«¿Quién es el Gobierno para adoctrinar a los adolescentes?»
Por Jesús Bastante
RD
Viernes, 26 de diciembre 2008
El arzobispo de Valladolid, Braulio Rodríguez, ha
arremetido esta semana contra la campaña del Ministerio de
Sanidad que pide a los jóvenes el uso del preservativo
en sus relaciones sexuales. "¿Cómo se pueden reunir tantos
disparates juntos? ¿Por qué tenemos que soportar semejante
desmesura? ¿Quién es el Gobierno para adoctrinar a los adolescentes,
menores de edad, en áreas que competen fundamentalmente a los padres?
¿Por qué nuestros políticos no se dedican a resolver los verdaderos
problemas de los ciudadanos, en vez de tratar, con su supuesta
progresía, de ganar votos de jovencitos burgueses proporcionándoles
“sexo seguro”, que es inseguro y que embrutece?", se pregunta
el prelado en su carta pastoral.
Ésta es la pastoral íntegra del arzobispo de Valladolid, que lleva
por título "La familia".
"Nada es comparable en calidad, en resonancia afectiva, en
ternura, a la palabra “madre” o “padre”.
Quienes ya no podemos charlar con nuestros padres cada día, contarles
nuestras cosas, vivir con ellos lo que nos sucede a diario porque viven
en la otra vida, tal vez apreciamos más el valor hondo de los que
dieron origen a nuestra familia. Y a la vez pensamos qué insensatos
somos en nuestra sociedad cuando no reaccionamos ante familias rotas,
origen de tantos sufrimientos y desajustes personales.
Por eso a quienes de veras les interesa la familia les conviene mucho
vivir intensamente la fiesta de la Sagrada Familia. Invitaba yo hace
unos días a las familias católicas de Valladolid a un encuentro/fiesta
el día 27 en el Seminario «sencillamente porque sois familia:
abuelos, padres, hijos, nietos, conocidos, jóvenes y mayores». Si los
hombres y mujeres se reúnen para celebrar tantas cosas, ¿cómo no
hacerlo en esta Navidad, cuando celebramos la vida del hogar de Nazaret
y, sobre todo, las personas que allí habitaban, Jesús, María y José?
¿Acaso no necesitamos coraje, ánimo, ilusión para vivir la
vocación de esposos, de padres, de educadores en la fe?
¿Nos quedaremos tan tranquilos cuando un alto cargo del partido
en el Gobierno de España comentaba, en el lanzamiento de una zafia
campaña del Ministerio de Sanidad que incita a los adolescentes al uso
del preservativo, que ese Gobierno hará todo lo posible para que los
adolescentes sepan utilizar bien el preservativo, con una información
clara y precisa? ¿Cómo se pueden reunir tantos disparates
juntos? ¿Por qué tenemos que soportar semejante desmesura? ¿Quién es
el Gobierno para adoctrinar a los adolescentes, menores de edad, en áreas
que competen fundamentalmente a los padres? ¿Por qué nuestros políticos
no se dedican a resolver los verdaderos problemas de los ciudadanos, en
vez de tratar, con su supuesta progresía, de ganar votos de jovencitos
burgueses proporcionándoles “sexo seguro”, que es inseguro y que
embrutece?
¿Sabrá algo ese alto cargo de antropología sexual en los adolescentes
y de lo que supone en niños y en los mismos adolescentes quemar etapas
en la maduración sexual? Tal vez sólo llega a creer que esa maduración
consiste únicamente en la posibilidad fisiológica de mantener
relaciones sexuales completas. No entiendo esa manía de no ver
que el instinto sexual, tan bueno en sí mismo, es también tan potente
que sin una educación sexual, no una mera información, produce
violencia e incapacidad para un futuro matrimonio.
Queridas familias católicas: tenéis como familia un nuevo
papel en la misión de la Iglesia en nuestros días. Sin
que se pueda decir que ha pasado ya la hora de los mártires,
de los monjes y monjas, de los servidores de la enseñanza o la salud, o
de la educación en la fe en la catequesis, a través de los cuales la
Iglesia ha manifestado de modo especial, en distintos momentos de su
historia, la fuerza atractiva del mensaje de curación y de luz del que
es portadora, no parece descaminado, en opinión del Papa, afirmar que la
familia cristiana puede ser hoy uno de los lugares más aptos para hacer
creíble a la Iglesia a los ojos del mundo.
La razón es muy sencilla: en la familia se pone de manifiesto la vocación
humana de unidad en la diversidad. Son muchos los que hoy son víctimas
de una sociedad fragmentada. María y José, con Jesús niño, os
protejan, queridas familias".
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