La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha presentado este martes
la Memoria de Actividades correspondiente al ejercicio 2007. En ella
se detallan, entre otras cuestiones, a dónde va el dinero que los
contribuyentes aportan, de forma libre y voluntaria, con su asignación
en la Declaración de la Renta y la gran cantidad de actividades que
la Iglesia lleva a cabo.
Entre los numerosos datos que se aportan, destacan las más de 46
millones de horas de dedicación a los demás por parte de los casi
20.000 sacerdotes y varios miles de agentes de pastoral en las más de
22. 000 parroquias distribuidas por toda la geografía española, los
más de 5 millones de eucaristías públicas, 325.271 bautismos,
256.587 primeras comuniones, 96.766 confirmaciones y 113.187 bodas al
año y la inmensa actividad caritativa y asistencial de las 40.000
instituciones de la Iglesia que nace como consecuencia directa del
anuncio y la vivencia de la fe. Sólo en el ámbito educativo,
formando a 1.277.256 alumnos, la Iglesia le ahorra al Estado más de
3.000 millones de euros y, únicamente en el año 2007, casi 3
millones de personas han sido atendidas en los cerca de 4.500 centros
asistenciales de la Iglesia.
En costes de mercado, la Iglesia realiza con 1 euro un trabajo que vale 2,5 euros. Otro hecho reseñable es la gran aportación que realiza la Iglesia en el ámbito cultural con el mantenimiento del 30% de los monumentos existentes en nuestro país. Un servicio que le cuesta 54 millones de euros al año sólo en obras de rehabilitación.
En el documento, encargado por la Vicesecretaría para Asuntos Económicos a un equipo de expertos, también se informa sobre los recursos económicos distribuidos por la CEE durante el 2007, a través del Fondo Común Interdiocesano, que en ese año ha ascendido a 163,9 millones de euros, del que el 85% (138,6 millones) ha sido enviado a las distintas diócesis.
El resto (25,3 millones) se ha incluido en aplicaciones generales, cuyo 63% (16 millones) ha servido para pagar la Seguridad Social de sacerdotes y obispos. Del fondo recibido por las diócesis, el 78% (107,3 millones) se ha destinado a la sustentación del clero. El resto se ha dedicado a gastos generales, actividades pastorales y seminarios.
Este dinero no se reparte por igual en todas las diócesis, sino
teniendo en cuenta las capacidades para captar fondos. Así, algunas
reciben un 8% de su presupuesto -las más grandes-, mientras que otras
llegan a percibir hasta el 50%.
A pesar de lo exhaustivo que es el estudio, “todavía hoy resulta
imposible cuantificar, en términos económicos, la aportación que
realiza la Iglesia a la sociedad y el ahorro que para el conjunto de
la sociedad española supone su presencia pública. En todo caso, por
todos los conceptos citados (sanidad, educación, obra social,
servicios pastorales…) estaríamos hablando de varias decenas de
miles de millones de euros”, reconocen en la CEE.
Dicha memoria ha sido entregada al Ministerio de Justicia, tal y como
está estipulado en el acuerdo sobre la asignación tributaria.
En el estudio han participado la RED GÉNESIS y el G.I.S.I.C. (Grupo
de Investigación para el Sostenimiento de la Iglesia Católica). Se
ha llevado a cabo con los datos suministrados por las 69 diócesis
españolas.
Desde 2008, el sostenimiento de la Iglesia depende exclusivamente de
los católicos y todas aquellas personas que reconocen la labor de la
Iglesia. Quienes libremente quieran hacerlo, pueden marcar la casilla
de la Iglesia Católica en su Declaración de la Renta. Un 0,7 por
ciento de sus impuestos se dedicarán así, sin coste adicional para
el contribuyente, a la labor que la Iglesia realiza.
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