Qué es la oración

 No es otra cosa oración mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama (SANTA TERESA, Vida, 8, 2).

La oración es la elevación del alma hacia Dios y la petición de lo que se necesita de Dios (SAN PEDRO DAMIÁN, en Catena Aurea, vol. III, p. 304).

(La oración es) la elevación de la mente a Dios para pedirle cosas convenientes (SAN JUAN DAMASCENO. Sobre la fe, 3).

Oración mental es ese diálogo con Dios, de corazón a corazón, en el que interviene toda el alma: la inteligencia y la imaginación, la memoria y la voluntad. Una meditación que contribuye a dar valor sobrenatural a nuestra pobre vida humana, nuestra vida diaria corriente (J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Es Cristo que pasa, 119).

La oración es la elevación de nuestro corazón a Dios, una  dulce conversación entre la criatura y su Criador (SANTo CURA DE ARS, Sermón sobre la oración).

La adoración es el acto por el que uno se dirige a Dios con   ánimo de alabarle (ORÍGENES, Trat. sobre la oración, 14).

La oración es el acto propio de la criatura racional (SANTO TOMÁS, Suma Teológica, 2-2, q. 83, a. 10).

La oración es el reconocimiento de nuestros límites y de  nuestra dependencia: venimos de Dios, somos de Dios y retornamos a Dios. Por tanto, no podemos menos de abandonarnos a El, nuestro Creador y Señor, con plena y total confianza [...]. La oración es, ante todo, un acto de inteligencia, un sentimiento de humildad y reconocimiento, una actitud de confianza y de abandono en Aquel que nos ha dado la vida por amor. La oración es un diálogo misterioso, pero real, con Dios, un diálogo de confianza y amor (JUAN PABLO II, Aloc. 14-III-1979).