| EL PLANETA DE LOS SIMIOS Aunque parezca una broma, el pasado 25 de junio el Congreso de los Diputados aprobó una proposición que insta al Gobierno a adherirse al denominado proyecto Gran Simio, y de este modo garantizar el derecho a la vida y a la libertad de chimpancés, orangutanes y gorilas, lo que implicaría, entre otras cosas, la prohibición de experimentación e investigación con simios, con el establecimiento de penas para los casos de maltrato de los mismos. Un diputado socialista defendió la proposición subrayando que no se trata de igualar los derechos de los simios con los humanos, sino de preservar una especie en peligro de extinción. Diez días después, el Congreso Federal del PSOE proponía como puntos prioritarios de su programa el aborto y la eutanasia (para la especie humana). Estremece pensar que haya políticos ávidos de sangre, cuya principal obsesión es fomentar la muerte de seres humanos inocentes e indefensos. Pero la cuestión aquí es otra.Se trata de una película: El planeta de los simios. ¿Se acuerdan? La raza humana estaba casi extinguida. Sólo quedaban Charlon Heston y algunos supervivientes más,dominados y esclavizados por la numerosa raza de los simios, que se había hecho con el poder. Ya lo decía el diputado socialista: no se trata de igualar los derechos de los simios con los humanos. ¡Una monada! |