Artículo II
ACERCA DE LAS OBRAS REALIZADAS POR JESÚS
473. Una vez que hemos conocido ya al Taumaturgo, podemos apreciar más fácilmente las obras del mismo, esto es podemos examinar sus milagros, los cuales deben considerarse como el primordial criterio de revelación. El mismo Jesús apeló también a los milagros que confirman su testimonio y su misión. Por ello decía: "Si no me queréis creer a mí, creed a mis obras" (S.Juan 10,38); y "las obras mismas que yo hago, dan en favor mío testimonio de que el Padre me ha enviado" (S.Juan 5,36). Véase también S.Mateo 11,4s [S.Lucas 7,22]; S.Juan 5,31-36; 14,10-13.
Ahora bien entre los, milagros, que demuestran el testimonio de Jesús, los hay que son milagros que han sido realizados en Jesús, otros que han sido realizados por Jesús, y finalmente milagros que han sido realizados en orden a Jesús. En el artículo anterior hemos estudiado el milagro realizado en Jesús; ahora estudiamos los milagros realizados por Jesús.
TESIS 32. JESÚS COMPROBÓ EXCELENTEMENTE SU TESTIMONIO CON MUCHOS MILAGROS DE ORDEN FÍSICO.
474. ADVERSARIOS. Pueden citarse muchas explicaciones falsas acerca de los milagros de Jesús: señal evidente de la ineficacia de éstas explicaciones.
Los fariseos los atribuían a los demonios: S.Mateo 9,34; S.Marcos 3,22; S.Lucas 11,15; S.Mateo 12,24. De forma semejante judíos de época posterior y talmudistas que pretendían explicar los milagros a base de recurrir a la magia (véase, n.379.449.483c).
CELSO (siglo II, escribió probablemente hacia el año 178), pagano racionalista, y otros, atribuían los milagros a las artes negras y a las artes de los prestidigitadores. Así ORÍGENES, escribiendo en contra de CELSO, presenta éste hablando y concediendo que Jesús hizo cosas portentosas, pero dándolas la explicación a la manera "de aquéllas que hacen los prestidigitadores, siempre prometiendo cosas mayores y más extraordinarias, y las que hacen los que están diestros en las partes egipciacas...".
PORFIRIO, pagano neo-platónico (232/3-c.303), pretendía explicar toda la obra de Jesús a la manera racionalista.
475. Hay que citar también a aquéllos que, así como tuvieron una opinión falsa acerca de la persona de Jesús y de los evangelios, así también explican los milagros de una forma que está de acuerdo con sus falsas teorías.
Así H.S.REIMARUS (1694-1768) propuso la teoría del fraude: después de la muerte de Jesús, muerte con la que no contaban, los discípulos fingieron su resurrección y los milagros de éste a fin de vivir cómodamente. Hoy esta teoría nadie le hace caso.
E.GOTTLOB PAULUS (1761-1851) inventó la teoría naturalística: los milagros, narrados en verdad con exageración oriental, pueden explicarse de un modo natural, así la multiplicación de los panes no es sino un ejemplo de cierta hospitalidad dada por Jesucristo, el cual ejemplo otros imitaron.
D.F.STRAUSS (1808-1874) cultivó la teoría mítica; no contento con las explicaciones anteriores dijo que los milagros son obra de la imaginación, que atribuye éstos a alguna persona histórica.
476. Algunos de época más reciente profesan en este asunto el eclecticismo y el criticismo. Y explican los milagros a) o bien como sucesos naturales exagerados (v.gr. a veces O.HOLTZMANN); b) o bien como alegorías y símbolos; c) o como mitos a causa de la imagen idealizada de Jesús; d) o como influencias psico-terapeúticas de sugestión.
Así E.RENAN atribuye los milagros evangélicos a la opinión popular formada bien durante la vida de Jesús, bien después de su muerte; 6 tiene en cuenta solamente las curaciones en las cuales Jesús quiso estar de un modo activo: ahora bien dice que en éstas la curación puede explicarse suficientemente por sugestión.
477. A.HARNACK tiene los siguientes principios para juzgar los relatos evangélicos de los milagros:
1. El milagro en aquél entonces fue algo cotidiano a causa de la ignorancia de las leyes de la naturaleza;
2. Los milagros se atribuían a personas sobresalientes no mucho después de la muerte de éstas.
[Estos dos principios, que pertenecen (al orden histórico), aconsejan en verdad cautela al examinar la historicidad de las fuentes; sin embargo de ningún modo demuestran que nosotros no podamos conocer nada con certeza acerca de aquéllos hechos históricos];
3. "Sostenemos con toda firmeza" [pero también con toda falsedad, y a priori, como un prejuicio] que es imposible el milagro como excepción en las leyess de la naturaleza.
4. Todavía no conocemos completamente las fuerzas de la naturaleza [sin embargo sabemos hasta donde no pueden llevar jamás dichas fuerzas de la naturaleza].
[Estos dos últimos principios pertenecen al orden metafísico y contienen los dos prejuicios que ya antes hemos rechazado; véanse, n.167s y 173]
Y así HARNACK distingue los milagros evangélicos en cinco clases:
a) Hechos naturales admirables, exagerados por la tradición:
b) relatos de las parábolas y de los sermones mal 'interpretados, o proyección al exterior de una experiencia interna;
c) relatos en base a la tendencia de hallar el cumplimiento de la profecías del Antiguo Testamento;
d) curaciones llevadas a cabo por el poder espiritual extraordinario de Jesús (de sugestión);
e) milagros inexplicables.
Así pues todos los milagros que parece que pueden explicarse por las fuerzas psicológicas de la sugestión, éstos se admiten; en cambio los otros se rechazan como legendarios (i).
478. Los modernistas niegan la historicidad de los milagros narrados en los evangelios: dicen que los evangelistas escribieron no lo que era histórico, sino lo que serviría en orden a edificación (D.2014); dicen también que el cuarto evangelio exageró los milagros (D.2017); y además que los milagros de Jesús no habían tendido a demostrar de Jesús que El era el Mesías (D.2028), en contra de la verdad relativa de dichos milagros.
Según R.OTTO Jesús tuvo grandes poderes de curar (pues opina este autor que solamente las curaciones pueden admitirse críticamente entre los milagros); sin embargo tales poderes los tienen muchos hombres a manera de algo natural..., así como los profetas del Antiguo Testamento tenían el poder de profecía.
479. DOCTRINA DE LA IGLESIA. La verdad histórica y filosófica de los milagros de Jesucristo se afirma de forma manifiesta en el Concilio Vaticano I (D.1790), donde se dice que nuestro Señor Jesucristo mismo realizó sobre todo muchos milagros y éstos totalmente patentes; y por lo que se refiere a la verdad relativa de los mismos milagros hay que tener en cuenta el por qué, esto es que realizó los milagros a fin de que poseyéramos argumentos externos de su revelación (D.1790). Además según el mismo Concilio (D.1813) en virtud de los milagros puede conocerse con certeza el origen divino de la religión cristiana; ahora bien el sentido obvio se refiere sin duda a los milagros realizados por Jesús, acerca de los cuales había tratado de una forma especial en el capítulo correspondiente (D.1790).
Además respecto a la verdad relativa de estos milagros, esto es respecto a la prueba de esta tesis, véase también D.2145 (juramento antimodernista)
D.1638;
Respecto a la verdad histórica véase también D.1707 (Syllabus), D. 1624 (Bautain) ; y respecto a la verdad filosófica D.121.
480. VALOR DOGMÁTICO. Por la palabra de Dios escrita y transmitida por tradición oral, consta que Jesucristo realizó muchos milagros físicos para probar su testimonio (véase n.495); y consta que la Iglesia propone esto mismo al menos con su magisterio ordinario, como algo revelado (véase también D.1790 1813). La tesis es por tanto de fe divina y católica.
481. PRUEBA. Jesús comprobó su testimonio divino con muchos-milagros físicos, si consta acerca de la verdad histórica, la verdad filosófica y la verdad relativa de éstos; es así que consta de todo esto; luego sáquese la consecuencia.
1. Consta acerca de la verdad histórica. Para probar esto:
A) Debe tenerse en cuenta en primer término un resumen de los milagros de Jesucristo, bien narrados particularmente bien en conjunto;. después a fin de mostrar la historicidad en sentido estricto de los mismos
B) Hay que demostrar que todos estos milagros pertenecen a lo sustancial de los evangelios;
C) Que esto mismo consta por el testimonio de otras fuentes históricas;
D) Por el criterio interno basado en las narraciones mismas; y
E)- Por el influjo y la obra de Jesús. Lo cual se realiza ciertamente en orden a presentar una prueba más suficiente.
A) HAY QUE TENER EN CUENTA EL RESUMEN DE LOS MILAGROS DE JESÚS.
a) milagros narrados particularmente:
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Números arábicos |
EVANGELISTAS |
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San Mateo |
San Marcos |
San Lucas |
San Juan |
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1 |
Curación del leproso: |
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8,2-4 |
1,40-45 |
5,12-14 |
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2 |
Curación del siervo del centurión: |
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8,5-13 |
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7,1-10 |
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3 |
Curación de la suegra de Simón: |
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8,14-15 |
1,29-31 |
4,38-39 |
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4 |
Jesús calma la tempestad: |
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8,23-27 |
4,35-40 |
8,22-25 |
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5 |
Los Gerasenos poseídos del demonio quedan liberados de él: |
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8,28-34 |
5,1-20 |
8,26-39 |
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6 |
Curación del paralítico en Cafarnaún: |
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9,2-7 |
2,1-12 |
5,18-26 |
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7 |
Resurrección de la hija de Jairo: |
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9,18-26 |
5,21-43 |
8,40-56 |
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8 |
Curación de la hemorroísa: |
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9,20-22 |
5,24-34 |
8,43-48 |
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9 |
Son curados dos ciegos: |
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9,27-31 |
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10 |
Curación del mudo poseído del demonio: |
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9,32-34 |
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11,14-15 |
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11 |
Jesús cura en sábado a un hombre que tenía la mano seca: |
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12,9-13 |
3,1-5 |
6,6-10 |
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12 |
Curación de un endemoniado ciego y mudo, librándole a la par del demonio: |
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12,22-30 |
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11,14-15 |
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13 |
Primera multiplicación de los panes: |
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14,15-21 |
6,33-44 |
9,11-17 |
6,2-15 |
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14 |
14 Jesús anda sobre las aguas del lago: |
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14,23-33 |
6,45-52 |
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6,16-21 |
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15 |
Curación de la hija de la Cananea: |
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15,21-28 |
7,24-30 |
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16 |
Segunda multiplicación de los panes: |
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15,32-38 |
8,1-9 |
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17 |
Curación del lunático: |
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17,14-17 |
19,13-26 |
9,38-43 |
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18 |
Extracción de la didracma de la boca del pez : |
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17,23-26 |
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19 |
Curación de los dos ciegos en Jericó: |
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20,29-34 |
10,46-52 |
18,35-43 |
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20 |
La purificación del templo: |
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21,12-13 |
11,15-18 |
19,45-46 |
2,14-17 |
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21 |
La higuera seca al instante: |
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21,18-22 |
11,12-26 |
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22 |
Liberación del demoníaco de Cafarnaun: |
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1,23-28 |
4,33-37 |
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23 |
Curación de un sordomudo: |
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7,31-37 |
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24 |
Curación del ciego de Betsaida: |
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8,22-26 |
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25 |
Jesús escapa milagrosamente de las asechanzas que le tienden en Nazaret: |
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4,28-30 |
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26 |
La pesca milagrosa: |
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5,1-11 |
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27 |
Resurrección del hijo de la viuda de Naín: |
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7,11-17 |
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28 |
Curación de la mujer encorvada: |
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13, 10-17 |
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29 |
Curación del hidrópico: |
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14,1-6 |
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30 |
Curación de los diez leprosos: |
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17,12-19 |
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31 |
Devuelve a Malco su oreja sana: |
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22,49-51 |
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32 |
Conversión del agua en vino: |
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2,1-11 |
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33 |
Curación del hijo de un cortesano: |
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4,46-54 |
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34 |
Curación del paralítico que llevaba 38 años enfermo: |
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5,1-15 |
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35 |
Curación del hijo de nacimiento: |
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9,1-8 |
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36 |
Resurrección de Lázaro: |
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11,1-45 |
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37 |
Los enemigos de Jesús en el huerto de Getsemaní caen por tierra a la sola voz de Jesús: |
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18,4-6 |
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38 |
Una nueva pesca milagrosa: |
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21,1-13 |
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Pueden también considerarse, y por algunos son considerados, v.gr. por DIECKMANN, como milagros de Jesús, que aparecen a continuación de -los anteriores en el evangelio de S.Juan, las veces que Jesús se evadió de las asechanzas de sus enemigos; S.Juan 7,30; 8,20; 10,39.
Estos son los milagros narrados en particular, atendiendo al orden en que se encuentran sucesivamente en los evangelios de S.Mateo, de S.Marcos, de S.Lucas y de S.Juan.
b) Hay también otros milagros narrados en conjunto, en bloque que Jesús realizó en la multitud del pueblo:
* S.Mateo 4,23; 8,16; 9,35; 11,4s; 12,15; 14,1s; 14,35s; 15,30; 19,2; 21,14;
* S.Marcos 1,32-34.39; 3,10; 6,54-56; 7,37;
* S.Lucas 4,40s; 5,15.17; 6,17-19; 7,21s; 9,11;
* S.Juan 2,23; 6,2; 7,31; 12,37.
c) Otros, incluso los adversarios de Jesús, reconocen la multitud de los milagros realizados por El: S. Juan 3,2 (Nicodemo: Nadie puede hacer estos milagros...); S.Marcos 6,14; S.Lucas 9,7 (Herodes: Se obran milagros en El, esto es como si fuera Juan Bautista...); S.Juan 11,47 (los fariseos y los Pontífices: Este hombre hace muchos milagros); S.Juan 12,10s (Muchos a causa de la resurrección de Lázaro se apartaban de los judíos...); S.Mateo 27,42; S.Marcos 15,31; S.Lucas 23,35 (los sacerdotes: A otros salvó...).
d) Jesús mismo hace alusión a los muchos milagros realizados: S.Mateo 11,5; S.Lucas 7,22 (id y comunicarle a Juan...); S.Lucas, 13,32 (decid a esta raposa [a Herodes]: Yo expulso demonios y hago curaciones...)...; véase, n.495.
482. B) TODOS ESTOS MILAGROS PERTENECEN A LO SUSTANCIAL DE LOS EVANGELIOS. cuya historicidad ya consta por lo que hemos dicho anteriormente (véase, las tesis 22 y 24). Y por tanto es menester reunir los milagros en una multitud tan grande, que no se pueda recurrir al suterfugio de que se dio una interpolación posterior por lo que se refiere a algún que otro milagro; y es necesario demostrar que los milagros narrados en los evangelios son algo sustancial a los mismos. Lo cual se prueba:
a) por el gran número de versículos referidos anteriormente; si se prescinde de los cuales, los evangelios (S.Marcos, S.Lucas) quedarán reducidos a fragmentos y el sentido de éstos resultará oscurecido.
b) también habría que hacer desaparecer otros muchos datos, que están íntimamente conexionados con la narración de los milagros, sobre todo en S.Mateo y S.Juan donde los datos guardan una mayor unidad y suponen una técnica mayor en cuanto a la composición.
Así, v.gr. en S.Mateo los milagros están íntimamente conexionados con la predicación expuesta anteriormmente (Capítulo 5-7), como confirmando a ésta. Las palabras de Jesús (S.Mateo-11,4-6 [S.Lucas 7,22s] y el discurso siguiente acerca de S.Juan Bautista; igualmente S.Mateo 11,20-24 [S.Lucas 10,1315] acerca de la amenaza hecha a las ciudades) no se entienden de un modo coherente sin los milagros. De modo semejante las cuestiones acerca de la curación en sábado (S.Mateo 12,9-14), y del poder en virtud del cual arroja a los demonios (S.Mateo 12,23-37) y acerca de la señal que piden los judíos (S.Mateo 12,38-42)...
En S.Juan el diálogo con -Nicodemo (c.3) con ocasión de los milagros hechos por Jesús (V.2); el sermón sobre la Eucaristía (c.6) con ocasión de la multiplicación de los panes y del hecho de caminar Jesús sobre las aguas (V.25s); la curación del ciego de nacimiento se da por supuesta en toda la narración del capítulo 10 (véase, V.21); la resurrección de Lázaro, fue ocasión de odio y de muerte respecto a Jesús (11,46); igualmente la entrada en Jerusalén (c.12) está de acuerdo con la resurrección de Lázaro.
483. C) LA HISTORICIDAD DE ESTOS MILAGROS CONSTA TAMBIÉN POR EL TESTIMONIO DE OTRAS FUENTES HISTÓRICAS.
a) Por otras fuentes canónicas: así S.Pedro en sus sermones en Hech. Apost. 2,22; 3,12; 10,37s; y en la 2 S.Pedro 1,16. S.Pablo, ciertamente de un modo indirecto, ya que reconoce a Jesús como Mesías, y recurre a los propios milagros como signo de su apostolado (2 Cor. 12,12; Rom.15,18s; véase, Hebreos 2,4);
b) Por autores cristianos de época posterior. Así SAN QUADRATO, que escribe hacia el año 124, decía que algunos de los curados y resucitados por Jesús habían llegado a vivir en este mundo hasta su época; SAN MELITÓN DE SARDES (antes del año 194-195) decía que el Señor nos había puesto de manifiesto su divinidad por medio de los milagros realizados a lo largo de los tres años posteriores a su baustismo; SAN IRENEO (hacia los años 140-202) recuerda como el bienaventurado POLICARPO refería, habiendóselo oído a Juan y a otros que habían visto al Señor, las cosas que les había oido a ellos mismos acerca del Señor, y también acerca de los milagros obrados por El; ARNOBIO (hacia el año 305) pregunta si puede señalarse "de entre todos aquellos, que han existido a lo largo de los siglos, uno que haya hecho algo un tanto parecido aunque sea en una mínima parte a lo realizado por Jesucristo" -y defiende la historicidad de estos milagros de Jesucristo. De modo semejante otros Padres, los cuales presentan a los adversarios que conceden que Jesús obró milagros, todos los cuales no hubieran admitido los milagros a no ser que hubiera constancia acerca de la historicidad de éstos: así SAN EFRÉN, SAN GREGORIO NICENO, SAN EPIFANIO, SAN AGUSTÍN...
c) Por los infieles y adversarios mismos del cristianismo. Así FLAVIO JOSEFO llamaba a Jesús realizador de obras portentosas; y así judíos de época posterior y talmudistas reconocían que habían sido hechos milagros, si bien pretendían explicarlos mediante la magia. De modo semejante los paganos, como aquéllos que aduce SAN JUSTINO los cuales conceden que Jesucristo realizó milagros, si bien lo explican por artes mágicas; y en concreto CELSO, citado por ORÍGENES como que admite los milagros de Jesús, si bien habla de éstos como de aquéllas obras "que realizan los que son peritos en las artes egipcíacas", o atribuyendo acciones semejantes a ESCULAPIO; igualmente HIEROCLES que piensa que pueden atribuirse hechos semejantes a APOLON