29 DE JUElO

 

7. SANTA MARTA

Memoria

 

— Confianza y amor al Maestro.

—La Humanidad Santisima de Jesus.

- La amistad con el Senor nos hace facil el camino.


I. La festividad de Santa Marta nos permite entrar una vez mas en el hogar de Betania, bendecido tantas veces por la presencia de Jesus. Alli, en la familia formada por aquellos hermanos, Marta, Maria y Lazaro, el Señor encontraba cariño, y tambien descanso para su cuerpo fatigado por recorridos interminables por aldeas y ciudades. Jesus buscaba refugio entre sus amigos, especialmente cuando en los ultimos dias tropezaba mas frecuentemente con la incomprension y el desprecio, por parte principalmente de los fariseos. Los sentimientos del Maestro hacia los hermanos de Betania vienen expresados por San Juan en su Evangelio: Jesus amaba a Marta, a su hermana y a Lazaro 1. ¡ eran amigos!

E1 Evangelio de la Misa 2 nos relata la llegada de Jesus al hogar de esta familia, cuando hacia cuatro días que Lazaro habla muerto. Poco tiempo antes, cuando ya Lazaro estaba muy grave, las hermanas enviaron al Maestro este recado lleno de confianza: Señor, mira, aquel a quien amas esta enfermo 3. Y Jesus, que se encontraba en Galilea, a varias jornadas de camino, cuando oyo que estaba enfermo, se quedo aun dos días en el mismo lugar. Despues, pasados estos, dijo a sus discipulos: Vamos otra vez a Judea 4. Cuando llego a Betania, Lazaro llevaba ya cuatro as sepultado.

Marta, siempre atenta y activa, probablemente antes de que Jesus llegara a la casa se entero de que se aproximaba, y salio enseguida a recibirlo. Y a pesar de que, aparentemente, el Señor no habia acudido a la llamada, su confianza y su amor no han disminuido. Señor—le dice Marta—, si hubieses estado aqui, no habría muerto mi hermano... 5. Le reprocha con suma delicadeza no haber llegado antes. Marta esperaba la curacion de su hermano cuando estaba todavia enfermo. Y Jesus, con un gesto amable, quiza con una sonrisa en los labios, la sorprende: Tu hermano resucitará 6. Marta acoge estas palabras como un consuelo y piensa en la resurreccion definitiva, y contesta: Ya se que resucitara en la resurreccion, en el ultimo día 7. Estas palabras provocan una portentosa declaracion de Jesus acerca de su divinidad: Yo soy la Resurreccion y la Vida, el que cree en Mí, aunque hubiera muerto, vivira, y todo el que vive y cree en Mí no morira para siempre 8. Y le pregunta: ¿ Crees tu esto?.¿Quien podria sustraerse a la autoridad soberana de esta declaracion? ¡ Yo soy la Resurreccion y la Vida! ¡Yo...! ¡Yo soy la razon de ser de todo cuanto existe! Jesus es la Vida, no solo la que empieza en el más alla, sino tambien la vida sobrenatural que la gracia opera en el alma del hombre que todavía se encuentra en camino. Son palabras extraordinarias que nos llenan de seguridad, que nos acercan cada vez mas a Cristo, y que nos llevan a hacer nuestra la respuesta de Marta: Yo he creido que Tu eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido a este mundo 9. E1 Señor, momentos despues, resucitara a Lazaro.

Admiramos en Marta su fe, y querríamos imitarla en su amistad confiada con el Maestro. <<¿Has visto con que cariño, con que confianza trataban sus amigos a Cristo? Con toda naturalidad le echan en cara las hermanas de Lazaro su ausencia: ¡te hemos avisado! ¡Si Tu hubieras estado aqui!...>>—Confiale despacio: enséñame a tratarte con aquel amor de amistad de Marta, de Maria y de Lazaro; como te trataban tambien los primeros Doce, aunque al principio te seguian quiza por motivos no muy sobrenaturales>>10.

II. Un tiempo despues, estando ya cercana la Pascua, Jesús visitó de nuevo a estos amigos: fue a Betania donde vivia Lazaro, al que Jesus resucito de entre los muertos. Alli le prepararon una cena. Marta servia y Lazaro era uno de los que estaban a la mesa con El ".

Marta servia... ;Con que amor agradecido lo haría! Alli, en su casa, estaba el Mesias, alli estaba Dios necesitado de sus atenciones. Y ella podia servirle. Dios se ha hecho Hombre para estar muy cerca de nuestras necesidades, para que aprendamos a amarle a traves de su Humanidad Santisima, para que podamos ser sus amigos entrañables. No podemos dejar de considerar una y otra vez que el mismo Jesus de Nazareth, de Cafarnaun, de Betania, es el mismo que nos espera en el Sagrario mas proximo, <<necesitado>> de nuestras atenciones. <<Es verdad que a nuestro Sagrario le llamo siempre Betania...—Hazte amigo de los amigos del Maestro: Lazaro, Marta, Marial —Y despues ya no me preguntaras por que llamo Betania a nuestro Sagrario>> }2. Alli esta E1. No podemos pasar indiferentes, no debemos dejar de visitarle cada dia..., y permanecer en su compañía esos minutos de accion de gracias, despues de la Comunion, sin prisas, sin inquietud. Nada hay mas importante.

Enseña Santo Tomas que no hubo otro modo mas conveniente para redimir a los hombres que el de su Encarnacion 13. Y aduce estas razones: en cuanto a la fe, porque se hacia mas facil creer, ya que Dios mismo era el que hablaba; en cuanto a la esperanza, por la prueba tan grande de su voluntad salvifica que esto representaba; en cuanto a la caridad, porque nadie tiene amor mas grande que aquel que da la vida por sus amigos 14; en cuanto a las obras, porque el mismo Dios nos iba a servir de modelo: asumiendo nuestra carne nos mostraba la importancia de la criatura humana, con su humillacion curaba nuestra soberbia...

En la Humanidad Santisima de Jesus toma forma humana el amor que Dios nos tiene, abriendose asi un plano inclinado que nos lleva suavemente a Dios Padre. Por eso, la vida cristiana consiste en querer a Cristo, en imitarle, en seguirle de cerca, atraidos por su vida. La santificacion no tiene su centro en la lucha contra el pecado, no es algo negativo; esta centrada en Jesucristo, objeto de nuestro amor: no se trata solo de evitar el mal, sino de amar al Maestro y de imitarle a E1, que pasó haciendo el bien... 15. La vida cristiana es profundamente humana: el corazon tiene un importante lugar en la obra de nuestra santidad porque Dios se ha puesto a su alcance. Y cuando se descuida la vida de piedad, la amistad personal con el Maestro, dejando que el corazon ande desparramado en las criaturas, la fuerza de la voluntad no basta para ir hacia adelante en el camino de la santidad. Por eso, hemos de esforzarnos en verle siempre cercano a nuestra vida, y servirnos de la imaginacion para representarnos a Cristo vivo: el que necio en Belen, trabajo en Nazareth, tuvo amigos durante su vida mortal, a los que apreciaba de verdad y a quienes acucio muchas veces porque su compania lo confortaba.

Aprendamos de los amigos de Jesus a tratarle con inmenso respeto, porque es Dios, y con gran confianza, por ser el Amigo de siempre, que busca continuamente nuestro trato.

 

III. En otra ocasion, Jesus y sus discipulos se detuvieron en casa de estos amigos de Betania, antes de llegar a Jerusalen. Las dos hermanas se dispusieron a preparar todo lo necesario para dar hospitalidad al Maestro y al grupo de los que le acompanaban. Pero Maria, quiza al poco tiempo de llegar Jesus, se sento a sus pies, y escuchaba su palabra 16, y Marta quedo sola en el trabajo de la casa. Maria se despreocupa de lo mucho que aun falta por disponer y se entrega por completo a escuchar al Maestro. <<La familiaridad con que se instala a sus pies, el habito que tiene de escucharle, el hambre de oir sus palabras, demuestran que no es este un primer encuentro, sino que hay una verdadera intimidad>> 17. Marta no es ciertamente indiferente a las palabras de Jesus; ella tambien atiende, pero está más ocupada en las tareas domésticas. Sin darse cuenta, Jesus ha pasado a un segundo plano: la absorbe aquello mismo que ha de disponer para atenderle bien. Y se inquieta al sentirse sola, con mas trabajo quiza del que puede realizar. Mientras, contempla a su hermana a los pies de Jesus. Quiza un tanto desasosegada, y con gran confianza, se puso delante de Jesus, precisa San Lucas, y le dijo: Señor, ¿no te importa nada que mi hermana me deje sola en el trabajo de la casa? Dile, pues, que me ayude 18. ¡ Que confianza tan grande tiene con el Maestro!: Dile que me ayude...

Jesus le responde en el mismo tono familiar, como parece indicar la misma repeticion del nombre: Marta, Marta—le dice—, tu te preocupas y te inquietas por muchas cosas. En verdad una sola cosa es necesaria 19. Maria, que con toda seguridad tendria que haber estado ayudando a su hermana, no ha olvidado con todo lo esencial, lo verdaderamente necesario: tener a Cristo como centro de su atencion y de su vida. No alaba el Senor toda su actitud, sino lo principal: su amor.

Ni siquiera las cosas que se refieren al Señor nos deben hacer olvidar al Señor de las cosas. Nunca olvidaría Marta esta amable reconvencion de Jesus. A pesar de lo indispensable que era su trabajo, mayor aun era el esmero que debia tener por no dejar a Jesus en segundo plano.

Ni siquiera en las tareas que se refieren directamente al Señor debemos olvidar nosotros que lo principal, lo necesario, es su Persona. Tambien en nuestra vida ordinaria debemos tener presente que asuntos que parecen primordiales, como es el trabajo, tampoco se han de anteponer a la familia misma; de poco servirian otras ayudas—mejoras economicas, relaciones sociales...— si la misma vida familiar se fuera deteriorando por quedar en segundo plano, excepto en casos excepcionales que pueden llevar a que, por ejemplo, sea necesario que el cabeza de familia trabaje en un lugar distante de donde reside el resto de la familia (emigrantes, marinos...). Si un padre o una madre de familia gana mas dinero, pero descuida el trato con los hijos, ¿de que servirá?

Santa Marta, que goza en el Cielo para siempre de la presencia inefable de Cristo, nos alcanzará la gracia de apreciar mas la amistad con el Maestro; nos enseñara a cuidar con diligencia de las cosas del Señor, sin olvidar al Señor de las cosas; ella intercederá ante Jesus para que nosotros aprendamos a no posponer tampoco la familia a esos logros buenos que queremos alcanzar en favor de la familia misma.

 

1 Jn 11,5. _ 2 Jn 11, 17-27.—3 Jn 11,3.—4 Jn 11,67.—5 Jn 11,21.—6 Jn 11, 23. 7 Jn 11, 24. _ 8 Jn 11, 25.—9 Jn 11, 27.—10 J. ESCRIVA DE BALAGUER, Forja, n. 495.—11 Jn 12, 1-2. _ 12 J ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 322.—13 Cfr. SANTO TOMAS, Suma Teologica, 3, q. 1, a. 2.—14 Jn 15, 13.—15 Hech 10, 38. _ 16 Lc 10, 39.—17 M. J. INDART, Jesus en su mundo, p. 36. _18 Lc 10, 40 .—19 Lc 10, 4142.

 

*Santa Marta vivia en Betania, cerca de Jerusalen, con sus hermanos Maria y Lazaro. En la ultima etapa de su vida p6hlica, JesOs se hospedo con frecuencla en su casa. Fuertes lazos de amistad unian a aquellos hermanos con Jesus.