“El matrimonio: ¿Contrato basura o bien social?”

 

Matrimonio: ¿Contrato basura o bien social?”, es un novedoso análisis de The family watch sobre la familia desde el punto de vista jurídico, que recoge los motivos y las posibles consecuencias de las últimas reformas aprobadas en España.

 

Madrid.- The family watch, el nuevo Observatorio internacional de la familia, ha presentado este miércoles el informe “El matrimonio: ¿Contrato basura o bien social?”, en el que juristas de gran prestigio hacen algunas propuestas constructivas para tratar de forma adecuada a la institución familiar.

El libro, publicado por Thomson Aranzadi, viene precedido de un documento de trabajo elaborado por el Observatorio en colaboración con expertos de las distintas ramas del Derecho, en el que se estudia la evolución de la legislación sobre el matrimonio en España y en nuestro entorno y concluye que existe una gran distancia entre la regulación jurídica y las necesidades sociales, respecto al matrimonio. Por decirlo de forma simple, se ha tratado de hacer justicia con todas las situaciones unificándolas, igualándolas por debajo. Es como si se llamara propiedad a todas las formas de uso de una casa, sin distinguir la compra del alquiler o la donación.
 Existe una gran distancia entre la regulación jurídica y las necesidades sociales, respecto al matrimonio

Concretamente, la legislación española sobre el matrimonio no tiene en cuenta que no todos los tipos de unión tienen las mismas consecuencias para la pareja, ya que existe evidencia de que la ruptura perjudica habitualmente más a la mujer que al hombre, tanto desde el punto de vista económico como laboral, entre otros puntos de vista.

Tampoco se ha considerado que tampoco son iguales las consecuencias para los hijos, que en algunos casos son las víctimas de la falta de previsión y responsabilidad en más casos de los que se podría esperar por los fallos comprensibles en la convivencia de sus padres, dando lugar a la multiplicación de patologías, fracaso escolar y mayores índices de alcoholismo, drogadicción y criminalidad.

Y, por último, tampoco el coste social es uniforme: la falta de estabilidad familiar supone un recurso mayor a la sanidad pública y los restantes servicios sociales. De hecho, se comprueba que la menor solidez del vínculo matrimonial no se ha traducido en una disminución de los casos de maltrato o abuso, sino todo lo contrario.

Con la llegada del divorcio ‘exprés’, se ha introducido además la posibilidad de ruptura unilateral sin mayor justificación, hasta el punto de que se puede dar la situación de que sea más fácil darse de baja del matrimonio que de un operador telefónico. Se trata de un gran disolvente del compromiso social de los cónyuges, que impide que se consolide.
 
En el acto de presentación han participado algunos de los autores del estudio, como Rafael Navarro-Valls, Secretario general de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, y Carlos Martínez de Aguirre, Catedrático de Derecho Civil y Presidente de THE FAMILY WATCH, junto a otros expertos como Nuria Chinchilla –Directora del Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE, cuyo trabajo a favor de la conciliación ha sido alabada por la Universidad de Harvard– o María José Trillo-Figueroa, letrada del Consejo de Estado, y el director general del Observatorio, Ignacio Socías.

Resumen del informe sobre el matrimonio

En el informe, Carlos Martinez de Aguirre sostiene que “la descripción de las últimas reformas legales es la crónica del imparable ascenso y vertiginosa caída del matrimonio civil español, en poco menos de veinticinco años”. En sus reflexiones, tituladas “El matrimonio deconstruido”, afirma que la solución para la reconstrucción del matrimonio pasa por “recobrar las funciones estratégicas de la familia, por demostrar, con los datos en la mano, que hay modelos familiares y matrimoniales que funcionan mejor que otros, desde el punto de vista social, que mantienen con más estabilidad niveles más altos de de vida familiar”.  “La misión de los juristas, y del Derecho, es la de crear las condiciones adecuadas para que la familia pueda desarrollar toda su eficacia social”
 
Por ello, continúa Martínez de Aguirre “la solución puede pasar por la idea de diversidad, de manera que a los diversos modelos presentes en la vida social correspondan diversos modelos legales, adaptados cada uno de ellos a las características del modelo social de cuya regulación se trata, y a la funcionalidad social de dichos modelos.
 
Para el presidente de THE FAMILY WATCH, “la misión de los juristas, y del Derecho, es la de crear las condiciones adecuadas para que la familia pueda desarrollar toda su eficacia social”. Martínez de Aguirre se refirió también a una de las últimas Leyes aprobadas en España. “El matrimonio es básicamente un compromiso, primero entre los cónyuges, y después entre los cónyuges y la sociedad, y el ‘divorcio express' es un gran disolvente de ambos compromisos”.
 
Carmen Garcimartín, profesora de la Universidad de A Coruña, argumenta sobre esa misma ley en el informe que “al facilitar al máximo el divorcio, lo que principalmente se consigue no es disminuir la conflictividad de las rupturas, sino reducir las obligaciones matrimoniales al mismo nivel que las deudas del juego.”
 
El libro recoge también las aportaciones, entre otros, de Rafael Navarro-Valls. “El derecho, afirma, puede contribuir más a no erosionar el ecosistema familiar que a restaurarlo. Nuestra misión como juristas es contribuir a crear un ambiente jurídico propicio para diseñar un marco favorable a que las familias se mantengan unidas y puedan ocuparse convenientemente de sus hijos”. Navarro-Valls añade que “el matrimonio no es un foro donde se negocian los derechos; no es una barrera anticuada y reaccionaria contra la vida sexual promiscua; no es un montón de cálculos de costos y beneficios, sino un compromiso”.

Por su parte, Maria Elósegui, profesora titular de Filosofía del Derecho, aborda la necesidad de facilitar la conciliación. “Es preciso hacer un esfuerzo de reflexión para profundizar en los temas de corresponsabilidad y de conciliación entre la vida familiar y laboral. Muchos de los problemas de falta de estabilidad en los matrimonios con edades entre los 30-45 años tienen relación con las dificultades de las personas jóvenes con responsabilidades familiares para lograr su desarrollo profesional y atender a sus obligaciones familiares, tanto respecto a sus hijos como en el cuidado de las personas dependientes”.
 
Ante esta realidad, Martínez de Aguirre añade que “en lugar de facilitar el fracaso definitivo de esos matrimonios, habria que promover la prevención, la orientación y mediación familiar”.

El matrimonio basura ¿Contrato o bien social?

Editorial: Thomson Aranzadi

Colección: The Global Law Collection

Autores: María Elósegui Itxaso, Victor Manuel Garrido De Palma, Gabriel García Cantero, Carlos Martínez de Aguirre y Aldaz, María Blanco, Carmen Garcimartín, Francisco Cabrillo.

gaceta.es