Espacio juvenil:

¿Por qué ir a Misa?:

 

En todas partes muchos se preguntan por qué es importante asistir a misa los domingos. A veces como jóvenes nos cuesta mucho trabajo poner atención y dejar a un lado nuestras actividades para ir a una celebración que no siempre entendemos, por esta razón, quiero escribirles algo acerca de la Misa para que lejos de ser un momento aburrido podamos aprovecharlo al máximo.

 

Jesús es nuestro amigo y ciertamente lo podemos encontrar en todas partes pero es en la Misa donde se hace presente en Cuerpo y Sangre. Participar en la Eucaristía , nos permite estar en un ambiente que favorece el encuentro con Dios porque es un espacio que nos permite reflexionar sobre muchas cosas que tienen que ver con nuestra vida.

 

Cuando descubrimos que Jesús no es un simple personaje del pasado sino un amigo verdadero que sabe apoyarnos cuando nadie más lo puede hacer, es cuando nos damos cuenta de la importancia de darnos un tiempo para participar en la Misa. Es cierto que en nuestra época son muchas las personas que han perdido la fe, sin embargo, esto no quiere decir que no valga la pena encontrarse con Dios.

 

 Jesús dio la vida por nosotros, ante esto, yo creo que vale la pena permitirle que sea parte importante de nuestro camino. Hay muchas personas que no asisten a misa por los siguientes pretextos:

 

1.           El sermón del padre me aburre.

2.           No hace falta que vaya a la Iglesia para encontrarme con Dios.

3.           Es domingo y no tengo ganas.

 

Con base a los puntos anteriores, quiero responder a cada uno de ellos:

 

1.       En primer lugar, el joven que realmente ama a Dios no va a misa por hacerle un favor al padre sino porque desea darse la oportunidad de convivir con Dios y de contarle todo lo que lleva en su interior.

 

2.       Es cierto que Dios está en todas partes, especialmente, en nosotros mismos y en el resto de la creación, sin embargo, esto no quiere decir que no sea necesario ir a Misa porque, como lo mencioné anteriormente, es en la Eucaristía donde Cristo se hace presente en Cuerpo y Sangre. Les recomiendo que busquen en Internet los milagros eucarísticos que se han dado para que vean por qué les comento todo esto.

 

3.       Es cierto que, a veces, da mucha pereza ir a misa, sin embargo, no hay que olvidar que cuando Jesús se entregó por nosotros no se dejó llevar por la flojera.

 

Solo por causas de fuerza mayor (estar enfermos, tener que cuidar a un familiar o estar de viaje) podemos faltar a la Eucaristía Dominical , sin embargo, pudiendo asistir a Misa no debemos dejarnos llevar por los pretextos. ¡Ánimo!…que no se diga que los jóvenes no amamos apasionadamente al Dios que dio la vida por nosotros.

 

¡Jesús Salvador de los hombres, Sálvalos!

¡Con María todo, sin ella nada!

 

Carlos Díaz Rodríguez

c_diazs@hotmail.com