Rectitud de intención

Cuando des limosna, no vayas tocando la trompeta... Quizá procuraban reunir al pueblo cuando hacían algo bueno, para que todos fueran a ese espectáculo. (SANTO TOMÁS, Catena Aurea, val. I, p. 340).

Mientras estamos en este mundo, es preciso hacer cuantas limosnas podamos; siempre seremos bastante ricos, si tenemos la dicha de agradar a Dios y salvar nuestra alma; mas es necesario hacer la limosna con la más pura intención. ¡Qué felices seríamos si todas las limosnas que hayamos hecho durante nuestra vida nos acompañasen delante del tribunal de Dios para ayudarnos a ganar el cielo! (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la limosna).