar
cómo es la tarea de comenzar un nuevo dicasterio en la Santa
Sede?
- Yo venía de llevar a cabo en España una gran actividad, y
al inicio, cuando me encontré aquí casi me encontré sin
nada para hacer. En realidad había todo por hacer. Había que
inventar cosas, teníamos que planear un organigrama, hacer
viajes innumerables que nos han dado la posibilidad de
entusiasmarnos, de ver, de organizarnos cada vez más. Hoy
podemos llegar a estos 25 años con un bagaje de organización
inmenso que yo diría que es plataforma nada más, para los
retos que se vienen.
- ¿Cómo ha visto crecer este dicasterio?
- Lo he visto crecer como se ven crecer los niños. Al inicio,
parece que la vida es sencilla, no sabemos cómo comenzar a
andar, titubeamos pero con gran esperanza de crecer y así lo
he visto después de los primeros años de tanteo, de explorar
este bosque inmenso que es la pastoral en general, hacer un
camino para la pastoral de la salud, privilegiado, como lo ha
privilegiado el Señor.
- Los frutos que ha visto en estos 25 años
- La pastoral de la salud ha dado un progreso grandísimo
cualitativa y cuantitativamente. He tenido el privilegio de
viajar por todo el mundo y de ver nacer encuentros sobre la
salud con mucho entusiasmo. La institución general del
dicasterio ha tenido un brazo derecho que ha sido la Jornada
Mundial del Enfermo, que ha dado a la Iglesia la oportunidad
de reflexionar, la oportunidad de que realmente tantas
conciencias que estaban un poco dormidas comiencen a
despertarse. Tenemos también decenas de publicaciones, una
revista, hemos hecho más de 259 viajes y detrás de ello hay
mucha gente que ha trabajado con mucho entusiasmo.
- Este dicasterio ha tenido ya tres presidentes. ¿Que es
lo que más aprecia de cada uno de ellos?
- Comenzó con el cardenal Fiorenzo Angelini, quien tiene hoy
94 años. Estuvo al mando los primeros 12 años. Él ha
desarrollado una fecunda labor en este «neonato dicasterio».
Siguió el cardenal mexicano Javier Lozano Barragán quien
este momento, con su enfermedad está traduciendo en su propia
vida, lo que ha dicho y lo que ha hecho por la pastoral de la
salud.
Con el nuevo presidente Zygmunt Zimowski, proveniente de
Polonia, esperamos que se consolide nuestro dicasterio al
servicio de todo el mundo. Por ello nos encaminamos a
recorrerla con creatividad y animación. Estos 25 años son
fruto de líderes inspiradores, que han hecho posible que «esta
máquina» funcione. Son expertos que han trabajado de forma
inteligente y sacrificada.
- En un mundo donde reina la cultura de muerte, ¿cuál es
el compromiso de este dicasterio para promover la defensa de
la vida desde su concepción hasta su muerte natural?
- El reto que se nos presenta es iluminar el inicio de la
vida, el continuar la vida para que tenga sentido. Es darle
también sentido al dolor y al sufrimiento. Es necesario dar
estilo nuevo a la salud, a la vida cuando esté cansada,
cuando parece que no tiene sentido. La semana que viene iré a
Portugal y hablaré sobre el tema de los ancianos. La última
etapa, la etapa de la vida que si la sabemos preparar antes,
puede ser maravillosa y dar muchos frutos.