Miles de personas recibieron el
viernes el perdón en 51 iglesias
«Maratón de confesiones» en Nueva
York
10 Marzo 10 - Pablo H.
Breijo
MADRID-La noche del pasado viernes en
Nueva York contó con algo más que discoteca, baile y juerga hasta el
amanecer. La archidiócesis de esta ciudad celebró un evento que
cambió las luces de las salas de fiesta por el encuentro con un
sacerdote en busca del perdón de los pecados.
Más de medio centenar de parroquias neoyorquinas, entre las que se
encuentran las de Manhattan o el Bronx, se matuvieron abiertas desde
las 7 de la mañana del viernes hasta la mañana del sábado a la
misma hora con el objetivo de que los habitantes de la ciudad no
tuvieran excusa alguna para acudir a confesarse.
Iniciativa en el Año Sacerdotal
La idea surgió hace un año, durante la Cuaresma de 2009, y se
implicaron 20 parroquias. Fue un evento iniciado por el grupo de jóvenes
adultos de la catedral de San Patricio que, tras el éxito del pasado
año, ha optado por repetir la experiencia pero duplicando el número
de iglesias abiertas.
El responsable y promotor de la iniciativa, Mario Bruschi, en
declaraciones a la agencia Zenit, ha dado importancia a este
acontecimiento 24 horas, ya que «los católicos necesitan saber que
la confesión está totalmente centrada en la misericordia y en el
amor de Dios, y el sacerdote está ahí para ellos», ha indicado.
Bruschi ha destacado que la labor del clero en este Año Sacerdotal
porque «están haciendo un enorme sacrificio para escuchar las
confesiones de las personas, aconsejarlas y reconfortarlas», ha
afirmado. Y, además, valoró la labor de los sacerdotes, los cuales
«están viviendo el gran ejemplo de san Juan María Vianney y el
santo Padre Pío, devolviendo a la gente a Jesucristo a través de
este sacramento», concluyó.
Estas «24 horas de confesión» han cosechado tanta popularidad que
otras diócesis estadounidenses han tomado el guante de Nueva York y
quieren extender la iniciativa por todo el país.
Éxito en las JMJ
Las confesiones durante largos periodos de tiempo son comunes en las
Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ). En estos eventos
multitudinarios, la celebración de este sacramento es incluido en el
programa como una actividad más y durante varios días. Es fácil ver
a decenas de jóvenes que hacen cola frente a un cura que habla su
mismo idioma para recibir el perdón de sus pecados, ya sea en las
escaleras de un edificio o en las gradas de un campo de futbol.
En la última JMJ, celebrada en Sydney (Australia) en 2008, el
cardenal Pell, arzobispo de la ciudad, afirmó que «es triste que se
dé una caída en la práctica de la confesión» y expresó su alegría
porque la Jornada Mundial de la Juventud «ayuda a renovar esto: uno
de los más importantes dones que la Iglesia ofrece».