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Miguel D´Ors o la afirmación de la Belleza J.R. Ayllón (...] el Dios de los profetas No conozco poeta español del siglo XXI que reúna en sus versos, como Miguel d'Ors, sencillez y dominio técnico, ironía inteligente y cordialidad, sentimiento profundo y buen humor. Todo eso hay que tener, y una envidiable valentía, para escribir poemas como los que he seleccionado de su antología Punto y aparte. La segunda mitad del siglo xx Para el que no quiere ver -decía Pascal-,
toda la luz del sol es poca. Para Miguel d'Ors, la negación de
Dios en ciertos ámbitos de la cultura occidental del siglo xx
es también ceguera voluntaria. Cuenta Messori que, en la
Biblioteca Nacional de París, espejo fiel de la cultura
occidental, el nombre más citado es Dios. Sin embargo, una de
las grandes paradojas que el siglo XXI hereda del xx es la
ignorancia sobre Dios. Muchas personas desconocen casi todo
sobre Él, y padecen un curioso desequilibrio: tienen un ojo
enorme para ver el mundo, y otro ojo minúsculo y miope para
interpretado a la luz del Creador. La tentación más normal es
cerrar uno de los dos ojos: el pequeño. Frente a esa situación
de hecho, la gran tradición cultural de Occidente viene a decir
justamente lo contrario: que los hombres que no conocen a Dios
viven en un mundo irreal. ¿ Por qué irreal? Porque, como dice
d'Ors, los que niegan a Dios tropiezan con Él a cada paso. Del Cielo que me tienes prometido Por último, Dios y el amor. En la conmoción amorosa intuimos la llamada de otro mundo. Una llamada que nos despierta, nos despereza y nos rescata de la vulgaridad. En ese contexto, Platón entendió que el amor nos hace sentir que el Ser Sagrado tiembla en el ser querido. Miguel d'Ors lo expresa maravillosamente en su poema Esposa: Con tu mirada tibia Tomado de "Dios y los náufragos", de J. R. Ayllón (ed. Belacqua 2002).
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